7 ideas para fluir ante la adversidad

2 mayo, 2014
Este artículo fue redactado y avalado por Sara Clemente

Segura que has tenido la oportunidad de escuchar la frase de que “la vida no consiste en esperar a que pase la tormenta, sino en aprender a bailar bajo la lluvia”. Todos nosotros, en algún momento, hemos o estamos pasando por momentos verdaderamente difíciles, que nadie puede entender. Sin embargo, hay una máxima que podemos adoptar para tratar de sobrellevarlos lo mejor posible. Ésta es aceptar esa situación y seguir caminando hacia adelante, sorteando los obstáculos que se nos presentes. Es decir, fluir ante la adversidad. 

Pensar en las adversidades que hemos pasado, estamos pasando o vamos a pasar puede ser un arma muy dañina. Máxime cuando no dejamos de darle vueltas a esas preocupaciones, de manera que nos metemos en un círculo vicioso del que es muy difícil salir. Un pensamiento negativo lleva a otro aún peor y así vamos pasando por unos estados que nos entristecen cada vez más. Este círculo no deja lugar a otras cosas más positivas que ayudan a mejorar nuestro estado emocional.

Por tanto, lo bueno de pensar y pensar en la advesidad es aprender a abordarla desde una perspectiva constructiva, centrada en la búsqueda de soluciones y amparada en la esperanza. A continuación, te ofrecemos 7 ideas para hacer más llevaderos esos malos momentos y, sobre todo, para aprender a seguir adelante de la manera menos dañina posible.

1. Trabaja para encaminar tu vida hacia donde quieres ir

Nuestro momento presente puede estar sumido en una mala situación. Hemos perdido el empleo, hemos enfermado… Pero siempre se puede hacer algo, por mínimo que parezca, para que el futuro sea diferente. Así, puedes trazar un plan que te haga salir ver la luz al final del túnel y encamínate a él, aunque no se pueda conseguir a corto plazoEl hecho de caminar en la dirección correcta, ya aumenta tu estado anímico.

Trazar un plan para fluir ante la adversidad

Recuerda la famosa frase de Albert Einstein: “si buscas resultados distintos, no hagas siempre lo mismo”. Muchas veces unas pequeñas acciones continuas pueden cambiar una vida a largo plazo. Lo importante es tener claro hacia dónde queremos ir y empezar a caminar hacia allí aunque la adversidad impida que lo podamos hacer a mayor velocidad, lo importante es que nos metamos en el camino para fluir ante la adversidad.

2. La situación adversa puede ser temporal

A veces, una mala noticia al final termina siendo una simple anécdota. En otros casos no, es duradera y puede cambiar el rumbo de tu vida. Pero hasta eso se puede vivir como temporal, en el sentido de que ningún dolor dura eternamente, si se trabaja en la aceptación y proacción.

3. Sueña con el momento en el que saldrás de ese problema

Imagina a menudo la situación en la que estás verdaderamente donde quieres estar. Feliz cenando con tus hijos, de viaje con tu pareja, de director en el trabajo, con un coche nuevo… De esa manera, mantendrás la motivación el tiempo suficiente como para que la adversidad no te deje sin ánimos para seguir adelante.

4. No dejes el ocio de lado

Por muy mal que nos vayan las cosas debemos sacar tiempo, aunque sea poco, para hacer cosas que nos gustan. Aunque sean pequeñas cosas como ir al cine, visitar museos, tomar algo con una amigo, etc.. Esos pequeños respiros nos harán desconectar y mejorarán nuestro estado.

5. Ten la esperanza de que conseguirás mejorar tu vida

No hay mejor manera de motivarse que tener la esperanza de que todo cambiará. Para ello, también es necesario creer en uno mismo y en que nuestras acciones cambiarán la situación y no dejarlo todo en manos de la suerte. El azar no es un buen aliado para fluir ante la adversidad.

6. Dejar de lado opiniones exteriores negativas

Para soportar los momentos de adversidad, es importante que nos escuchemos más a nosotros mismos que a los demás. Cualquiera que trate de hundir nuestras esperanzas debería no ser tenido en cuenta.

Debemos crearnos un clima interior individual, que posea la esperanza de que todo mejorará. Existen muchas personas tóxicas que como no son capaces de encontrar salidas y ver la vida desde otras perspectivas, sacan la negatividad salpicando a los demás de ella. Esto no nos ayuda para fluir ante la adversidad.

7. Mantener a raya los malos pensamientos

Todos ante una situación adversa, sacamos una parte negativa donde parece que nuestra mente sólo se acuerda de lo negativo. Tendemos a alargar la cadena de pensamientos negativos. Por ello, hay que romper con esa cadena con pensamientos que inciten a la esperanza y nos lleven a creer en que, con nuestro esfuerzo y estrategia, lograremos salir de esa situación.

Imaginemos por un momento que en nuestra mala situación estuviera alguna persona que apreciamos, ¿qué le diríamos?, ¿cómo lograríamos hacerle ver que hay salida y esperanza?, ¿qué consejos le daríamos? De esa manera seremos capaces de sacar nuestra parte positiva, ya que, tendemos a ser más esperanzadores cuando los demás nos cuentan un problema, que cuando nos toca a nosotros hacerle frente.

Se nos da mejor ayudar a los demás que a nosotros mismos, por ello imaginar que alguien que queremos tiene nuestro problema, es una buena técnica para ver las cosas desde otra perspectiva y aprender a ayudarnos a nosotros mismos.

Utiliza la adversidad para aprender, para aceptar los malos sentimientos, pero que jamás borre tu sonrisa y tus ganas de seguir adelante.