¿Sabes cómo los perros reconocen nuestras caras?

Sergio De Dios González · 11 noviembre, 2016

Los perros son esos animales inseparables, que bien educados, son una fuente inagotable de compañía y amor. Dispuestos siempre a jugar, a seguirte y a estar contigo. Son los primeros en sentirte cuando llegas a casa y habitualmente los que con mayor alegría te reciben. Te puedes ir cinco minutos, que cuando vuelvas sus muestras de afecto serán parecidas a las que te darían si te hubieras pasado un año fuera.

Son agudos con el oído y certeros con el olfato, sin embargo, también cuentan con la vista. Un sentido que no ocupa el lugar principal para ellos, pero que también utilizan y del que se sirven especialmente para moverse. También lo emplean para reconocer reconocer personas y en este artículo vamos a tratar de determinar concretamente cómo reconocen nuestras caras.

“Debidamente entrenado, el hombre puede llegar a ser el mejor amigo del perro”

-Corey Ford-

Perros

¿Cómo reconocemos nosotros las caras?

Para nosotros, los humanos, el reconocimiento visual de las caras es un proceso que se da en nuestro cerebro de una manera rápida y eficaz. Además, es un proceso que no solo destaca por ser muy veloz o por estar conectado con los procesos de memoria a largo plazo, sino que también destaca porque es “falsamente selectivo”. Por si esto no fuera poco, anatómicamente contamos con una zona de la corteza temporal dedicada al reconocimiento de caras.

¿A qué nos referimos con “falsamente selectivo”? Seguro que si no eres del país nipón, cuando ves a un grupo de japoneses juntos te parecen que sus rasgos son muy similares. De hecho, sientes que podrías confundir perfectamente a uno con otro. Algo que te sucederá con los hombres nipones, pero también por las mujeres niponas.

Esto no sucede porque entre sus cuerpos haya menos variabilidad que entre las personas de tu entorno a las que distingues sin dificultad, es porque no estamos acostumbrados a diferenciar sus caras. Gran culpa de ello es que para nuestros antepasados no fue demasiado importante saber diferenciar a unos japoneses de otros, y -salvo casos excepcionales- para nosotros tampoco.

Finalmente, antes de adentrarnos en el mundo canino queríamos señalar que en los seres humanos existe un trastorno relacionado con la dificultad para reconocer caras: la prosopagnosia. Hace unos meses escribimos un artículo sobre el tema y si lo quieres consultar puedes hacerlo aquí.

“Si un perro no viene a ti después de mirarte a la cara, es mejor que vayas a casa y examines tu conciencia”
-Woodrow Wilson-

¿Cómo reconocen las caras los perros?

Normalmente nos miran desde una altura más baja que nosotros y si les miramos a ellos durante unos segundos lo normal es que ladeen la cabeza, como preguntándonos qué queremos. El reconocimiento de caras forma parte del comportamiento social avanzado que muestran los perros con nosotros.

En un sentido evolutivo, no es descabellado pensar que en la historia los perros que eran hábiles reconociendo caras humanas tenían una gran ventaja frente a las amenazas. Identificar perfectamente al ser humano que les cuidaba, frente a aquellos que no les trataban bien, probablemente aseguraba su supervivencia y por lo tanto aumentaba las probabilidades que tenían de reproducirse.

Perro

Sobre el reconocimiento de caras en perros se han realizado varios estudios. Estudiando sus movimientos oculares hemos conseguido averiguar que un perro es capaz de diferenciar a las caras conocidas de las no conocidas y entre ellas a las de sus dueños. Gracias a este tipo de estudios también sabemos que les llaman más al atención las caras de otros perros que las de personas desconocidas.

En otro estudio, publicado en ‘Animal Behaviour’ y basado únicamente en la conducta de los animales, los investigadores encontraron que un perro le presta más atención a su amo cuando este tiene la cara descubierta que cuando tiene la cara tapada.

Finalmente, los estudios que analizaron la activación del cerebro de los canes mediante resonancia magnética implican directamente a dos áreas de sus cerebros en el reconocimiento facial:

  • Corteza temporal: antes dijimos que los seres humanos teníamos una parte de nuestro cerebro que estaba dedicada en exclusiva al reconocimiento de caras. Pues bien, en una estudio realizado con resonancia magnética se encontró que todos los perros tenían una mayor actividad en esta zona cuando se le presentaban caras, en vez de objetos.
  • Núcleo caudado: en los perros esta zona del cerebro está muy relacionada con las recompensas. Así, la hipótesis de la activación de esta zona frente a la presentación de caras, en los perros, es que estos entienden el reconocimiento como una recompensa.

De una manera o de otra, lo que no hay duda es que a los perros les encantan las caras de las personas de las que reciben cariño. Para muestra, os dejamos un divertido vídeo!