¡¡¡Toc, toc!!! ¿Todos somos obsesivos compulsivos?

Sonia Viéitez Carrazoni · 12 octubre, 2012

Dentro de los trastornos de ansiedad más comunes hoy en día, encontramos el TOC: (trastorno obsesivo compulsivo).

Ajenos a nosotros, obsesiones y compulsiones se apoderan de nuestra mente tomando forma de pensamientos e imágenes incoherentes, y adoptando conductas repetitivas y metódicas sin que podamos resistirnos a dejar de realizarlas. Son  obsesiones frecuentes, el miedo a hacer daño a otros, a ser portadores de agresividad incontrolable, miedo a soportar catástrofes domiciliarias, o hacia sus familiares, a padecer enfermedades, a contaminarse en la vida diaria.

Igualmente, lavarse las manos de manera repetitiva, cerrar la puerta varias veces, tocar en multitud de ocasiones el mismo objeto, ordenar, acumular comida, y enseres, rezar de manera intensa, son indicativos claros de estar dominados por la compulsión. Manifestaciones variables de TOC:

1) Comprobadores

Inspeccionan todas sus acciones  intentando evitar catástrofes.

2) Limpiadores

Obsesionados con la suciedad, tratan de  evitarla a toda costa.

3) Reiterativos

Sus acciones son  infinitamente repetitivas.

4) Acumuladores

Coleccionan todo tipo de objetos sin poder abandonar ninguno de  ellos.

5) Obsesivos puros

Se alimentan de pensamientos pesimistas reiteradamente, y de forma terriblemente  perturbadora.

6) Ordenadores

Todos los objetos son ordenados de forma particular y de acuerdo a normas rígidas. Son personas que siempre se mantienen en alerta y concentrados. Necesitan controlarlo  absolutamente todo, desde sus emociones y actitudes hasta los sentimientos de los demás. Su conducta está sometida a unas reglas morales firmes y estrictas  que los hace ser inflexibles. Cada decisión que toman, tiene que ser estrictamente analizada y perfecta.

Y esa búsqueda inalcanzable de perfección, les obliga a ser dubitativos. Por ello, se detienen a veces y no son capaces de realizar una vida normal por miedo a equivocarse. Un futuro incierto y con imperfecciones, les genera ansiedad y desesperación. Pues el drama más grande para ellos es fracasar. Situaciones absolutamente vulgares y comunes, son evaluadas por ellos como autenticas catástrofes. Son terriblemente críticos y se auto culpan para así pelear y alcanzar su ideal de perfección.

Su pensamiento es claramente dicotómico: "o todo o nada", o" blanco o negro" Se inquietan exageradamente por los detalles, las reglas, la organización. El trabajo absorbe desmedidamente su vida y jamás delegan tareas. Económicamente, son  excesivamente cuidadosos, se imponen tener ahorros de manera inquisitiva,  ya que no saben qué puede depararles el  futuro y deben asumir ese riesgo. El tratamiento consiste en terapia cognitiva conductual y en algunas situaciones la valoración psiquiátrica.