Una nueva visión de la naturaleza de la psicosis

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 16 agosto, 2018
Eva Maria Rodríguez · 16 agosto, 2018

La psicosis es una afectación mental grave que se caracteriza por la pérdida de contacto con la realidad. Tradicionalmente la psicosis se ha concebido como una enfermedad o condición médica en sí misma pero, sin embargo, la perspectiva transdiagnóstica plantea que podemos entender la psicosis como un síntoma común en una serie de enfermedades mentales.

Es ese planteamiento el que vamos a tratar en este artículo, atendiendo por tanto a la concepción del término psicosis como la manera de designar el hecho de que un individuo tenga experiencias sensoriales con cosas que no existen o creencias sin base en la realidad.

Durante un episodio psicótico, un individuo puede experimentar alucinaciones o delirios; puede ver o escuchar cosas que no existen. Esto puede ser increíblemente aterrador para el individuo y, por ello, también para las personas que les rodean.

Síntomas de la psicosis

Los signos y síntomas clásicos de la psicosis incluyen alucinaciones, delirios, desorganización, pensamiento desordenado, catatonia (falta de respuesta) y dificultad para concentrarse. Dependiendo de la causa, la psicosis puede aparecer rápida o lentamente.

Chica con trastorno delirante

Lo mismo ocurre en el caso en la esquizofrenia, aunque los síntomas pueden iniciarse lentamente y comenzar con una psicosis más leve, algunas personas pueden experimentar una transición rápida a la psicosis si dejan de tomar su medicación. Los síntomas iniciales más leves de la psicosis pueden incluir:

  • Sentimientos de sospecha.
  • Ansiedad general.
  • Percepciones distorsionadas.
  • Depresión.
  • Pensamiento obsesivo.
  • Problemas para dormir.

Las alucinaciones pueden afectar a cualquiera de los sentidos (vista, sonido, olfato, gusto y tacto) en la persona con psicosis, pero en aproximadamente dos tercios de los pacientes con esquizofrenia, las alucinaciones son auditivas: escuchar cosas y creer que son reales cuando no existen.

Naturaleza de la psicosis: nueva visión

La psicosis se asocia clásicamente con los trastornos del espectro de la esquizofrenia y, aunque existen otros síntomas, uno de los criterios definitorios para la esquizofrenia es la presencia de psicosis. Un informe reciente presentado por la Sociedad Psicológica Británica (octubre 2017) ofrece una visión de la naturaleza de la psicosis que desafía el conocimiento común sobre la naturaleza de esta enfermedad mental.

El informe proporciona una visión general accesible del estado actual del conocimiento, y sus conclusiones tienen implicaciones profundas tanto para la forma en que entendemos la “enfermedad mental” como para el futuro de los servicios de salud mental.

Perfiles de dos cabezas en blanco y negro

Muchas personas creen que la esquizofrenia es una enfermedad cerebral aterradora que hace que las personas sean impredecibles y potencialmente violentas y solo puede controlarse con medicamentos. Sin embargo, este informe sugiere que este punto de vista es falso.

El informe, titulado Entendiendo la psicosis y la esquizofrenia: por qué las personas a veces escuchan voces, creen cosas que otros encuentran extrañas o parecen desconectadas de la realidad, plantea interesantes cuestiones sobre estas enfermedades mentales. Veamos esto con más detenimiento:

  • Para empezar, dice que los problemas que consideramos como psicosis -sentir voces, creer cosas que otros encuentran extrañas o que parecen estar fuera de contacto con la realidad- se pueden entender de la misma manera que otros problemas psicológicos como la ansiedad o la timidez.
  • En este sentido, añade el informe, pensar en ellos como una enfermedad es solo una forma de pensar sobre ellos y no es compartido por todos los profesionales ni por todas las culturas. Es más, a menudo son, en parte o en su totalidad, una reacción a las cosas que pueden suceder en nuestras vidas: abuso, intimidación, falta de vivienda o racismo.
  • El informe también explica que las personas que experimentan estos problemas rara vez son violentas. Sin embargo, los estereotipos pueden llevar a que las personas reciban un mal trato de parte de la policía y los servicios de salud mental.
  • Otra cuestión interesante que plante el informe es que nadie puede decir con certeza qué ha causado los problemas de una persona en particular. La única forma es sentarse con ellos y tratar de resolverlo.
  • En consecuencia, añade, los trabajadores de salud mental no deberían insistir en que las personas se vean a sí mismas como enfermas. Algunos prefieren pensar en sus problemas como, por ejemplo, un aspecto de su personalidad que a veces los mete en problemas pero que no querrían estar sin ellos.

Concluye el informe diciendo que se necesita invertir mucho más en prevención atendiendo a la manera en que nos tratamos en nuestra sociedad. En particular, se debe abordar la pobreza, el racismo y la falta de vivienda, así como el abuso, la negligencia y la intimidación en la infancia. Concentrar recursos solo en tratar problemas existentes es como limpiar el piso, pero ignorar la fuente de una fuga.