Un corto que nos muestra cómo vive un niño la separación de sus padres - La Mente es Maravillosa

Un corto que nos muestra cómo vive un niño la separación de sus padres

Raquel Lemos Rodríguez 27 marzo, 2016 en Psicología 3448 compartidos
Hermanos llorando por la separación de sus padres

Cuando damos el “sí, quiero” pensamos que es para toda la vida, pero la verdad es que las cosas pueden cambiar y, de hecho, así lo hacen. Pasar por una separación o un divorcio es doloroso, pero ¿cómo vive un niño la separación de sus padres? ¿Pensamos alguna vez en nuestros hijos?

A veces, nos encontramos tan encerrados en nuestra tristeza, nuestro dolor y nuestros problemas, que nos olvidamos de que unos pequeños seres, que aún no saben mucho sobre el mundo, también sufren. ¿Lo peor de todo? Este momento tan duro puede marcarlos para el resto de su vida.

Cómo vive un niño la separación es algo a lo que le deberíamos brindar mucha más importancia, algo que debería ser nuestra prioridad
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Cuando los hijos adquieren nuevas responsabilidades

La separación provoca que los adultos pasemos a ser, automáticamente, niños de nuevo. De repente, no sabemos qué es ser responsables, no tenemos conciencia de lo que se debe o no se debe hacer y nos da igual fingir o no delante de nuestros hijos. Nos cabreamos, lloramos, nos cuesta dormir…

¿Qué ocurre entonces? ¿Quién toma el rol de adulto responsable? Son los hijos los que, en medio de todo este ambiente inestable, adoptan ese rol que sus padres han desechado y que alguien tiene que recuperar. Una responsabilidad que no les pertenece y que les hace daño.

Podemos pensar en “¡qué fuertes son nuestros hijos!”. En los peores momentos han estado ahí para nosotros, nos han calmado, nos han escuchado… Pero es que en la mayoría de las ocasiones ¡son solo niños! No están disfrutando de su niñez, ni están adoptando el papel que les pertenece.

¿Quieres ver cómo vive un niño la separación de sus padres? ¿Quieres conocer todo el proceso? Te animamos a que veas este corto que representa, de forma clara, todo esto.

Cómo vive un niño la separación es algo que importa

Mientras estamos sumergidos en la separación, nuestro propio dolor nos ciega para poder ver algo más allá que no sea nosotros mismos. Es culpa de esto que no podamos ver con perspectiva por lo que, realmente, están pasando nuestros hijos.

Pero, ¿qué ocurre tras la separación? Todo vuelve a la normalidad, como padres volvemos a ser “casi” los mismos y regresa el bienestar y la calma. Pero, ¿qué hay de toda esa responsabilidad que nuestros hijos han adquirido?, ¿alguien se ha preocupado por ellos?, ¿les hemos preocupado si están bien o si quieren hablar?

niña enfada

Como adultos, no es la primera vez que pensamos que, como son niños, no entienden nada de emociones ni de cómo funciona el mundo. Pero, no podríamos estar más equivocados. Esto es algo que nos intentamos creer para no tener que enfrentarnos a la complicada situación de explicarle a los niños cómo son las cosas y lo que ocurre.

Subestimar a los niños, a nuestros propios hijos, no les beneficia. Aunque crecerán, eso sí, con la firme convicción de que las personas solo piensan en sí mismas, que son egoístas y que en situaciones de dolor nadie más les importa que ellas mismas.

El apego emocional, una de las grandes consecuencias

El hecho de que nuestros hijos adquieran el rol de “cuidador”, cuando ese rol deberíamos tenerlo nosotros mismos como padres, provoca que se genere una consecuencia de apego emocional importante. El niño debe cuidar a los padres, algo que debería suceder a la inversa. Los papeles se intercambian y el apego emocional aparece.

Pero, ¿solo por el hecho de un cambio de papeles se genera el apego emocional? No, es que el cambio de papeles va mucho más allá. Los niños hacen de mediadores, nos intentan ayudar a llevarnos mejor, nos instan a que aplaquemos nuestro genio en las discusiones. Los niños sienten miedo. Los niños nos necesitan y nosotros los necesitamos a ellos.

padre e hoja

Viven la pérdida como una ruptura absoluta y dolorosa. Una situación en la que ellos tienen un papel importante, ya que tienen la responsabilidad de hacer que todo se lleve de la mejor manera. Hablan con papá o con mamá, tienen que escuchar cómo hablan mal el uno del otro (en algunos casos) y calman sus lloros.

“Cuando pelean por mí o me ponen en la mitad de una discusión, me están mandando el mensaje de que ganar entre ustedes es más importante que mi vida”
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Por todo esto, es importante que le prestemos atención a nuestros hijos porque, aunque no queramos verlo, ellos sufren, viven en una situación de emociones mezcladas y confusas que los aturden. Nadie los consuela a ellos, ¡son ellos los que aportan ese consuelo!

La forma en la que un niño vive la separación de sus padres es algo que nunca deberíamos ignorar.

Raquel Lemos Rodríguez

Soy escritora y una apasionada de la música. Rodeada de libros desde pequeña, siento la necesidad de plasmar escribiendo aquello que me inquieta y provoca curiosidad.

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