7 memorables frases de Antonio Gramsci

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González el 24 mayo, 2019
Edith Sánchez · 24 mayo, 2019
En las frases de Antonio Gramsci no solo encontramos un pensamiento ordenado y profundo, sino también apasionado y poético. Fue uno de esos intelectuales que supo llenar de contenido sus ideas a través de hechos concretos.

Las frases de Antonio Gramsci tienen un encanto muy particular. Casi todas ellas reúnen algo de política, algo de filosofía y algo más de poesía. En realidad, sus sentencias son una buena representación de lo que él fue: un intelectual polifacético, integral y apasionado.

Buena parte de las frases de Antonio Gramsci, y de su obra en general, fueron escritas en la cárcel. Llegó allí por la persecución política que le impuso Benito Mussolini y el fascismo italiano. Para lograr su condena, el fiscal del caso empleó esta frase: “Durante veinte años tenemos que impedir que funcione este cerebro”.

Instrúyanse, porque tendremos necesidad de toda nuestra inteligencia. Agítense, porque tendremos necesidad de todo nuestro entusiasmo. Organícense, porque tendremos necesidad de toda nuestra fuerza”.

-Antonio Gramsci-

Este hombre, deformado físicamente por una joroba y excluido socialmente por su pobreza, fue uno de los intelectuales más importantes de Italia en el siglo XX. Era un comunista convencido, pero su pensamiento era también universal. Esto queda plasmado en varias de las frases de Antonio Gramsci que se exponen a continuación.

Libro abierto con una vela encendida

1. El error del intelectual

Uno de los grandes puntos de interés para Gramsci fue el tema de los intelectuales y de su papel en la sociedad. Al respecto señala en una de sus frases: “El error del intelectual consiste en creer que se puede saber sin comprender y, especialmente, sin sentir y ser apasionado”.

Estaba en contra de quien se hacía intelectual por puro afán de ilustración o por simple pedantería. Creía, en cambio, que los intelectuales debían ponerse al servicio de quienes tenían menor acceso al mundo de las ideas. Y esto solo se lograba cuando había verdadera pasión por comprender y actuar.

2. Entre el viejo y el nuevo mundo

Esta es una de esas frases de Antonio Gramsci que tienen algo de enigmático y, al mismo tiempo, un tono profético. Dice: “El viejo mundo se muere. El nuevo tarda en aparecer. Y en ese claroscuro surgen los monstruos”.

En verdad, las épocas de transición en la historia suelen dar lugar a grandes caos e incertidumbres, pues lo viejo convive con lo nuevo, sin que ninguna de las dos realidades logre imponerse sobre la otra. En estas condiciones nace muchas veces lo perverso.

3. Una falsa originalidad

Gramsci fue un revolucionario con todas sus letras. No por nada murió en prisión, en medio de grandes vejámenes, pero manteniendo firmes sus convicciones. En una de sus frases advierte sobre la falsa rebeldía y la falsa originalidad.

La frase dice: “Es demasiado fácil ser original limitándose simplemente a hacer lo contrario de lo que hacen los demás; esto es sólo mecánica”. Así como oponerse a todo no necesariamente es ser contestatario, hacer lo contrario a lo usual tampoco implica ser singular.

4. Una de las frases de Antonio Gramsci sobre el poder cultural

Esta es una de las frases de Antonio Gramsci que mejor sintetiza su pensamiento. Señala: La conquista del poder cultural es previa a la del poder político y esto se logra mediante la acción concertada de los intelectuales llamados ‘orgánicos’ infiltrados en todos los medios de comunicación, expresión y universitarios”.

A diferencia de otros marxistas de su época, Gramsci le otorgó un enorme valor al tema cultural, más que al económico o al político. De hecho, sus aportes sirvieron para fundamentar un comunismo de corte democrático, que luego se conoció como “eurocomunismo”.

5. El peso muerto de la historia

Cuando se habla de “peso muerto” a lo que se hace referencia es a aquello que está ahí simplemente para hacer más tortuosa la carga. Algo que se lleva como un lastre, sin que transportarlo de un lado a otro aporte algo que valga la pena.

En relación a ello, una de las frases de Antonio Gramsci dice: “La indiferencia es el peso muerto de la historia”. Significa que se avanza en el tiempo en contra de esa falta de compromiso y de conciencia que se esconde tras la acción, o inacción, de los indiferentes.

Hombre caminando hacia el infinito mientras piensa en la pregunta fundamental sobre la vida

6. Lamentarse de los enemigos

En esta frase, Antonio Gramsci hace gala de su sentido común y también de un cierto toque de picardía. Señala: Si un enemigo te hace daño y tú te lamentas eres un estúpido, porque lo propio del enemigo es hacer daño”.

Esta frase parece diseñada a medida para quienes son muy sensibles a los trolls o buscapleitos de las redes sociales, en la actualidad. Es obvio que lo que se debe esperar de un contradictor o de un enemigo es poca empatía y muy escasa consideración.

7. La esencia de toda guerra

Esta es una maravillosa frase de Antonio Gramsci, que sintetiza un análisis muy profundo. Dice: “Toda guerra ha sido guerra de religión siempre”. En esa afirmación se condensa una gran verdad, que fue y sigue siendo válida y universal.

En este caso no habla de religión como una creencia específica, sino como una actitud. El pensamiento religioso se fundamenta en el dogma y el dogma rompe el diálogo. La guerra tiene lugar cuando ya el diálogo se torna imposible.

Antonio Gramsci tenía solo 46 años cuando murió, maltratado y sobrellevando una tuberculosis que lo aquejó por varios meses. Para entonces ya había escrito sus Cuadernos de la cárcel, una maravillosa obra, no solo filosófica, sino también literaria, que siempre vale la pena releer.

  • Fiori, G. (2014). Vida de Antonio Gramsci. Conflicto Social, 7(11).