6 mitos sobre las enfermedades mentales

03 Marzo, 2021
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana
Las enfermedades mentales están presentes en el debate social, pero... ¿es realmente cierto todo aquello que se dice de ellas?

¿Sabías que el 25 % de la población sufrirá alguna enfermedad mental en algún momento de su vida? Así lo sugieren datos recientes de la OMS. Sin embargo, aunque los trastornos mentales forman parte de una realidad frecuente, aún perduran en las sociedad muchos mitos sobre las enfermedades mentales.

Estos mitos se relacionan con su adaptación a la vida, sus características, su funcionalidad, su personalidad… Y son mitos que dañan enormemente a este colectivo.

En este artículo, desterraremos algunos de ellos y arrojaremos un poco de luz a la salud mental, un ámbito que no tiene por qué ser tabú y del que se tiene que hablar ya desde las escuelas, con la mayor naturalidad posible.

La salud mental se puede tratar y cuidar. Sin salud mental no hay salud.

Hombre pensando en los mitos de las enfermedades mentales

Mitos sobre las enfermedades mentales

¿Qué es una enfermedad o trastorno mental? Se trata de una afección que impacta tanto en nuestro sistema de creencias como en nuestro estado de ánimo, comportamientos y sentimientos. Esta puede ser temporal o duradera (crónicas), e implica una serie de dificultades a la hora de adaptarnos y funcionar con «normalidad» en el día a día, con nosotros mismos y con los demás.

Las enfermedades mentales incluyen una gran variedad de trastornos: trastornos del estado de ánimo (depresión, trastorno bipolar…), trastornos de ansiedad, trastornos relacionados con traumas y estresores, trastornos psicóticos, trastornos de personalidad, de la conducta alimentaria, etc.

La realidad de la enfermedad mental es desconocida para muchos, y por ello surgen con facilidad los mitos. Hablamos sobre 6 de ellos y sobre por qué no son ciertos.

Son personas violentas y que delinquen

Las enfermedades mentales forman parte de un abanico de múltiples trastornos de naturaleza y tipología diversa. Es decir, cada trastorno es diferente, como también lo es cada persona. Y no, tener un trastorno mental no necesariamente conduce a acciones violentas.

Como tampoco es cierto que la mayoría de las personas con trastorno mental sean delincuentes habituales o hayan cometido alguna vez un delito. Habrá personas con trastorno mental que cometan delitos (por ese u otros motivos) y personas con trastorno que nunca los cometan; como todo, depende de la persona y de muchísimos otros factores, pero huyamos de los «clichés» y de los estereotipos negativos asociados a la salud mental.

No pueden adaptarse a la sociedad

Las personas que sufren algún tipo de trastorno mental pueden presentar dificultades para adaptarse a su propia vida y a la sociedad en general. Estas dificultades derivan, muchas veces, del propio trastorno, pero también surgen influenciadas por las características sociales, económicas y ambientales de la persona.

No todo se reduce a la psique. Sin embargo, son dificultades que se pueden trabajar desde la terapia psicológica (y a veces también desde la psiquiatría), por lo que estas personas pueden perfectamente vivir en sociedad si se les proporcionan los recursos necesarios para mejorar su salud mental y sus síntomas.

Los niños no pueden sufrir enfermedades mentales (si se portan mal es por la educación recibida)

Otro de los mitos sobre las enfermedades mentales tiene relación con la etapa de la infancia. Los niños, al igual que los adultos y que los adolescentes, también sufren trastornos mentales.

Igual que en los adultos, el surgimiento o aparición de una enfermedad mental dependerá de la combinación entre factores biológicos, sociales y psicológicos. Lógicamente, la educación es muy importante en la infancia, pero no lo determina todo.

Son personas que no pueden disfrutar de una vida plena

Las personas que padecen un trastorno mental, claro que pueden disfrutar de una vida plena y digna. Eso sí, casi siempre será necesario un tratamiento médico y psicológico adecuado. Cada caso deberá analizarse detenidamente para poder ofrecer la mejor intervención para la persona.

Estas personas presentan dificultades y características en su manera de ser, pensar y sentir que les pueden generar mucho sufrimiento, además de acentuar la sensación de vulnerabilidad. Sin embargo, eso no significa que no puedan tratarse sus síntomas, a fin de mejorar la adaptación de la persona a la vida, así como su calidad de vida.

No pueden cambiar

Pueden cambiar y de hecho, lo hacen. Como las personas que no tienen ninguna enfermedad mental. Otra cosa es que necesiten más apoyos, o una terapia que les permita hacerlo. Pero poder, pueden. A menudo disponen de las herramientas para hacerlo, aunque a veces esas herramientas tengan que «desempolvarse» desde la terapia.

“Pensar que las personas con trastorno mental no pueden cambiar es menospreciar el poder del ser humano”.

“A mí no me pasará”

Otro de los mitos sobre las enfermedades mentales muy interesante de tratar es el que implica pensar que «a mí no me pasará». Como hemos visto a través de los datos, 1 de cada 4 personas sufrirá un trastorno mental a lo largo de su vida, ya sea una depresión, un trastorno de ansiedad, un trastorno adictivo

Todos somos vulnerables. Por ello es tan importante cuidar la salud mental y sobre todo, ante posibles señales de alarma, estar atentos y pedir ayuda para poder trabajar en todo aquello que pudiera parecer el desencadenante de algún trastorno.

Mujer con ansiedad

Educación para derribar mitos

Estos son solo algunos de los mitos sobre las enfermedades mentales, pero la triste realidad es que en la sociedad son latentes muchos más. Suelen ser mitos negativos, y nunca reflejan la realidad. Por ello, la herramienta más eficaz para erradicarlos y construir una sociedad cada vez más tolerante, respetuosa e inclusiva es la educación.

Educar en emociones ya desde la primera infancia y sobre todo, educar para visibilizar la realidad de estas personas con trastorno mental, son dos elementos clave para entender y normalizar este colectivo y sobre todo, para derribar mitos que hacen daño. Recuerda: «Si quieres cambiar tu realidad, empieza por cambiar tu lenguaje».

“El estado de tu vida no es más que un reflejo del estado de tu mente”.

-Wayne Dyer-

  • American Psychiatric Association –APA- (2014). DSM-5. Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Madrid: Panamericana.