3 leyendas romanas para reflexionar

Pedro González Núñez · 3 abril, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 3 abril, 2019
Estas tres leyendas romanas nos permiten reflexionar sobre temas intemporales como el amor, la venganza o el destino

Las leyendas romanas tienen la particularidad de ofrecer una extraña combinación de seres humanos con elementos naturales fantásticos y animales mitológicos. Pero guardan mucho más en su contenido.

Las leyendas clásicas, principalmente las grecorromanas, tenían como objetivo ofrecer un sentimiento de patria entre sus habitantes, promoviendo enormes proezas que servían tanto para comprender los orígenes e historia del imperio como para educar a la población en los valores de su época.

Las leyendas romanas que mayor reflexión promueven

De alguna manera, el mundo clásico ha perdurado hasta hoy como elemento culto y casi ejemplarizante. Así, de forma parecida a como sucedió en su día, un buen número de las leyendas que conocemos nos sirven también para reflexionar.

Lo cierto es que aquellas antiguas leyendas todavía nos explican el mundo actual más allá de sus narraciones fabulosas. Se debe a su amplio contenido cultural y simbólico, de ahí que sean usadas a diario por psicólogos y profesionales de diversas disciplinas para ejemplificar el mundo en que vivimos.

Loba capitolina

La loba que amamantó a Rómulo y Remo, fundadores de Roma

Con la intención de dar un origen casi divino a la poderosa Roma, se creó la leyenda de que, temporalmente, fue una loba la que amamantó a Rómulo y Remo, los dos fundadores de un imperio que abarcaría 10 siglos de historia humana.

Un sirviente salvó a los gemelos de morir asesinados y los escondió a la orilla del Río Tíber para que fueran recogidos por una loba que los amamantó al escucharlos llorar. Luego, sería el pastor Fáustulo quien los recogería y los criaría junto a su mujer, Acca Larentia.

La loba fue un animal sagrado para muchas culturas, entre ellas, los estruscos, pueblo que vivió en tierras itálicas antes que los romanos. Sin embargo, de esta leyenda podemos extraer otras reflexiones. Por ejemplo, lo mucho que nuestros actos pueden cambiar el mundo. ¿Quién hubiera dicho a aquel sirviente o pastor que de sus actos de bondad nacería uno de los imperios más poderosos y grandes que hemos conocido?

Circe y el Rey Pico

Vemos ahora otra interesante leyenda romana, la de Circe y el Rey Pico; quizás menos conocida que la anterior, pero no menos llamativa. En la misma conocemos a Pico, hijo de Saturno y padre de Fauno, casado con la ninfa Canente.

Pico fue un adivinador primitivo que se acompañaba de un pájaro carpintero, al que también se considera como ave profética. Sin embargo, este hombre no correspondía a Circe, la hechicera de la isla de Eea que lo que amaba. Por eso, la mujer lo transformó también en pájaro con poderes proféticos.

Es curioso que, en muchas de las fábulas y leyendas legendarias grecorromanas encontramos gran presencia de amores no correspondidos que terminaban de forma trágica, vengativa o en drama. Hoy en día, cada vez aprendemos a vivir mejor con nuestras emociones. Es importante conocerlas, controlarlas en la medida de lo posible y, sobre todo, comprenderlas. De lo contrario, la rabia, la venganza o la ira pueden ser constantes, tal como observamos en muchos cuentos clásicos.

Hércules y Caco

Uno de los personajes que más leyendas romanas protagoniza es Hércules. Tanto es así que Virgilio, probablemente el mayor poeta romano, narró sus andanzas para vencer a Caco, mitad sátiro, mitad gigante. Es más, esta historia está representada escultóricamente en la Piazza della Signoria, en Florencia.

Estatua de Hércules

Virgilio soñaba con crear un origen romano casi divino. De ahí que escribiera La Eneida, en la que se narran las aventuras de Eneas, descendiente de Troya, ciudad de la que escapa una vez cae en manos griegas para fundar Roma en las costas itálicas.

El pasaje de Hércules y Caco es uno más que suma a este origen divino. Y es que, el gigante, tras robar unos bueyes rojos en el Valle del Tíber, es descubierto por Hércules, que lo descuartiza como venganza.

Se dice que esta historia inicia el culto a Hércules. También que es clave antropológica para conocer la evolución comercial en la zona. No obstante, nuevamente observamos la venganza, la victoria del más fuerte y el castigo ante hechos moralmente reprobables.

No cabe duda de que las leyendas romanas, siempre interpretadas desde un punto actual, nos permiten reflexionar sobre temas que son igualmente clásicos. La moral, la ética, la venganza, la justicia, las emociones… Durante miles de años tratamos de entenderlos. ¿Lo lograremos algún día?

“La suerte ayuda a los osados”.

-Virgilio-