5 beneficios de madrugar y cómo conseguirlo

13 Noviembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
¿Cuáles son los beneficios de madrugar? ¿Nos puede ayudar a aprovechar mejor el día? Te contamos algunas de estas ventajas y cómo llevar a la práctica esta acción cada día.

Hay personas que tienen facilidad para madrugar y otras que no tanto. Sin embargo, se trata de una práctica que se puede cultivar y aprender poco a poco para minimizar el esfuerzo que pueda suponernos. Además, no es necesario que tenga ser el trabajo el que nos obligue a adoptar esta rutina, también podemos hacerlo por los beneficios de madrugar.

Madrugar nos puede ayudar a aprovechar más el día, a fomentar otros hábitos saludables, a tener un pequeño momento de paz y calma durante las mañanas… ¡Todo esto y más! No te pierdas sus beneficios y cómo conseguir que madrugar sea una tarea sencilla, a través de sencillos trucos. ¡Toma nota!

Mujer en la cama despertándose

Beneficios de madrugar

Sí, sí, a muchos nos da pereza madrugar… a otros no les cuesta tanto, y es que cada persona es un mundo. Sin embargo, seas del primero o segundo grupo, estate atento porque ¡los beneficios de madrugar existen para todos! Aquí os dejamos algunos de ellos:

Aumentas la productividad

Si hemos descansado bien, lo lógico es que por la mañana estemos más productivos que a lo largo del día (ya que la energía se va agotando poco a poco, durante el transcurso de éste). Así, el hecho de madrugar te puede ayudar a aumentar la productividad, sobre todo si tienes muchas cosas que hacer y deseas aprovechar bien el día.

Aprovechas más el día

En la línea del punto anterior, y siguiendo con lo comentado, madrugar nos permite aprovechar más el día, ya que disponemos de más horas por delante para hacer las cosas que queramos o que tengamos que hacer. Es lógico: más tiempo, más posibilidades de aprovecharlo.

“Aprovecha el tiempo y las oportunidades ahora que estás vivo”.

-Anónimo-

Tomas mayor conciencia

Otro de los beneficios de madrugar es que, esta pequeña acción te permite tomar mayor conciencia de las cosas. Es decir, al despertarnos pronto, tenemos un momento “extra” al día para disfrutar del silencio, para pensar (e incluso meditar) y por ende, para ser más conscientes del presente y de lo que tenemos (lo que, a su vez, nos permite fomentar la gratitud).

En relación a la meditación, Daniel Goleman, doctor en Psicología por la Universidad de Harvard, y Richard J. Davidson, catedrático de psicología y psiquiatría en la Universidad de Wisconsin, cuentan en su libro Los beneficios de la meditación que esta práctica milenaria, más allá de facilitar estados de calma, puede llegar a transformar la personalidad. Cada vez son más las investigaciones que desean arrojar luz sobre los beneficios de esta práctica que parece tan saludable.

En definitiva: madrugar te permite, además de meditar, disfrutar de un pequeño momento del día en soledad y silencio. Esto puede ayudarte a construir esa paz mental que tantas veces necesitamos.

“No es riqueza ni esplendor, sino tranquilidad y ocupación lo que te da la felicidad”.

-Thomas Jefferson-

Disfrutas del amanecer

Disfrutar del amanecer es otro de los beneficios de madrugar. Y es que, ¿Qué paisaje más bonito se os ocurre que uno en el que amanezca? Puede ser un buen momento para conectar contigo mismo, para disfrutar de la belleza de la naturaleza o simplemente, para apreciar los pequeños momentos del día en silencio.

“Con cada amanecer del sol, piensa que tu vida acaba de comenzar”.

-Anónimo-

Fomentas hábitos saludables

El hecho de madrugar te ayudará a fomentar hábitos de vida saludable: el propio hecho de levantarte temprano, pero también cenar y dormir pronto. Es decir, para madrugar en buenas condiciones necesitamos ir a dormir pronto, para poder dormir las horas que nuestro cuerpo necesita para descansar y reponer energías (en adultos, lo ideal es entre 7 y 9 horas cada noche).

En este sentido, la higiene del sueño engloba una serie de técnicas para fomentar un sueño de calidad. Por otro lado, y como dato curioso, según un estudio publicado por el Instituto de Salud Global de Barcelona (ISGlobal), como parte del proyecto MCC-España, cenar pronto podría reportar grandes beneficios para la salud. Concretamente, según el estudio, cenar antes de las 9 de la noche e irse a dormir un par de hora después podría llegar a reducir en un 20 % el riesgo de padecer un tumor de mama o de próstata.

¿Cómo conseguirlo?

Hemos mencionado algunos de los beneficios de madrugar, pero… ¿Cómo conseguir que madrugar nos resulte una práctica fácil de aplicar? Os dejamos algunos tips para incorporar esta rutina en vuestros hábitos cotidianos.

Coloca el despertador lejos de la cama

Aunque parezca una tontería, el hecho de colocar el despertador lejos de tu cama te obligará a levantarte cuando éste suene. El hecho de tener que salir sí o sí de la cama (con toda la pereza que esto implica) para apagar la alarma, podrá ayudarte a despejarte y, por qué no decirlo, a espabilarte.

Lee un libro antes de acostarte

Prueba a leer antes de ir a dormir, en la misma cama o fuera de ella. Verás cómo poco a poco el sueño llega más fácilmente; esta práctica es especialmente útil si no tienes aún adquirido el hábito de ir a dormir pronto y quieres practicarlo.

Como decíamos anteriormente, para madrugar en condiciones lo mejor es ir a dormir pronto. Eso sí, ¡usa un libro, no un ebook! (la luz que emiten las pantallas dificulta la inducción del sueño).

Mujer leyendo en la cama

Planea un buen desayuno

Quizás el hecho de prepararte un buen desayuno te motiva a salir de la cama. Date un capricho (puedes hacerlo sin dejar de comer saludable) y visualiza ese gran desayuno que te espera si te levantas ya. ¡No falla! Ah, y no olvides el café matutino: a quien madruga, un buen café le ayuda.

Planifica la mañana

Para fomentar nuestra motivación por madrugar, prueba a planificar tu mañana. Incluye tareas de trabajo, pero también pequeños momentos para ti, refuerzos o pequeños premios. El hecho de tener objetivos te motivará a arrancar el día, y te ayudará a fomentar esta práctica.

Ya lo dice el refrán: “A quien madruga Dios le ayuda“. Y es que madrugar nos permite empezar a disfrutar del día con mayor conciencia. Para ello, será importante trabajar también los hábitos de higiene del sueño, ya que madrugar sin haber descansado puede ser perjudicial para la salud. Además, a nadie le gusta ir cansado todo el día… En cambio, madrugar después de un sueño reparador puede ser muy gratificante, y te permitirá enfocar tu día con mayor energía. ¡Pruébalo!

  • American Academy of  Sleep Medicine. (2007). Standards  for Accreditation for Sleep Disorders Centers.
  • Goleman, D. y Davidson, R. (2017). Los beneficios de la meditación. Editorial Kairós.
  • Unidad del Sueño. (2011). Estándares y recomendaciones de calidad y seguridad. Informes Estudios e investigación. Ministerio de Sanidad, política social e igualdad.