6 películas sobre la maternidad

17 Diciembre, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por Psicóloga Cristina Roda Rivera
Estas películas sobre la maternidad van más allá de la versión idealizada de la maternidad que todos conocemos. No solo retratan el proceso de crianza, sino los complejos procesos psicológicos que tienen lugar en la mujer desde el embarazo.

Las películas sobre la maternidad no suelen endulzar -al menos no tanto como lo hace la publicidad- la experiencia física y psicológica de dar a luz y criar a un hijo. La sociedad tiende a glorificar la maternidad y hacer que parezca poco menos que una experiencia placentera en su totalidad. Ponen el foco sobre los claros, dejando sin luz a los oscuros.

Las mejores películas sobre la maternidad se caracterizan por ser honestas con la experiencia. La maternidad es cruda, dolorosa y notablemente dura. Al igual que la incertidumbre o la inseguridad que puede generar, tiene un impacto muy importante en el cuerpo de la madre. Por otro lado, es un proceso en el que existen grandes diferencias individuales.

Estas películas sobre la maternidad buscan el retrato, la honestidad como hemos dicho, más que el relato. No solo filman el proceso de crianza, sino la psicología de la mujer durante el embarazo.

La fuerza del cariño de James L. Brooks

La fuerza del cariño estableció el estándar para las películas sobre maternidad que pocos han podido igualar o replicar. La película de 1983 está protagonizada por Debra Winger y Shirley MacLaine como una madre y una hija que buscan el amor, olvidando en ocasiones el que ambas se profesan.

Emma (Debra Winger) se casa con Flap Horton (Jeff Daniels) en contra de los deseos de su madre. Emma finalmente se separa de él y regresa con su madre, que tiene un cáncer terminal. La película cubre un lapso de tiempo de 30 años y destaca todas las complejidades de una relación madre-hija.

Mildred Pierce de Michael Curtiz

Mildred Pierce es una obra maestra del cine negro y es otra de las películas sobre la maternidad que merece un hueco en nuestra lista. La película se estrenó en 1945 y muestra cuánto sacrificará una madre por sus hijos. El filme supuso el regreso de Joan Crawford, quien ganó el Premio de la Academia por su interpretación.

Joan Crawford, como Mildred Pierce, es la historia de una mujer empeñada en hacer algo de sí misma para sus hijos. Ver a Mildred ir más allá de lo moral para darles a sus hijos lo que quieren y no dejar que nada se interponga en su camino es algo con lo que algunas madres pueden llegar a identificarse.

Tenemos que hablar de Kevin de Lynne Ramsay

Tenemos que hablar de Kevin es una obra de referencia de la literatura anglosajona de la última década adaptada por Lynne Ramsay al cine y protagonizada por Tilda Swinton y el entonces desconocido Ezra Miller. En los últimos años, la película se ha colado entre las recomendaciones imprescindibles de quien desea ver una película sincera sobre la maternidad.

Tilda Swinton interpreta a Eva, que ha dejado de lado su vida profesional y sus ambiciones personales para dar a luz a Kevin. La comunicación entre madre e hijo es muy complicada desde el principio.

En la víspera de su 16 cumpleaños, Kevin comete un acto irreparable de maldad. Eva se debate entre la culpabilidad y su sentimiento maternal. Cuando Kevin entra en la cárcel, Eva hará un viaje a su pasado para intentar entender los errores que ha cometido.

Ayka de Sergei Dvortsevoy

Ayka nos relata la desgarradora historia de una madre que no puede permitirse el lujo de criar un hijo. Hablamos de una trabajadora ilegal en Moscú que tiene que pagar demasiadas deudas y no tiene ni siquiera un lugar donde dormir. Después de dar a luz a su hijo, lo deja en el hospital.

Sin embargo, tiempo después, siente la necesidad de saber de su hijo. Esta película muestra la imposibilidad de criar a un hijo sin una red económica y social que te sustente. Es una película parecida a la belga Rosetta, que propició la “Ley Rosetta”: un dictamen que prohíbe a los empleadores pagar a los trabajadores adolescentes menos del salario mínimo o no darles de alta en la seguridad social.

Lemonade de Ioana Uricaru

Ioana Uricaru ganó el Premio en Sarajevo a la Mejor dirección por Lemonade, tras ser estrenada en el Festival de Berlín. Hablamos de un debut producido y apadrinado por todo un Cristian Mungiu que logra conjugar una historia de injusticia institucional.

Mara, una enfermera rumana, se casa con ciertas prisas para poder obtener su green card, que le permitirá vivir en Estados Unidos y traer a su hijo Dragos a vivir con ella. Se encuentra en este sendero cuando tiene la mala suerte de cruzarse con un funcionario que pone en peligro su plan. Es una película que aúna lo mejor de la nueva ola rumana y el cine indie americano.

Tully de Jason Reitman

En Tully, Marlo (Charlize Theron) es una madre de tres hijos agotada que lleva la carga de una hija preadolescente, un hijo con necesidades especiales y una niña recién nacida. Para empeorar las cosas, su esposo es incapaz de ayudarle con el reto.

Marlo acepta la propuesta de su hermano, mucho más rico que ella, que le ofrece una niñera para cuidar a su bebé por la noche. Tully es la niñera que llega a su vida como una revolución. Aquí es donde la película, tanto en tono de comedia como de tragedia, explora lo que algunas madres pueden sentir cuando sienten que su juventud y sus sueños se han perdido para siempre.