5 habilidades blandas que caracterizan a los buenos líderes

Las habilidades blandas son fundamentales en los líderes. Muchas labores pueden ser realizadas mejor por las máquinas, pero, en cambio, la inteligencia emocional es solo humana, al menos por ahora.
5 habilidades blandas que caracterizan a los buenos líderes
Sergio De Dios González

Revisado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 10 marzo, 2021.

Escrito por Edith Sánchez, 10 marzo, 2021

Última actualización: 10 marzo, 2021

Las habilidades blandas cada vez cobran mayor relevancia en todos los campos. Se cree que seguirán sumando importancia hacia el futuro, ya que la sistematización y automatización de procesos son un campo en el que la palabra central la tiene y la tendrá la tecnología. Para todo lo demás, son necesarias otro tipo de habilidades.

Recordemos que las habilidades duras son aquellas asociadas a los requerimientos formales y técnicos necesarios para realizar una actividad. Mientras tanto, las habilidades blandas tienen que ver con los atributos transversales, que le permiten a una persona interactuar con los demás de una manera efectiva.

En un mundo en el que la inteligencia artificial gana terreno, cada vez es más importante lo que se conoce como inteligencia emocional. En particular, en el mundo administrativo las habilidades blandas son más valoradas ahora. Algunas de ellas son indispensables en los líderes, como las que se citan a continuación.

La habilidad y la paciencia pueden triunfar donde la fuerza haya fracasado”.

-Esopo-

1. Empatía, una de las habilidades blandas del líder

La empatía es una habilidad imprescindible en un buen liderazgo. Si se entiende a un líder como aquel que es capaz de sacar lo mejor de quienes están bajo su guía, es claro que sin empatía es imposible ejercer ese papel.

La empatía es la capacidad para entender el punto de vista del otro, en sus propios términos. Sirve como una especie de termómetro para saber cómo tratar e inspirar a los demás. A través de ella se pueden ver, pero también comprender, las debilidades y fortalezas de otros. Esto es básico para sacar lo mejor de cada persona.

2. Habilidad de comunicación

La destreza en la comunicación es una de las habilidades blandas más importantes en un líder. No basta con tener buenas ideas o iniciativas fabulosas, sino que también hay que saberlas comunicar. El objetivo es hacerse entender y motivar.

Encontrar las palabras adecuadas para comunicar un mensaje es decisivo. Una buena idea pierde mucho de su esencia si no se sabe explicar o promover. Así mismo, una crítica o algún aspecto negativo son mucho más fáciles de sortear y resolver si se acude al lenguaje apropiado.

3. Motivación e inspiración

Motivar e inspirar a un equipo de trabajo es una labor compleja. Para ello es necesario poner en juego varias habilidades blandas a la vez. En particular, la capacidad para comunicar emociones y lograr que otros las comprendan y las compartan. De hecho, esto va más allá de la comunicación y entra en el terreno de la expresión.

Generar inspiración en otros es aún más difícil. El camino ideal para lograrlo es el ejemplo. Se inspira a los demás con los gestos y las acciones, más que con las palabras. Para lograrlo es esencial que haya congruencia en el pensamiento, la palabra y la acción. Esta coherencia forma parte del mundo de la ética y no nace, sino que se desarrolla.

4. Escucha activa

Se podría decir que esta es la base de todas las habilidades blandas. Resulta muy difícil llegar a ser un buen líder si no se tiene la capacidad de escuchar a los demás. Los puntos de vista ajenos no solo enriquecen la propia labor, sino que además son fuente de inspiración para encontrar nuevas ideas y soluciones.

La escucha activa, como la frase lo indica, es participativa. Esto quiere decir que no se limita a guardar silencio mientras otro habla. Implica atender en realidad a lo que dice e incluso ir más allá y saber leer lo que sugiere la atmósfera común. También, por supuesto, supone ofrecer respuestas a lo que otros plantean.

5. Trabajo en equipo

El trabajo en equipo es uno de los ámbitos que exige un buen desarrollo de las habilidades blandas. Cuando se realizan actividades con otros, casi siempre cuenta más la buena disposición y la capacidad de adaptación que los mismos conocimientos o experiencia.

Un equipo de trabajo no avanza ni evoluciona realmente si lo que prima es la competencia, el recelo o la desconfianza. Un grupo bien compaginado potencializa las habilidades individuales y permite crecer en conjunto. En esto es decisivo el líder. Una de sus funciones es precisamente la de facilitar las sinergias.

El mundo avanza hacia formas de producción, e incluso de consumo, que son cada vez más orientadas a lo colaborativo. Por eso las habilidades blandas se consideran un plus muy importante, tanto en un colaborador como en quien ejerce liderazgo. Todas ellas pueden desarrollarse y, de seguro, constituyen herramientas de gran valor para avanzar en el trabajo.

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  • Gómez-Gamero, M. E. (2019).
  • . Divulgare Boletín Científico de la Escuela Superior de Actopan, 6(11).