En una batalla emocional tú eliges la emoción que gana

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 27 enero, 2017
Fátima Servián Franco · 27 enero, 2017

La batalla emocional es una lucha que se libra dentro de nosotros mismos. En cualquier situación o circunstancia de nuestra vida, podemos potenciar y enfocarnos en sentir ira, envidia, celos, tristeza, arrogancia, o desarrollar por el contrario la alegría, paz, amor, esperanza, humildad y generosidad.

Las emociones se experimentan de una forma muy personal manifestándose en la expresión del rostro, en la postura corporal y en estados mentales específicos. La elección de enfocarnos en unas emociones u otras marcará nuestra forma de ver la vida. Dependiendo de esa forma de ver la vida, pensaremos y nos comportaremos de una manera proactiva o de una forma conflictiva.

Experimentar con más frecuencia unas emociones u otras influye en nuestro estado de ánimo, en nuestra motivación e incluso en nuestro carácter y conducta. Elegir tomarnos las cosas que nos suceden de una manera positiva se relaciona con reacciones fisiológicas asociadas a la producción de hormonas como la noradrenalina y la serotonina.

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¿El camino que se elige es siempre el correcto? Lo correcto está en la elección, no en el acierto.

Cerebro y emociones

Expertos en emociones, como Klaus Scherer, de la Universidad de Ginebra, o el ya fallecido Richard Lazarus, propusieron que un factor importante que puede modular las emociones es el pensamiento sobre lo que nos sucede. Las habilidades y procesos mentales como la atención, la memoria, el razonamiento y la toma de decisiones nos permiten interpretar los acontecimientos de manera consciente pudiendo decidir cómo reaccionar ante ellos.

Dependiendo de nuestro nivel cognitivo y de nuestra capacidad de modulación emocional podremos elegir de forma más adecuada que emociones se corresponden a las situaciones que experimentamos. La modulación emocional consiste en una serie de estrategias cognitivas que nos sirven para controlar nuestras emociones.

Lo más interesante en este campo es que los expertos en emociones y cerebro han encontrado evidencia de que podemos enseñar a nuestro cerebro a modular las emociones. La clave podría estar precisamente en la capacidad del cerebro de cambiar, en la neuroplasticidad. De hecho se ha comprobado que la plasticidad de nuestro cerebro es muy superior a la que en un principio los investigadores pensaban.

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Tanto el entorno como nuestra conducta pueden provocar una reorganización de ciertas funciones cerebrales. La mayoría de las personas pueden aprender a transformar sus emociones por medio de ciertas técnicas y prácticas terapéuticas. Esto significa que somos capaces de hacer cambios a un profundidad mucho mayor que la que vaticinábamos hace unos años.

Tú eliges tu camino, tú eliges tu destino y si eliges bien, serás feliz.

Tú eliges qué sentir

Estamos hechos de luces, y de sombras. En cada uno de nosotros hay una batalla que ganaremos o no dependiendo de lo que decidamos alimentar. Todos tenemos una vida llena de luces y sombras, de subidas y de bajadas, de brillos y de oscuridad. Pero, todo eso somos nosotros. Lo que aceptamos y lo que negamos, lo que mostramos y lo que callamos.

Solo desde la aceptación podemos comenzar nuestro camino de desarrollo, aprendiendo a amarnos y cambiando las sombras por luz. Solo desde la luz podremos brillar en la oscuridad, alumbrar a otros, y trasformar las emociones de miedo, ira, envidia y arrogancia por emociones de amor, esperanza, humildad, alegría y generosidad que nos acompañarán en el proceso de transformación.

Manejar nuestras emociones en la mayor parte de las situaciones que propone la vida, construir y hacer nuestras las emociones positivas, es fundamental para establecer unas estrategias de modulación y autoconocimiento emocional que nos permitan proyectar una imagen positiva de la vida y de nosotros mismos.

No tengas miedo a las sombras, porque solo desde las sombras, se puede ver la luz.