Tomarse las cosas por lo personal o personalización

Tomarse las cosas por lo personal o personalización

Gema Sánchez Cuevas 31 marzo, 2013 en Psicología 0 compartidos

¿De qué sirve tomarse una opinión o crítica externa como algo personal? ¿Nos beneficia en algo?

La personalización

A menudo podemos sentirnos (o imaginarnos) atacados verbalmente por los demás, o pensar que los otros nos miran mal, incluso podemos pensar que critican algún aspecto de nuestra vida o comportamiento.

Personalizar todo lo que ocurre a nuestro alrededor, cada crítica y opinión, asumir la responsabilidad ante un hecho negativo cuando no existe fundamento para ello, nos lleva a la culpa. Decidiendo si lo ocurrido se debe a nuestra culpa o a nuestra incapacidad, aun sin ser responsables.

Este fenómeno es conocido como personalización, una distorsión cognitiva o error en el procesamiento de la información, que nos hará sentir una culpa paralizante, aun cuando no tengamos nada que ver.

Confundimos influencia sobre las personas y capacidad de control. Podemos influir en las personas cuando interactuamos con ellas, pero no podemos llegar a controlarlas. Lo que cada persona hace, es responsabilidad suya no de nosotros.

¿Qué reacciones se producen cuando personalizamos?


Al personalizar los hechos u opiniones, pueden darse en nosotros dos tipos de reacciones diferentes:

Interpretar la situación como un peligro, debido a que nos encontramos dominados por nuestro ego y éste se siente herido. Pasaran por nuestra mente pensamientos como “se rien de mí”, “¿por qué me mira así?”, “esto no es así”, “¿voy a permitirlo?”, y reaccionaremos con agresividad verbal o sentimientos de odio y rencor, lamentando nuestra reacción más tarde.

-Nos pondremos de parte de nuestro agresor, identificándonos con aquello que nos están diciendo o aquello que interpretamos como crítica, atacándonos a nosotros mismos con pensamientos como “es lo que piensan todos de mí”, “das una imagen mala a todos”, “no merezco la pena”. Mensajes todos generalizados y distorsionados, que lo único que hacen es difuminar nuestra valía y crecimiento personal.

Con estos dos tipos de reacciones, tan solo estamos demostrando que presentamos una falta o baja autoestima. Nos encontramos presos de una tendencia a interpretar, creer y confirmar nuestras inseguridades en los comportamientos que los demás tienen con nosotros.

Esto como dijimos anteriormente, constituye el fenómeno de la personalización, la interpretación de lo externo personalizándola, creándonos un malestar continuo e interno.

¿Qué podemos hacer?


Ante todo hay que tener presente que es imposible que todo lo que la gente hace o dice tiene que ver de alguna manera, ya sea de forma positiva o negativa, con nosotros.

La mejor opción es la comprensión, comprenderse a uno mismo, hacer un parón en ese momento e intentar comprender lo que nos estamos dirigiendo a nosotros mismos. Significa darnos en ese momento la tranquilidad y claridad mental necesaria para entender la situación, sin la deformación de la realidad que a veces cometemos.

Y permitirnos actuar desde la calma si en alguna circunstancia nos sentimos sobrepasados o atacados, pudiendo dar una respuesta asertiva hacia la otra persona.

Quizás una buena estrategia ante la personalización, es tomarse la situación como una nueva oportunidad para conocerse a sí mismo, entender qué aspecto de lo comentado ha interferido con nuestro interior, y trabajar con este si lo creemos oportuno.

Recuerda “Alguien puede meterte el dedo en la llaga y hacerte daño, pero si procuras curar tu llaga, su dedo no te molestará especialmente” (Pedro Jara Vera)

Gema Sánchez Cuevas

Psicóloga, docente, editora y redactora. Mi pasión es la psicología, mi motor la curiosidad y mi arma la escritura. Todos tenemos recursos para el cambio, ¿comenzamos a buscarlos?

Ver perfil »
Te puede gustar