9 divertidos ejercicios de respiración para niños

Los ejercicios de respiración para niños favorecen en ellos estados de relajación y concentración más óptimos.
9 divertidos ejercicios de respiración para niños
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 12 abril, 2022

Los ejercicios de respiración para niños son tan útiles como beneficiosos. No solo les ayudan a controlar mucho mejor sus emociones, sino que, además, mejoran su capacidad de atención y focalización. Además, se sienten más relajados porque toman mayor consciencia de su cuerpo y de sus procesos, logrando incluso mejorar sus habilidades comunicativas.

Asimismo, puede que más de uno se haga la siguiente pregunta: ¿es que los niños no llegan al mundo sabiendo respirar? Queda claro que sí, todos lo hacemos. La biomecánica de la inspiración y la exhalación son procesos automáticos. Ahora bien, la pregunta que debe animarnos a una sencilla reflexión es la siguiente: todos sabemos respirar, pero ¿lo hacemos bien?

¿Respiramos bien?

La respuesta es no. No siempre respiramos de forma correcta. Para empezar, un hecho más que evidente es que no aprovechamos toda nuestra capacidad pulmonar, olvidamos que también tenemos un diafragma y que este puede optimizar maravillosamente todo el proceso.

Asimismo, otro dato que no se nos olvida es que, por término medio, respiramos muy rápido, tomamos muy poco aire en cada inhalación y ello nos obliga a hacerlo varias veces y de forma arrítmica. Todo ello se traduce en mayor sensación de cansancio, en dolores de cabeza frecuentes y en un mayor impacto del estrés y la ansiedad en nuestro organismo.

Ahora bien, en el caso de los bebés hay un dato curioso que hay que considerar. Cuando un niño llega al mundo respira de forma correcta, lo hace de modo profundo y usa el diafragma. Sin embargo, a medida que crece, ya sea por las posturas o por el estilo de vida, va perdiendo esa habilidad natural.

Enseñar a los niños mediante juegos cómo se hace eso de respirar “bien”, les permitirá recuperar esa capacidad olvidada para ganar en calidad de vida.

niña que realiza ejercicios de respiración para niños

Ejercicios de respiración para niños

Estudios como el llevado a cabo en la Universidad de Broadmeadow, en Australia nos demuestran los beneficios físicos y psicológicos de la respiración profunda. Asimismo, Daniel Goleman explicó una vez en un artículo lo beneficiosos que pueden resultar los ejercicios de respiración para niños. Daba el ejemplo de un pequeño colegio del Harlem, en Nueva York, y cómo una profesora había introducido en sus aulas la dinámica de “los amigos que respiran”.

Los beneficios de cinco minutos de respiración profunda

  • Cada mañana, y antes de empezar las clases, todos esos pequeños de entre 5 y 6 años se tumbaban sobre unas colchonetas con un osito en sus vientres.
  • Debían tomar aire durante 3 segundos y ver cómo su peluche favorito se elevaba. Después exhalaban y volvían a empezar.
  • Este juego duraba poco más de 5 minutos y, sin embargo, algo que pudo ver Daniel Goleman es que sus efectos fueron realmente beneficiosos.
  • Ese ejercicio fortalecía los circuitos cerebrales de los niños para mejorar los procesos de atención y de gestión emocional.
  • Así, aquellos alumnos que ya llevaban más de 2 años practicando esas sesiones matutinas de respiración evidenciaron menos problemas de atención e hiperactividad, así como una mayor disposición para estudiar y aprender.

Como podemos ver, algo tan simple y elemental como dedicar un pequeño intervalo al día a esta serie de ejercicios de respiración, puede impactar de forma muy positiva en su desarrollo y en sus capacidades. Vale la pena intentarlo.

Veamos ahora alguna de estas técnicas.

“Los ejercicios de respiración optimizan el desarrollo cerebral de los niños para mejorar su atención y reducir el efecto del estrés”.

-Daniel Goleman-

1. El juego de la serpiente

Sencillo, divertido y efectivo. El juego de la serpiente es uno de los favoritos de los más pequeños y consiste en lo siguiente.

¿Cómo lo hacemos?

  • Sentaremos a los niños en una silla indicándoles que deben tener la espalda recta.
  • Deben poner sus manitas en el abdomen y centrarse en las órdenes que vamos a darles.
  • A continuación, deberán coger aire en profundidad por la nariz durante 4 segundos. Podemos contar el tiempo por ellos notando a su vez cómo se hinchan sus vientres.
  • Después, deben dejar ir ese aire mientras hacen el sonido de la serpiente. Debe ser un siseo sonoro que durará todo lo que ellos puedan.
Serpiente

2. Vamos a hinchar un globo muy grande

El segundo de los ejercicios de respiración para niños es igual de entretenido. Para ello, seguiremos estos pasos.

¿Cómo lo hacemos?

  • El niño deberá sentarse cómodamente en una silla con la espalda recta.
  • Ahora les explicaremos que el juego consiste en hinchar un globo invisible, un globo de colores que debe ser muy muy grande.
  • Para ello, deben coger aire por la nariz y después exhalarlo. Deben imaginar cómo se hincha y cómo se va haciendo cada vez más grande.

En este ejercicio los niños (al igual que los adultos) tienen la tendencia de coger el aire por la boca. De hecho, es lo que hacemos todos al hinchar un globo. Por ello, hay que corregirles e indicarles que el aire se coge por la nariz mientras nuestro vientre se hincha. Luego deben exhalar frunciendo los labios como si tuvieran en la boca ese globo de colores gigante.

3. Respirando como los elefantes

Este juego de respiración es uno de los que más triunfan entre los más pequeños, les encanta. Las pautas que seguiremos son las siguientes.

¿Cómo se hace?

  • Los niños deben estar de pie y con las piernas ligeramente separadas.
  • Les indicaremos que se van a convertir en elefantes y que van a respirar como ellos.
  • Deben coger aire por la nariz de forma profunda y cuando lo hagan, levantarán sus brazos como si estos fueran la trompa del animal, intentando a su vez que el abdomen se hinche.
  • A continuación, es momento de exhalar. Para ello deben hacerlo por la boca de forma sonora y bajando los brazos mientras se inclinan un poco llevando la “trompa del elefante” hacia abajo.
Elefante rosa pequeño

4. La respiración del leopardo

Este ejercicio de respiración para niños es algo más complejo pero igualmente divertido y eficaz para iniciarlos en la respiración diafragmática.

¿Cómo se hace?

  • Les indicaremos a los pequeños que se pongan en el suelo a cuatro patas como si fueran un leopardo.
  • Ahora deben coger aire por la nariz, notando cómo se hincha el abdomen y desciende la columna vertebral.
  • Ahora deben exhalar por la boca percibiendo a su vez cómo se vacía el abdomen y la espalda se eleva un poquito.

Señalar que este ejercicio vale la pena hacerlo despacio para que los niños perciban esos procesos en su cuerpo relacionados con este tipo de respiración que, en esencia, es la más beneficiosa.

5. Respiración de la abeja

Este juego para niños ayuda a entrenar la respiración consciente. Suele usarse en terapias de mindfulness.

¿Cómo se hace?

Se pide al pequeño que trate de respirar  haciendo un sonido parecido a un zumbido. Por eso se suele usar la comparación con las abejas, pues se trata de un sonido que requiere que el aire se exhale despacio.

6. Respiración de la flor

Para este tipo de respiración guiada, los niños y los adultos deben imaginar que están oliendo el aroma de una flor. De esta forma se fomenta la inspiración profunda y diafragmática.

Para ayudar a los más pequeños se les puede pedir que dibujen una flor. Después, es buena idea coger el dibujo y señalar los pétalos uno por uno e inhalar y exhalar a cada paso.

7. Respiración de la vela

Otra de las metáforas más útiles para ayudar a los niños a respirar de forma consciente es pedirles que imaginen una vela. También es posible usar una real, siempre y cuando no suponga un problema de seguridad para los presentes.

¿Cómo se hace?

  • Se pide al niño que mire la vela o la imagine.
  • Se le explica que, para apagar una vela, tiene que coger aire profundamente.
  • Antes de exhalar, se le pide que retenga el aire un par de segundos.
  • Después, se le indica que sople la vela.

8. Respiración del dibujo

Este ejercicio, también muy incorporado en las rutinas de mindfulness, es ideal para conectar los movimientos corporales con la respiración. Esto ayudará al niño a focalizar su atención y a trabajar el cuerpo a la hora de respirar adecuadamente.

¿Cómo se hace?

Se pide al niño que haga un dibujo concreto mientras respira. Puede ser una cadena de montañas, el símbolo del infinito, la forma de sus manos, etcétera. Lo importante es que el trazo tenga subidas y bajadas que simbolicen el ritmo de la respiración.

Al ascender el trazo se les pide que inhalen, y al hacerlo descender, que exhalen.

9. Respiración de energía

En ocasiones es necesario controlar la respiración para activarse y no solo para relajarse. Para estos casos, se sigue este procedimiento:

  • Se pide al niño que se coloque de pie, con las manos sobre las rodillas y estas semiflexionadas.
  • Se le indica que coja aire profundamente.
  • Al exhalar, en lugar de pedirle que lo haga despacio, se le dice que lo haga con fuerza.
  • Se repite el proceso unas 10 veces.

Para concluir, señalar que hay muchos más ejercicios de respiración para niños a nuestro alcance, basta con hallar esos que más le gusten y con los que realicen de forma correcta cada paso para hacer de ellos una rutina cotidiana. Solo así aprenderán a respirar mejor, solo así potenciaremos un poco más su desarrollo y su calidad de vida.

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  • Ferraro, Dominique (2004) Qigong, ejercicios sencillos y técnicas de respiración para niños. Oniro
  • Gómez Vaca, P. A. (2019). Efectos de la atención en niños de 3 a 4 años en la aplicación de técnicas de relajación (Bachelor's thesis, Universidad Casa Grande Facultad de Ecología Humana).