6 consejos para cuidar la piel atópica

María Hoyos · 20 mayo, 2018

La piel es el órgano más grande del cuerpo humano; protege nuestros músculos y nuestros órganos del exterior pese a su escaso grosor (de 0,5 a 4 mm), y además aporta estabilidad y ayuda a mantener organizado el interior. Aunque se renueva constantemente, nos acompañará toda la vida. Es por eso que debemos cuidarla, especialmente si sufrimos alguna enfermedad relacionada con ella. Es el caso de la dermatitis atópica o piel atópica, una enfermedad que afecta al 10% de la población.

Su aparición no depende de edades, etnias o sexos y tiene una apariencia similar en todos los casos, por lo que generalmente no hay una prueba de diagnóstico específica. Al especialista le basta con examinar la zona afectada para determinar si necesitamos medicación u otro tipo de tratamientos.

¿Cómo es la dermatitis atópica?

La palabra “dermatitis” procede de los términos δέρμα (dérma, -piel-) e -ίτις, (-itis, -inflamación-), por lo que hace referencia a la inflamación de la piel. Esta suele ir acompañada de enrojecimiento o incluso picor. Es normal que se manifieste en zonas de flexión (corvas o flexura de codos, por ejemplo). Pueden incluso formarse sequedades, rugosidades o ampollas supurantes, en casos muy extremos.

Debido a que sus manifestaciones son muy variadas, ante cualquier duda sobre si padecemos piel atópica, debemos acudir inmediatamente al médico. Solo este puede despejar nuestras dudas completamente y ofrecernos un tratamiento adecuado. Generalmente, en la mayoría de los casos, la dermatitis atópica aparece en episodios cortos de tiempo. Cuando esto se da (no es crónica) es debido a causas sobre las que tenemos control.

Mujer con dermatitis atópica en el cuello

¿Qué causa la dermatitis o piel atópica?

Hay numerosas causas para la dermatitis atópica. Aunque algunas de ellas son menores, también por ello son más fácilmente evitables:

  • Falta de vitaminas o minerales.
  • Falta de hidratación.
  • Resfriados.
  • Alergias (alimenticias, respiratorias…).
  • Cambios de temperatura.
  • Contacto con materiales o sustancias perfumadas.
  • Contacto con materiales ásperos.

Consejos para tratar la dermatitis atópica

¿Qué podemos hacer para tratar nuestra piel atópica o evitar que aparezca el problema? Estas son algunas de las pautas más útiles y fáciles de realizar. Es igualmente útil para evitar brotes puntuales como para aliviar los síntomas de un problema crónico.

Aliméntate saludablemente

Ingerimos alimentos para mantener nuestras células a un buen rendimiento, y esto incluye a las de nuestra piel; es fundamental que alimentemos correctamente todas y cada una de ellas.

Una vitamina importante para el buen funcionamiento de nuestra piel es la vitamina E, presente en muchos aceites y frutos secos. También nos puede ayudar la ingesta de alimentos con colágeno.

Hidrátate

La hidratación de la piel es indiscutiblemente necesaria; el 71% de la piel es agua, que contribuye a su elasticidad y brillo. Por eso es necesario hidratarla en profundidad. La forma más adecuada es la ingesta de agua, que en función del peso, edad o sexo variará.

La hidratación externa en forma de cremas es también muy importante, sobre todo si vivimos en un clima seco o nos movemos en lugares con cambios bruscos de temperatura. De hecho, las personas con piel atópica ven mejorado el aspecto de su piel en climas húmedos.

Mujer bebiendo agua

Ponte ropa de fibras naturales

La piel atópica puede irritarse al contacto con fibras sintéticas o muy ásperas (como la lana, pese a que es natural). El algodón o el lino son materiales muy recomendables para la piel, sobre todo en forma de prendas cómodas y sueltas, para evitar la presión sobre la piel.

Controla tu exposición al calor y al frío

Como ya hemos visto, la piel sufre con los cambios de temperatura. También con la exposición excesiva al sol. Debemos estar atentos a estos factores si sufrimos dermatitis, ya que puede agravarse: llevar prendas que aislen del frío, evitar exponerse demasiado a aires acondicionados o limitar las horas de sol son algunas de las pautas más sencillas. También conviene regular adecuadamente la temperatura del agua cuando nos duchamos, pues nos afecta de igual manera.

Cuidado con los perfumes

Los perfumes sintéticos, los ambientadores y otros productos cosméticos contienen ingredientes que pueden dañar nuestra piel. Si además esta es sensible, como en el caso de la piel atópica, se irritará con facilidad. Busca productos de origen natural siempre que sea posible, y evita su uso si aun así no ves mejora.

Evita el estrés

Este es uno de los factores más importantes que influye en la apariencia de nuestra piel. Tendemos a somatizar el estrés en nuestra piel, en forma de irritaciones, herpes labial o picor generalizado. Debemos tomarnos muy en serio las causas del estrés: evitar confrontaciones, dejar la cafeína o descansar correctamente.

Chica practicando técnicas de relajación para dormir mejor

Recordemos que la piel atópica es un problema común y por ello existen también muchos remedios específicos. Probablemente, el especialista nos recomendará una crema para aliviar los síntomas. A pesar de todo, no existe un remedio total para esta afección, por lo que cualquier pequeño gesto nos ayudará a encontrar qué es mejor para nuestro tipo de piel. A fin de cuentas, así como nosotros mismos, cada piel es distinta.