8 maneras de sentirte mejor con tu apariencia

03 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Alejandra Castro Arbeláez
La apariencia, o mejor dicho, cómo nos sentimos con ella, condiciona en buena medida nuestros pensamientos y comportamiento social. Ahora bien, ¿qué podemos hacer cuando no nos sentimos bien con ella?

¿Has experimentado alguna vez la sensación de mirarte al espejo y sentirte como un auténtico monstruo? ¿Te hace sentir incómodo la imagen que proyectas? Si es así, este artículo es para ti.

Abordaremos los siguientes temas: ideales de belleza, resignificación, adiós al pánico, comodidad, descanso, salud, aceptación, apoyo. ¡Acompáñanos a hacer este recorrido, incorpora lo que te resulte nutritivo a tu vida y comienza a trabajar en una perspectiva distinta de ti, una más saludable.

“Eres imperfecto, de manera permanente, e inevitablemente imperfecto. Y eres hermoso”.

-Amy Bloom-

Mujer en el espejo mostrando las dos caras del conformismo

Sentirte mejor con tu apariencia, rompiendo con ideales

Uno de los caminos sería cambiar los ideales de belleza que imperan en la sociedad; hablamos de una empresa muy grande a la que quizás no tengas acceso.

Así, si no puedes cambiar el exterior, la otra posición que puedes adoptar es la de cambiar tu posición respecto a ellos. Para lograrlo, empecemos planteando interrogantes importantes:

  • ¿Me exijo mucho?
  • ¿Pretendo ser perfecto?
  • ¿Quiero ser igual a otro?
  • ¿Intento cumplir las satisfacciones de los demás?
  • ¿Son saludables mis objetivos relacionados con mi apariencia?

También, pregúntate si proyectas en otros lo que no te convence de ti. Evalúa cuáles son los prejuicios con los que cuentas y para qué los mantienes. Esto te ayudará a entender mejor cómo valoras tu físico.

Aceptación frente a aquello que no podemos cambiar

Intenta hacer varias definiciones sobre ti. Después, con todas ellas, intenta alcanzar una definición integral, es decir, que vaya más allá de lo físico. Así, podrás valorarte desde distintas perspectivas. De este modo, repartirás más la atención: dejarás de centrarte solo en aquello que no te gusta.

Además, puedes concentrarte en las habilidades que te gustan de ti, y aquello que te hace sentir especial, sentirse bien por dentro también se reflejará afuera. Además, estos asuntos resultan intercambiables con los demás en mayor medida que nuestras características físicas.

Por otro lado, ¿para qué querer ser como otro? ¿Por qué romper con tu esencia? Somos mejores y nos sentimos mejor cuando trabajamos en aquello que está en sintonía con nuestra manera de pensar. Cuando somos nosotros en nosotros. Cuando aceptamos que en este nosotros hay elementos que tendremos que aceptar y otros que podremos cambiar.

En realidad, lo que pretendemos muchas veces con los intentos que realizamos para intentar modificar nuestro físico es obtener las ventajas que este físico tendría. Así, si lo que queremos son las consecuencias y estas consecuencias las podemos lograr de otro modo -por ejemplo, siendo más amables, agradables o respetuosos-, ¿por qué no elegir mejor este camino, sobre el que en verdad tenemos mucho más control?

¡Adiós al pánico!

Cuando no te sientas a gusto con tu apariencia, no propicies la ansiedad y el estrés. Esto no quiere decir que siempre tengas que pasar por emociones placenteras, pero sí que explores aquellas que no lo son y te despidas de ellas.

Es decir, deja que se vayan cuando ya han cumplido su función. Recuerda que eres tú quien tiene el control y las herramientas para acotar sus efectos, quien puede controlar tus pensamientos para no volver una y otra vez sobre ellas.

Comodidad para sentirte mejor con tu apariencia

Preocuparte demasiado por lo que los otros piensan de ti puede hacer que adoptes hábitos con los que no te sientas cómodo. Uno de ellos sería vestirte con ropa que en realidad no te gusta para intentar disimular o tapar aquello que quieres ocultar a los demás.

Entonces, busca aquello con lo que puedas sentirte cómodo en ambos sentidos. Complácete, busca qué es lo que quieres proyectar pero que te haga sentir bien contigo, que venga de tu lado genuino.

Mujer feliz con los ojos cerrados simbolizando el test para valorar tu satisfacción con la vida (SWLS)

Apoyo social y calidad de las relaciones

La salud social también existe. Por lo tanto, es importante el contacto con los demás. Analiza las relaciones que mantienes con los demás. ¿Te ayudan? ¿Te hacen mejor? ¿Lo que aportas y te aportan te hace crecer?

También, existen diversos libros con los que te puedes llegar a sentir acogida y encontrar esa confianza en ti. Por ejemplo, Más allá de la belleza, de Anuschka Rodríguez, donde se tratan temas tan importantes como la confianza, la aceptación, y el amor propio. Además, el enfoque del texto es práctico, lo que hace más fácil la lectura.

En suma, sentirte bien con tu apariencia es un estado emocional al que en muchas ocasiones hay que llegar con paciencia, trabajo e inteligencia. Adoptando medidas que no desdibujen nuestra identidad, pero que tampoco alimenten a miedos que puedan limitarnos.

Whitbpurne, K.(2020). 10 maneras de sentirte mejor con tu apariencia. Psychology Today. Rees, A. (2019). Más allá de la belleza: olvídate dela obsesión por la imagen y siéntete bien contigo misma.  GRIBALJO ILUSTRADOS.