Tratamiento psicológico del TDAH

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
16 mayo, 2019
El TDAH es una etiqueta diagnóstica controvertida. Muchos no dudan de su entidad clara y otros cuestionan sus criterios diagnósticos. Lo más polémico es el uso de psicofármacos. En este artículo nos centraremos en saber que técnicas cognitivas y de modificación de conducta pueden ayudar a un niño a regular su comportamiento de forma funcional en todos los ambientes.

El TDAH es un trastorno de inicio en la infancia que comprende un patrón persistente de conductas de desatención, hiperactividad e impulsividad. Estas conductas tienen mayor frecuencia e intensidad de lo que es habitual según la edad y el desarrollo por lo que interfieren de forma significativa en el rendimiento y en sus actividades cotidianas. Por ello, es importante conocer en qué consiste el tratamiento psicológico del TDAH.

El TDAH representa un problema de salud pública debido a su elevada prevalencia, entre un 3 y un 7% de la población escolar. Los niños con este trastorno tienen un mayor riesgo de fracaso escolar. Presentan problemas de comportamiento y dificultades en las relaciones socio-familiares.

Es poco frecuente la presentación aislada del trastorno. Más del 85% de los pacientes presentan al menos una comorbilidad y cerca del 60% tienen al menos dos comorbilidades. Las más frecuentes el trastorno negativista desafiante, el trastorno de ansiedad y el trastorno disocial.

Aspectos a tener en cuenta en el inicio del tratamiento

El tratamiento del TDAH debe ser multimodal e individualizado, teniendo en cuenta al paciente y a su familia. El objetivo es disminuir los síntomas, las complicaciones y el impacto negativo. El tratamiento multimodal y/o combinado del TDAH implica tres acercamientos: tratamiento farmacológico, tratamiento cognitivo-conductual y tratamiento psicoeducativo (padres y profesores).

La filosofía general del tratamiento cognitivo-conductual aplicado a niños es premiar lo positivo más que castigar. Se trabajan técnicas de autocontrol, habilidades sociales y solución de problemas.

Niño con tdah mirando los ejercicios

Objetivos del tratamiento

Con niños más pequeños con TDAH (de hasta 6 años), el tratamiento suele centrarse en el entrenamiento a padres. En mayores se combina el entrenamiento a padres con técnicas cognitivo-conductuales como el entrenamiento en habilidades sociales y autoinstrucciones.

Objetivos del tratamiento cognitivo-conductual individual:

  • Autorregulación.
  • Control de la irritabilidad.
  • Mejora de la comunicación.

Tratamiento psicológico del TDAH: Entrenamiento a padres

El módulo psicoeducativo del entrenamiento a padres incluye el dar información sobre el TDAH, motivar y crear una disposición positiva hacia el niño y dar estrategias para solucionar los problemas y mejorar ambiente familiar.

El entrenamiento para padres puede realizarse tanto en forma individual como grupal. Pero, según diversos estudios, el tratamiento en formato grupal es más efectivo y eficiente que el formato individual. Se les enseña las siguientes técnicas:

Reforzamiento y castigo

  • Búsqueda y refuerzo de los comportamientos y actitudes positivas del niño.
  • Extinción de conductas negativas.
  • Una vez se utiliza de manera precisa el reforzamiento positivo y la extinción, es posible utilizar el reforzamiento diferencial de tasas bajas.
  • Se pueden utilizar materiales de apoyo como el “busca, fíjate y apunta”, que ayuda a los padres a fijarse en las conductas positivas de sus hijos.

Economía de fichas

La economía de fichas funciona mejor si:

  • Se dejan claro las “reglas del juego” (p.e.: puntos a ganar en función de cada conducta, valor específico del canje, etc.).
  • Se combina la economía de fichas la utilización del refuerzo, la extinción y el coste de respuesta.
  • Los niños con TDAH necesitan saber en todo momento qué es lo que tienen que hacer y cuáles son, en concreto, las normas de funcionamiento.

Sobrecorrección

  • Por reparación-restitución: la utilizamos pidiendo a nuestro hijo o alumno que restaure el daño que ha causado. Se trata de corregir los efectos negativos de la mala conducta, dejando la situación igual o incluso mejor que antes.
  • Por repetición o práctica positiva: en este caso se trata de que el niño repita una conducta alternativa y positiva a la que ha realizado.

Tratamiento psicológico del TDAH: Entrenamiento a profesores

Los profesores necesitan un apoyo específico para tratar con niños con TDAH. El esquema básico de los programas de orientación para los profesores es muy similar al de los padres. Los objetivos aquí se centran en: normas de la escuela, trabajo escolar y competencia social. 

Las fases del entrenamiento a profesores son las siguientes:

Instruir a los profesores en el conocimiento del TDAH

  • Conocer qué es el TDAH ayuda cambiar los sesgos atribucionales de la conducta del niño (p.e.: “niño que tiene un problema” en lugar de “se comporta así para fastidiarme”).
  • Conocer las necesidades especiales de alumnos con TDAH.

Enseñar técnicas de modificación de conducta

  • Técnicas para aumentar conductas adecuadas: refuerzo + principio Premack, contratos de contingencias y economía de fichas.
  • Técnicas para reducir conductas inadecuadas: extinción, coste de respuesta y aislamiento (tiempo fuera).

Formar a los profesores en estrategias para la organización y autodirección del comportamiento

  • El maestro enseña al alumno a desarrollar el autocontrol de forma secuenciada para resolver problemas personales e interpersonales.

Facilitar las adaptaciones educativas

  • Utilizar procedimientos instruccionales, acomodaciones organizacionales y manipulaciones del ambiente del aula para facilitar el aprendizaje y aumentar el rendimiento académico.

Utilizar la autoevaluación reforzada

  • Pretende que el alumno con TDAH sea consciente de su propia conducta. Tres fases:
    • Discusión con todos los alumnos sobre las normas de clase.
    • Entrenamiento en habilidades de autoevaluación.
    • Economía de puntos.
  • Primero se aplica a todo el grupo de clase y luego con el alumno con TDAH.

Prestar asesoramiento y seguimiento del programa

Las dos últimas semanas se realiza un seguimiento por parte de los profesores de la implementación del programa. Como conclusión se puede decir que existen efectos positivos clínicamente significativos sobre la impulsividad, hiperactividad y déficit atencional.

Profesora con niño con TDAH

Tratamiento psicológico del TDAH: técnicas para el niño

La psicoterapia cognitiva comprende una serie de técnicas psicológicas que se utilizan para modificar determinados pensamientos, creencias o actitudes que presenta un paciente. Están dirigidas a reestructurar los pensamientos de los niños y lograr nuevas conductas de comportamiento. Este tipo de psicoterapia requiere de aprendizaje y utilización por parte de terapeutas entrenados y con experiencia.

En muchas ocasiones, junto con la sintomatología inatenta, impulsiva y/o hiperactiva, pueden aparecer dificultades en la socialización y el comportamiento. En estos casos, resultan de utilidad los entrenamientos en habilidades sociales, técnicas de resolución de problemas y las estrategias de autoayuda.

Veamos algunas intervenciones a este respecto como son la autorregulación, la mejora de la comunicación, la técnica del neurofeedback y la correspondencia decir-hacer.

Autorregulación

Técnicas de neuroimagen demuestran que niños con trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad (TDAH) presentan un retraso en la maduración de algunas regiones del cerebro. Estas zonas están relacionadas con la atención y el autocontrol.

Para mejorar el autocontrol las técnicas más utilizadas son las técnicas cognitivas. Se hace énfasis especial en aquellas que toman el lenguaje interno como regulador de la conducta:

  • En la autoobservación se tiene como objetivo que el niño tome conciencia de su conducta.
  • El autorreforzamiento pretende que el niño obtenga gratificación de las conductas adaptadas.
  • El entrenamiento en autoinstrucciones (Meichembaum y Goodman, 1971) busca que el niño aprenda a hablarse interiormente de tal manera que le sea más fácil pensar y tomar conciencia de lo que hace o quiere pensar.

Mediante estas técnicas cognitivas en definitiva se persigue que el niño sea capaz de relacionar conductas y consecuencias posteriores. De esta manera, podrá evaluar su conducta en relación a las normas de casa, de la clase o de la calle.

Mejora de comunicación

Los programas de comunicación para niños con TDAH tratan de aumentar la autoconciencia, el análisis de la relación con los demás y soluciones eficaces a los problemas interpersonales. Algunas técnicas empleadas son:

  • Técnicas de solución de problemas, indicadas para tranquilizar al niño y ayudarle a controlar las conductas hiperactivas e impulsivas. En los niños más pequeños se utiliza una variante denominada “técnica de la tortuga”.
  • Contratos de contingencias, usados principalmente con adolescentes y con el objetivo de obtener compromisos que satisfagan a las diferentes partes de la relación (p.e.: alumno-profesos, hijo-padres, etc.).
  • Entrenamiento en habilidades sociales. El trabajo con adolescentes en grupo es un método eficaz para estimular una buena autoestima y reforzar los objetivos individuales que cada uno lleva a cabo con su familia, sus profesores y su propio terapeuta.

Psicóloga con niña con tdah

Neurofeedback

Consiste en un programa de entrenamiento mediante el control individual de las ondas cerebrales utilizando tecnología electroencefalográfica. El objetivo del neurofeedback es entrenar al paciente a disminuir sus ondas lentas (theta) y/o incrementar sus ondas rápidas (beta).

Con ello, se pretende cambiar un estado “anormal” por uno similar al de los niños con desarrollo normal. Es decir, se pretende que los niños adquieran un control operante de su EEG para remediar los síntomas relacionados con el TDAH.

Correspondencia decir-hacer

El entrenamiento en correspondencia decir-hacer se diseñó como alternativa al entrenamiento en autoinstrucciones. Consiste en reforzar aquellas ocasiones en que el niño dice que ha hecho algo y efectivamente lo ha hecho (relaciones “hacer-decir”).

Reforzar también lo que dice que hará (relaciones “decir-hacer”) y sobre todo el refuerzo de haber hecho lo que el niño prometió o dijo que haría (relaciones “decir-hacer-decir”).