Aumentar la inteligencia: 7 ingeniosos trucos para conseguirlo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 15 octubre, 2017
Edith Sánchez · 15 octubre, 2017

Aumentar la inteligencia siempre es posible. Si bien es cierto que nacemos con unas determinaciones genéticas que nos inclinan a ser más o menos inteligentes, también lo es que el cerebro es un órgano dotado de gran plasticidad. Esto quiere decir que cambia, que se modifica en función de las experiencia.

No hay un consenso en torno a la definición de inteligencia. Para algunos es capacidad de aprendizaje. Para otros, habilidad para aplicar los conocimientos. Quizás la definición más universal es la que la plantea como la capacidad de encontrar nuevas soluciones para viejos problemas. Por otro lado, hay varios modelos que entienden que la inteligencia debe entenderse más como un conjunto de inteligencias -inteligencia emocional, inteligencia social, inteligencia lógica, etc.- que como una única.

Inteligencia es lo que usas cuando no sabes qué hacer”.

-Jean Piaget-

La inteligencia, por tanto, no solo es aplicable a la actividad profesional. De una u otra manera, ser más inteligentes también nos ayuda a ser más felices porque nos vuelve más capaces de sortear situaciones difíciles. Vale la pena trabajar por aumentar la inteligencia y enseguida te damos 7 trucos para que lo logres.

mujer meditando para aumentar la inteligencia

1. La meditación sirve para aumentar la inteligencia

La meditación aumenta la inteligencia en el sentido de que nos vuelve más despiertos, mejores observadores para lo que pasa fuera y dentro de nosotros. No se trata de una simple apreciación, sino de una conclusión respaldado por estudios. En varios experimentos, monitoreados a través de resonancias magnéticas, se ha evidenciado que el cerebro funciona mejor después de hacer una sesión de meditación.

No hay peor enemigo del funcionamiento cerebral que el estrés. Bajo ese estado se libera cortisol, una hormona que perjudica la concentración y la memoria. La meditación reduce el estrés. No tienes que volverte un monje, basta con que aproveches cada momento de espera, como cuando haces una fila o aguardas a que llegue el autobús para hacer ejercicios de respiración y relajación.

2. Exponerte a nuevas experiencias

Todo lo nuevo es un estímulo que induce a aumentar la inteligencia. La novedad crea conexiones inéditas en tu cerebro. Esto se debe a que tienes que realizar un proceso de pensamiento para absorber nueva información, comprenderla e incorporarla a lo que ya sabes.

Un viaje, la salida a un lugar que no conoces, la lectura de un nuevo libro o cualquier experiencia que no sea frecuente es un gran alimento para tu inteligencia. Mantenerte en la zona de confort solo hace que tu vente se vuelva progresivamente más perezosa.

3. Hacer ejercicio físico y mental con regularidad

El ejercicio físico oxigena el cerebro y mejora su funcionamiento. Es también una manera de reducir el estrés y de hacer higiene mental. La mente y el cuerpo siempre están unidos. Un cuerpo sano es la condición esencial para tener una mente sana que esté en condiciones de aumentar su capacidad.

También es importante hacer ejercicios mentales con regularidad. Trata de estimular tu memoria intentando recordar números de teléfono o datos específicos. También es bueno que hagas las operaciones matemáticas simples de forma manual. Jugar ajedrez, hacer crucigramas y actividades similares son muy positivas para aumentar la inteligencia.

Mujer caminando por camino de tierra buscando aumentar la inteligencia

4. Aprender un nuevo idioma o a tocar un instrumento

Aprender un nuevo idioma siempre es un gran desafío. No es fácil, especialmente cuando se trata de una lengua muy distante a la materna. Pero precisamente esa dificultad hace que sea una excelente vía para aumentar la inteligencia.

Cuando aprendes un nuevo idioma ejercitas muchas funciones intelectuales a la vez. Lo mismo ocurre cuando aprendes a tocar un instrumento musical. En ambos casos se ponen en juego funciones como la atención, la memoria, la coordinación, las analogías, etc.

5. Busca el camino difícil

Cuando optamos por el camino fácil quizás ahorremos tiempo, pero también contribuimos a que se atrofien algunas capacidades del cerebro. En general, queremos que todo tenga un “paso a paso”, que no sea necesario pensar, sino que sean otros quienes piensen por nosotros.

Quizás esto sea válido en varias circunstancias, pero también es positivo que a veces elijamos el camino difícil. No buscar las instrucciones, sino deducir el camino para llegar a un resultado. Eso te hace más creativo e inteligente. Además aumenta la confianza en ti mismo.

6. Conéctate con todo tipo de personas

Así como es importante exponerte a nuevas situaciones, también lo es entrar en contacto con diferentes tipos de personas. Cada relación te impone el desafío de ver, captar y entender el punto de vista del otro y esto termina por aumentar la inteligencia.

Vale la pena tener amigos de diferentes edades, procedencias, creencias, etc. Si solamente te relacionas con personas que se parecen a ti, limitas significativamente tu campo de experiencia. Con ello también le imprimes límites al ejercicio cerebral.

personas conectadas buscando aumentar la inteligencia

7. Descansa lo suficiente y adecuadamente

Nunca sobra insistir en algo que es cada vez más evidente: el descanso es tanto o más importante que el trabajo. Los deportistas de élite tienen muy bien aprendida esta lección, ya que trabajan con puntos de fatiga muy altos. El cerebro, sí o sí, necesita de pausas para que pueda funcionar adecuadamente. Si no hay descanso, la consecuencia es un cerebro embotado, que funciona a media marcha y que disminuye su habilidad.

En el descanso se incluyen tres aspectos: las pausas activas durante el trabajo, el tiempo de sueño y el tiempo de ocio. Todas esas dimensiones tienen gran importancia. Las pausas activas son una medida de protección diaria para evitar el embotamiento. El sueño es definitivo para que el cerebro pueda procesar la información que ha absorbido. Y el tiempo de ocio es absolutamente necesario para mantener el buen funcionamiento cerebral a largo plazo.

De lo que se trata fundamentalmente es de construir un estilo de vida que te permita estar más despierto y atento a la realidad que te rodea. Que también incluya medidas regulares para cuidar el buen funcionamiento de tu cerebro. Esto, sin duda, se verá reflejado en tu bienestar y en tu inteligencia.