Westworld, ¿qué nos hace humanos?

Camila Thomas · 23 agosto, 2018

Westworld es una serie que ha cosechado un inmenso éxito. Durante su primera temporada, cada capítulo obtuvo alrededor de 12 millones de espectadores solo en los Estado Unidos. Sin lugar a dudas esta ha sido la serie más exitosa de HBO. El éxito de Westworld se debe, en parte, a su discurso ambivalente con respecto a la tecnología y la humanidad.

Westworld hace que nos preguntemos cuáles son las cualidades que diferencian a un robot y a una persona. El programa desafía nuestro entendimiento acerca de la humanidad. Despierta en los espectadores esas preguntas que la filosofía y la antropología se han estado haciendo durante décadas.

¿Dónde se encuentra el límite entre una persona y un anfitrión que se ve y se comporta como una persona? Muchos autores de ciencia ficción han intentado elaborar esta pregunta. Desde HG Wells hasta Ursula Le Guin, pasando por Tarkovsky y, por supuesto, Star Trek. Los mundos de fantasía nos han preguntado desde hace muchos años cuál es nuestra verdadera identidad humana.

Westworld está basada en una película del mismo nombre estrenada en 1973. Así como la película, la serie Westworld nos presenta un inmenso parque de inmersión. En este parque habitan cientos de robots diseñados para complacer a los clientes humanos en todo lo que deseen.

Ante la libertad que proporciona esta experiencia, ¿cuáles son los límites éticos de cada persona? La serie está marcada por la ambigüedad moral de sus personajes. Dentro del parque, no existen leyes que limiten el comportamiento contra los robots. Sin estar restringidos, ¿cómo se comportan los humanos?

westworld

Westworld, entre los anfitriones y los huéspedes

La impresora 3D con la que se hacen los cuerpos de los robots en Westworld recuerda mucho al Hombre de Vitruvio de Leonardo da Vinci. Y no es casualidad: Ford, el creador del parque también tiene intenciones humanistas. Como Da Vinci, Ford cree que la ciencia puede develar cuestiones del ser y el espíritu.

Ubicado temporalmente en el futuro, Westworld permite a los humanos vivir sus fantasías más locas. A su vez, estas vivencias permiten explorar la verdadera esencia de cada persona.

Los anfitriones, enteramente robóticos, han sido diseñados con inteligencia artificial para simular personas reales. Así, los anfitriones son indistinguibles de los huéspedes. Aunque sus cuerpos son robóticos, los anfitriones viven e interactúan como cualquier persona de carne y hueso.

Como Juego de Tronos, Westworld es una que ha cosechado un inmenso éxito a nivel mundial. Westworld plantea debates filosóficos acerca de la naturaleza del ser humano y sus cualidades fundamentales.

Este diálogo entre un anfitrión y un huésped resume muy bien la ambigüedad de la serie. Constantemente, el límite entre el bien y el mal, lo correcto y lo incorrecto, se desdibujan. Así como se difumina la distinción entre el humano y la máquina.

“-¿Eres real?

-Si no puedes distinguir, ¿acaso importa?”.

Las diferencias entre una máquina y un humano

Algunas personas pueden argumentar que la principal diferencia entre humanos y robots es su composición interna. Desde el punto de vista del funcionamiento de los cuerpos, es evidente que los humanos y los robots son distintos. Los humanos tenemos huesos y músculos, órganos internos, sangre y piel. Los robots, por otra parte, están formados por un entramado mecánico de cables y circuitos.

Sin embargo, los avances en el área médica han probado que un cuerpo humano puede convertirse en un cuerpo robótico. Los implantes y las prótesis son elementos no-orgánicos que la medicina usa para salvar vidas. Una persona puede tener piernas o brazos robóticos que sustituyen sus anteriores miembros de carne y hueso. Entonces, ¿qué nos diferencia de los robots?

Doctor Robert Ford

Podemos decir entonces que existe algo más en nosotros, algo que no podemos explicar simplemente como funciones biológicas. ¿De dónde surge nuestra personalidad? ¿Cómo funcionan nuestros pensamientos, nuestra memoria?

Los avances en Inteligencia Artificial no han logrado aún presentar al mundo un ser verdaderamente autónomo, independiente e inteligente. Sin embargo, muchos científicos piensan que la ciencia pronto alcanzará esta meta.

En Westworld, los anfitriones están programados. Sin embargo, poco a poco se revela cómo los anfitriones han desarrollado verdadera Inteligencia Artificial. Cada uno guarda consigo memoria: recuerdos, gustos, preferencias. Cada uno tiene su propia personalidad.

¿Estamos pre-programados de ciertas maneras?

Muchos de los anfitriones en Westworld están pre-programados para actuar de cierta manera. Así, los anfitriones se mantienen dentro de sus propias narrativas. De esta manera, todo el parque funciona como una gran historia. Casi como una película. Los huéspedes piensan que son libres de hacer lo que quieran dentro de las narrativas de los anfitriones.

Sin embargo, el cerebro humano también esta pre-programado. Desde el punto de vista antropológico, dependemos de nuestro entorno para conformarnos como individuos y, aunque con los años adquirimos independencia, nunca dejamos de estar fuera del círculo de su influencia.

Nuestra cultura nos modifica y nos determina. Incluso en el área de la psicología cognitiva, los procesos humanos se han llegado a describir utilizando metáforas tecnológicas. El cerebro como procesador que almacena información, por ejemplo.

Desde esta perspectiva, ¿qué diferencia realmente a un humano de una máquina? ¿Cuándo una máquina se convierte en un ser humano? ¿Cuáles leyes rigen la existencia de los seres robóticos no-humanos? Finalmente, ¿cómo funcionará la coexistencia entre humanos y robots, cuando los humanos mueren pero los robots no?

Estas son sólo algunas preguntas que Westworld abre para los espectadores. Atrévete a explorar un futuro posible a través del universo del universo que nos presenta.