Triangulación, una forma incorrecta de solucionar problemas laborales

15 septiembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Valeria Sabater
Gran parte de los conflictos en el trabajo se resolverían siendo más asertivos. Sin embargo, son muchos los que evitan esa comunicación directa y optan por desahogar sus frustraciones con terceras personas, creando así un clima laboral negativo.

Una de las carencias más notables a nivel de organizacional es la gran dificultad que seguimos teniendo a la hora de solucionar problemas laborales. Así, una estrategia tan común como ineficaz es la triangulación. Esta consiste en lo siguiente: cuando A tiene un problema con B, se desahoga con C. Buscamos siempre a un compañero de trabajo para dejar ir nuestro enfado y frustraciones.

Como suele decirse, los triángulos en las relaciones nunca son buenos. Sucede a nivel de pareja y se da sin duda en el ámbito laboral. Si bien es cierto que compartir con alguien nuestro estado emocional, preocupaciones y experiencias resulta catártico, a nivel organizacional no siempre es la mejor estrategia. A la larga, el clima se enrarece, surgen rencillas, bandos y mayor negatividad.

A día de hoy, y como bien sabemos, en nuestros escenarios laborales lo tecnológico marca vanguardia y nos aguarda, sin duda, un futuro donde la automatización y la inteligencia artificial tendrá un gran peso. Ahora bien, por llamativo que nos parezca, seguimos evidenciando fallos en materias plenamente ‘humanas’. Dimensiones como la comunicación, la resolución de conflictos y la Inteligencia Emocional siguen siendo nuestras asignaturas pendientes.

Cuando tenemos un problema, desahogarnos con un compañero no es la solución. Debemos ser capaces de aplicar la asertividad y la negociación.

Hombre pensando cómo asumir el fracaso

Cuando nuestra única forma de solucionar problemas laborales es la triangulación

Hay diversas estrategias eficaces para solucionar problemas laborales. Ya en los años 70, los psicólogos Kenneth Thomas y Ralph Kilmann definieron cinco estilos principales de resolución de conflictos, siendo el más recomendable el estilo colaborador. En esta estrategia, se priorizaban aspectos como la asertividad y la cooperación.

Ahora bien, si hay algo común a nivel de empresa es dejar que algunos problemas maduren hasta oler mal; es solo en ese momento cuando se llevan a cabo ciertas medidas para dar solución a algo muy infectado. El hecho de que esto ocurra se debe sobre todo al efecto de la triangulación. Veamos en qué consiste.

La triangulación en el trabajo, una mala idea eternamente utilizada

El término ‘triangulación’ aplicado al ámbito laboral fue acuñado por el doctor Mike D. Boyette, experto en liderazgo y comunicación. Tal y como explica, este concepto es muy útil en ámbitos como la navegación. Para saber dónde nos encontramos en medio del mar, basta con trazar un triángulo uniéndonos con dos puntos conocidos.

Ahora bien, a nivel de empresa no sucede lo mismo. Pensemos en ello. Cuando nos sucede algo con un compañero, jefe u otra figura dentro de la organización, lo primero que podemos hacer es comentar esa experiencia con una tercera persona. Sin saberlo, lo que hacemos con ello es llevarle también el problema a este último compañero de trabajo. Por tanto, lo que conseguiremos es lo siguiente:

  • Desviar el problema.
  • Perder el tiempo. Si A tiene un conflicto con B o es consciente de que está haciendo algo mal, no soluciona nada hablándolo con C. El problema sigue estando ahí.
  • El problema se amplifica. Poco a poco, el problema de A con B acaba conociéndose en toda la organización. El trabajador C lo contará a D, E y F y cada cual, tendrá su visión sobre esa situación. Se crearán bandos y el clima laboral empeora.
  • Aparece la insatisfacción y la baja productividad. Los pequeños problemas se vuelven en problemas XL cuando se descuidan y no se afrontan.
Bolas en un péndulo

¿Cómo se solucionan los problemas en el trabajo?

El arte de solucionar problemas laborales requiere de un compromiso firme por parte de la empresa y sus trabajadores. Deberían existir protocolos, así como una formación adecuada y solvente por parte de Recursos Humanos para ‘educar’ a cada miembro de la organización, para darle estrategias y canales cercanos donde solucionar cualquier incidente, por pequeño que sea.

Sin embargo, esto no siempre llega a formalizarse. Bien por falta de tiempo, recursos y de interés. No obstante, y más allá de lo que podamos pensar, que surjan problemas es algo positivo. Si los solucionamos de manera adecuada generamos cambios, se higienizan ambientes, ganamos en aprendizajes y en bienestar.

Así, personalidades tan carismáticas como Jack Ma, fundador del gigante Alibaba, se enorgullece de decir que en su multinacional nunca hay problemas, sus trabajadores son felices, y están altamente comprometidos en la productividad. Podríamos decir que la mentalidad china es diferente de la occidental, pero la realidad es otra. Con estrategias como la 12/6 (trabajar 12 horas al día 6 días a la semana) los trabajadores apenas tienen tiempo de nada más. La suya, es una política de deshumanización.

6 claves para solucionar problemas laborales

Incidimos en ello, que se den problemas en el trabajo es algo normal y esperable. Permitir que se enquisten y que pequeñas fricciones den paso a grandes diferencias y adversidades, no. La dejadez es el peor enemigo en toda organización, debemos aplicar tanto la prevención como la proactividad. Así, en caso de que aparezca algún problema con un compañero, lo ideal es llevar a cabo lo siguiente:

  • Ser asertivos: hablar con el propio compañero sobre el problema antes de acudir a terceras personas.
  • Hay que saber escuchar y aplicar a su vez, una clara voluntad de diálogo y de resolución del problema.
  • Acordar estrategias de mejora y tiempos (a partir de mañana dejaras de llegar tarde porque yo no voy realizar tus tareas).
  • En caso de que no poder resolver el problema de manera rápida y sencilla, pondremos el caso en constancia de dirección. Recurriremos a un estamento superior para que establezcan otros mecanismos con los cuales, solucionar la situación. Evitaremos crear mal ambiente, expandiendo críticas, malestares, rumores, etc.

Para concluir, como decía Einstein, si de verdad queremos resultados diferentes, evitemos llevar a cabo las mismas estrategias. Procuremos, por tanto, evitar la triangulación a la hora de resolver nuestros problemas en el trabajo y seamos mucho más asertivos. De ese modo, ganaremos en bienestar.