5 curiosidades sobre las feromonas

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 26 septiembre, 2018
Edith Sánchez · 26 septiembre, 2018

La primera de las curiosidades sobre las feromonas proviene precisamente de su nombre. Viene de la palabra griega pherein, que significa ‘llevar o transportar’, y del vocablo horman, que significa algo así como ‘excitar, impulsar o estimular’. Así, desde el punto de vista etimológico, la palabra feromona vendría a ser algo así como ‘lo que lleva aquello que produce excitación’.

Mucho se habla acerca de este tema en la actualidad. De hecho han aparecido productos comerciales que aseguran estar compuestos de feromonas. Se venden, supuestamente, para aumentar el atractivo de las personas y estimular la atracción… aunque hoy no tengamos ningún tipo de evidencia que respalde lo que promete el marketing de estos productos. Aún así, la ciencia sigue descubriendo muchas curiosidades sobre las feromonas, estando lejos todavía de descifrar sus mecanismos ocultos.

Las feromonas son sustancias químicas que segregan los seres vivos. Básicamente son un mensaje destinado a generar determinados comportamientos en los miembros de la misma especie. Su función, entonces, es fundamentalmente comunicativa. Aún no conocemos con exactitud su manera de actuar, por lo que la investigación sigue aportándonos datos nuevos. Veamos, pues, algunas curiosidades interesantes sobre las feromonas.

El erotismo es una de las bases del conocimiento de uno mismo, tan indispensable como la poesía”.

-Anaïs Nin-

1. El peligro, una de las curiosidades sobre las feromonas

Las feromonas componen lo que se denomina un efecto exocrino. A diferencia de las hormonas, que forman parte del sistema endocrino, las feromonas son una secreción que está dirigida a lo externo. Funcionan casi como un medio de comunicación en algunas especies.

Una de las curiosidades sobre las feromonas es que, al contrario de lo que muchos piensan, no están relacionadas solo con el celo o la función sexual en los animales. También cumplen con el papel de alertar sobre situaciones de peligro. Así mismo, algunas especies las emplean como medio para delimitar su territorio.

Hormigas

2. Las feromonas tienen efectos calmantes

Los veterinarios descubrieron que algunos mamíferos, entre ellos los perros, segregan feromonas para calmar a sus cachorros. Esto ocurre, particularmente, durante el tiempo de lactancia. El bebé perruno toma la leche de su madre y, al mismo tiempo, percibe las feromonas y se tranquiliza.

A partir de este descubrimiento, se han creado feromonas sintéticas de uso veterinario. Estas se les administran a los animales cuando están excesivamente inquietos o alterados. El efecto es similar al que se produce en los cachorros, es decir, de sedación suave.

3. La conducta de Flehmen

Los animales perciben las feromonas a través de la mucosa olfativa o mediante un aparato olfativo especializado que se llama órgano vomeronasal. Si las captan a través de la mucosa, se trata de una sensación olfativa normal. Si lo hacen a través del órgano vomeronasal, se produce la llamada conducta de Flehmen.

La conducta de Flehmen tiene lugar solamente en los machos. Consiste en que el macho recoge la orina de la hembra y la lleva con la lengua hacia el órgano vomeronasal. En otras palabras, capta la orina con la lengua y el olfato. Luego el animal levanta la cabeza, frunce el labio superior y aspira el aire. Todo ello es un ritual que le permite saber si la hembra está en celo.

Perro mirando de lado representando las curiosidades sobre las feromonas

4. No hay evidencia de que haya feromonas en los humanos

Esta es quizás una de las curiosidades sobre las feromonas que a muchos puede parecerles sorprendente. En realidad, hasta el momento no hay ninguna prueba de que los seres humanos produzcamos feromonas. Tampoco tenemos el órgano vomeronasal. Sin embargo, hay algunos indicios que son interesantes.

Se han hecho varios experimentos para descubrir feromonas en los seres humanos. Hasta el momento, todos han resultado fallidos. El investigador Tristram Wyatt, de la Universidad de Oxford, ha señalado que hasta ahora lo más parecido a las feromonas es una sustancia que se encontró alrededor del pezón de las madres lactantes. Incita al bebé a alimentarse. Sin embargo, no hay nada concluyente al respecto.

5. La feromona ESP1

El doctor Kazushige Touhar, de la Universidad de Tokio, dirige una investigación sobre una hormona que se ha denominado ESP1. Comprobaron en laboratorio que los ratones machos reaccionan con mayor agresividad cuando son expuestos a esa feromona; por otro lado, en los ratones hembras se incrementa la actividad sexual.

Touhar piensa que de descubrirse los mecanismos que operan en la acción de esta feromona, estaríamos a las puertas de encontrar las claves para resolver algunas disfunciones sexuales en humanos.

Cerebro iluminado representando las curiosidades sobre las feromonas

La mayoría de los estudiosos sobre el tema coinciden en que el ser humano tiene mecanismos de comunicación mucho más sofisticados y por eso no necesitan de las feromonas. Aún así, todavía son muchas más las preguntas que las respuestas al respecto. Seguramente en los próximos años seguiremos conociendo nuevas curiosidades sobre las feromonas.

Tifner, S., & De Bortoli, M. A. (2010). Comunicación química en humanos: la influencia en mujeres de la feromona androstenona en la percepción de fotografías de personas. Fundamentos en Humanidades, 11(22).