7 beneficios de leer a diario

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 20 mayo, 2018
María Hoyos · 20 mayo, 2018

Hoy más que nunca, los libros son objetos accesibles e incluso baratos. Contamos con diferentes formatos (tapa dura, tapa blanda, de bolsillo, formatos digitales) que hacen cada vez más fácil que cualquiera acceda a la lectura. Es accesible, es variada… Sin embargo, ¿cuánto tiempo le dedicamos? Si no recuerdas la última vez que leíste un libro, algo no va bien. Leer a diario nos aporta beneficios que no debemos perdernos.

La lectura nos enriquece a nivel mental, ayudando a nuestro cerebro a funcionar de forma óptima. Pero nos referimos a la lectura de libros, no de revistas o periódicos ni tampoco tu blog favorito. Es necesario que la lectura se realice de forma profunda, conectando personajes, acciones y capítulos, y comparando estos con el mundo real. A continuación encontrarás algunos de los motivos por los que deberías empezar a buscar un libro en este momento (y qué hacer después).

Leer a diario ayuda a que nuestro cerebro funcione de forma óptima.

Mayor inteligencia emocional

Leer nos permite empatizar con personajes muy dispares, a los que seguimos durante sus aventuras. Muchos nos hacen experimentar sentimientos que ya conocíamos, y eso nos hace ponernos en su lugar. Evidentemente, este ejercicio lo aplicaremos a la vida real con más frecuencia si tenemos por costumbre leer a menudo.

Niña leyendo un libro al lado de una ventana

Mejor vocabulario

Es uno de los aspectos de la lectura que más se conocen. Leer a diario nos permite establecer una conexión entre las palabras que empleamos oralmente y las que leemos. Cuanto más leamos, más vocabulario conoceremos, en especial si variamos el género literario.

Conocimiento del mundo y cultura general

Esto se cumple independientemente de si estamos leyendo una crónica o un relato de ficción. Hasta las lecturas más fantásticas beben de leyendas, historias, u otro tipo de relatos que existen en nuestro mundo. Leyendo podremos tener acceso a multitud de datos útiles o simplemente curiosos.

Mejor ortografía

Otro de los beneficios de leer más conocidos. Y es cierto: leer nos hace escribir mejor; es mucho más útil que memorizar una cantidad ingente de reglas ortográficas. Cuanto más veamos una palabra escrita, más fácilmente recordaremos cómo se escribe.

No más estrés

Tomarnos un descanso de nuestras obligaciones (y, sobre todo, de nuestras preocupaciones) para leer a diario es muy beneficioso. No solo estamos dedicando ese momento a nosotros mismos, sino que también estamos aplicando nuestra concentración a algo que atrapa la mente. Si estamos concentrados en lo que ocurre en el libro perderemos interés, al menos por un rato, en nuestros quehaceres.

Mujer tomando un café y leyendo un libro

Pensamiento crítico

Cuanto más leamos, más problemas nos encontraremos (en la ficción, por supuesto). Esto nos permitirá posicionarnos frente al conflicto, ya que pocas personas eligen no formarse una opinión propia sobre este. Asimismo, durante la lectura, los personajes irán informándonos de sus pensamientos sobre el problema, y esto nos permitirá posicionarnos a favor o en contra de lo que dicen, e incluso cambiar de opinión.

Diversión y entretemiento

Hoy en día es mucho mayor el contenido que consumimos de forma audiovisual, y a veces olvidamos que nuestra imaginación es nuestra mejor fuente de produccion audiovisual en el momento de lectura. Imaginar cómo son los personajes o los lugares que visitan es muy entretenido porque los adaptamos a nuestros gustos, experiencias y deseos.

¿Qué hacemos para cumplir con nuestro objetivo?

No es fácil comenzar a leer si no tenemos el hábito de hacerlo. Algunas personas perdieron esa costumbre, otros nunca la tuvieron. Ahora que ya sabemos que leer es importante, podemos centrarnos en cómo hacerlo posible de forma habitual.

  • Entiende que leer es placentero: es difícil, si no se tiene la costumbre de hacerlo, entender que la lectura es divertida, empoderadora o incluso descubridora. Pero es importante darle la oportunidad de mostrárnoslo.
  • Intenta ver cada libro como un logro: el sentimiento positivo tras el logro que supone completar un libro puede hacernos querer empezar otro.
  • Lleva tu libro a todas partes: ya sea en formato físico o en formato digital (aunque esta estrategia funciona mejor si el libro es físico), tener el libro a mano puede hacer, si queremos, que empleemos un viaje en el transporte público o un tiempo en una sala de espera en leer, en lugar de mirar nuestro teléfono.
  • Lee cuando necesites un momento a solas: relacionar hábitos los fortalece y hace que perduren más tiempo. Si convertimos nuestros momentos en momentos de lectura estaremos haciendo justo eso.
  • Lee lo que te gusta: no es fundamental que acabemos los libros que empezamos. Si no te gusta el libro, no debes leerlo. Dedica tu tiempo a otro que te atrape, ya que el momento de lectura debe relacionarse con experiencias positivas.

Libros que te harán reflexionar sobre la sociedad

Por último, es importante entender que el proceso es lento y que de la mañana a la noche no vamos a leer con frecuencia. Empezar de forma sencilla y gradual nos ayudará a convertirlo en hábito. Y una vez ahí, disfrutemos y compartamos la experiencia.