4 claves para dormir mejor

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 18 abril, 2018
Ines Gómez · 18 abril, 2018

La falta de sueño es uno de los problemas más comunes que existen. Los problemas de salud, la falta de tiempo o simplemente, una mala higiene del sueño suelen ser los responsables. Afortunadamente, dormir mejor es posible, siempre y cuando nos impliquemos.

Muchas personas se acostumbran a utilizar técnicas de relajación para conseguir descansar. Y aunque es una de las actividades más recomendadas para fomentar un estado de calma y de paz que nos induzca el sueño por las noches, no todo el mundo es capaz de conseguirlo. Es necesario estudiar cada circunstancia de forma particular y establecer las soluciones qué más se adecuen a cada uno de nosotros. De ahí, que existan otros métodos y recomendaciones para conciliar el sueño.

¿Por qué no duermo bien?

Alteraciones estacionales

Mucha gente tiene problemas para conciliar el sueño con el cambio de las estaciones. Las alteraciones de temperatura parecen tener bastante que ver con esto, al igual que las horas de luz. En estas circunstancias, el insomnio hace acto de presencia, convirtiéndose en una molestia recurrente.

Ahora bien, el cambio de estación no suele afectar a todo el mundo por igual. No obstante, las personas a las que les afecta suelen descansar con normalidad tras un par de semana. Mientras tanto, deben aprender a relajarse y evitar angustiarse por la situación.

Mujer con insomnio

Ansiedad y estrés

Los altos niveles de ansiedad y estrés repercuten de forma negativa en la conciliación del sueño así como en la sensación de descanso, ya que nos encontramos en una situación de alerta.

Una forma de gestionar los problemas de sueño relacionados con la ansiedad y el estrés es relajarse, pero, ¿cómo conseguirlo? Practicar meditación, ejercicios de respiración o mindfulness es útil para rebajar nuestros estados de preocupación. 

La ansiedad no deja de ser una preocupación por situaciones futuras y el estrés una señal de sobrecarga. Ahora bien, ¿desde cuándo se ha solucionado un problema por pensar constantemente en él? ¿el estrés disminuye cuando utilizamos nuestros minutos de descanso a seguir dando vueltas a lo mismo o más bien aumenta? Ningún problema es para siempre, y casi todo tiene solución, la cuestión es que no siempre podemos salirnos con la nuestra.

No obstante, si después de un tiempo estamos igual o peor, la recomendación es acudir a un especialista. A veces es necesario un poco de ayuda extra para hacer frente a eso que tememos y nos preocupa. 

Exposición a la tecnología

Está demostrado que una sobreestimulación tecnológica por las noches puede causar efectos negativos en los ciclos de sueño. Una de las claves para dormir mejor se centra en apartar todo aquello que pueda excitar demasiado nuestra mente justo las horas anteriores a meternos en la cama.

Lo más recomendable para aquellos que no sepan qué hacer es leer. El cerebro no se encuentra tan expuesto como con ordenadores y móviles, y es mucho más sano. Consigue un buen libro y sumérgete en una gran historia.

“El secreto de la creatividad está en dormir bien y abrir la mente a las posibilidades infinitas”.

-Albert Einstein-

Hombre adicto al móvil

Claves para dormir mejor

Hacer deporte

Hacer deporte es, además de muy saludable, una forma genial de agotarse. Tras realizarlo, el cuerpo está más cansado y solo quiere relajarse. Lo mismo ocurre con la mente, la cual recibirá los efectos positivos de las endorfinas generadas por el ejercicio.

Establecer horarios y rutinas

Establecer unas rutinas y cumplirlas nos ayuda a llevar una vida más ordenada y a no confundir a nuestro organismo con los horarios destinados a dormir. Por ello, es recomendable hacer una actividad relajante (como escuchar música clásica, leer o meditar) antes de ir a dormir e intentar hacerlo siempre a la misma hora. Aunque parezca una trivialidad, muchos médicos utilizan los horarios y las rutinas en niños y personas mayores para conseguir resultados muy parecidos.

Hombre dormido

Decir adiós a las bebidas con cafeína

Es imprescindible decir adiós al café, el té y los refrescos con cafeína o al menos disminuir su ingesta y tratar de tomar este tipo de bebidas por las mañana. Así será mucho más fácil descansar.

Por las noches están totalmente prohibidas. Por ello, pueden sustituirse por zumos, leche, valerianas, infusiones o incluso, agua.

Prescindir de la siesta

Muchas personas están acostumbradas a dormir un rato después de comer. Aunque es muy reconfortante, si tienes problemas de sueño, lo mejor es tratar de prescindir de ello. De esta forma, al caer la noche tendrás mucho más sueño y no habrá problemas para descansar de manera adecuada. 

Como vemos, las claves para dormir mejor están al alcance de nuestra mano, pero se necesita un requisito imprescindible: poner de nuestra parte. Modificar algunos hábitos nos costará más en unos casos que en otros, pero merecerá la pena si a cambio obtenemos un correcto descaso.