9 simpáticos efectos secundarios del enamoramiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 8 julio, 2017
Pedro González Núñez · 8 julio, 2017

Cuando Paulo Coelho dijo “no existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas”, se olvidó de alguna consecuencia más. Sin duda, existe una serie de simpáticos efectos secundarios del enamoramiento, como vemos hoy.

Porque las emociones intensas y la pasión que se vive durante el enamoramiento también provoca cambios en los humanos. Estos se producen tanto a nivel conductual como físico.

Efectos secundarios del enamoramiento

El amor es una emoción compleja. De hecho, es capaz de alterar nuestra forma de ver la realidad. Así de poderoso es estar enamorados. Por ello muchos estudios científicos se han centrado en investigar los cambios que se producen en el cerebro, y en general en el cuerpo humano, cuando se encuentra bajo ese estado. De hecho, y tal como comprobamos, algunos de estos cambios son realmente peculiares, extraños y hasta simpáticos.

Alteración de la concentración

El primero de los efectos secundarios del enamoramiento del que hablamos llega de la mano de Henk van Steenbergen, de la Universidad de Leiden, en los Países Bajos.

Mujer con los ojos cerrados pensando

Según este investigador, las personas profundamente enamoradas encuentran serias dificultades para llevar a cabo tareas que requieren de concentración y atención. Este efecto se nota especialmente en el inicio de las relaciones, cuando gran parte de los recursos cognitivos se utilizan para pensar en el amante.

Nos pone plenamente eufóricos

Según Lucy Brown, neuróloga en la Escuela de Medicina Albert Einstein de Nueva York, y así lo refuerzan los datos obtenidos en las resonancias magnéticas, cuando estamos enamorados, también estamos especialmente exaltados.

Así pues, en nuestro cerebro se produce un efecto similar al consumo de sustancia psicotrópicas, ya que nuestras redes neuronales lo interpretan de esta forma. El estado es tal que hasta podemos perder la noción de la realidad y el tiempo.

Somos menos sensibles al dolor

El psicólogo Arthur Aron, de la Universidad de Stony Brook de Nueva York, afirma que muchas áreas del cerebro se activan ante el amor intenso. Algunas de esas regiones son las que también se activan cuando se consumen medicamentos destinados a reducir la sensación de dolor. A veces puede ser tan sencillo como tomar la mano de la persona amada para lograr este efecto. Interesante, ¿verdad?

El enamoramiento te lleva a andar despacio

Vamos con uno de los más simpáticos efectos secundarios del enamoramiento. ¿Será que estamos tan felices que no queremos que el tiempo pase? Sea como fuere, los hombres especialmente se ven afectados. Pero la realidad, según las investigaciones, es más prosaica. Simplemente se debe a que los hombres adaptan su ritmo al caminar al de su amada cuando andan juntos.

“Ni la ausencia ni el tiempo son nada cuando se ama”

-Alfred de Musset-

Pareja paseando por la playa

Los latidos del corazón de ambos amantes se acompasan

Este efecto secundario es realmente romántico. Y es que según diversos estudios científicos, los latidos del corazón tienden a sincronizarse cuando los amantes están juntos.

¿Esto cursi o verdaderamente bello? Vuestra visión de este efecto podría depender de vuestro grado de enamoramiento, ¿verdad?

Se agudiza la voz

Muchas personas, al enamorarse, se sienten rejuvenecer. ¿Será por ello que su voz se vuelve más aguda? La verdad es que no. La respuesta, según las investigaciones, es que los amantes tienden a imitar las voces de sus amados en signo de afecto, respeto e identidad compartida.

El amor nos ciega

Pero no, no dejarás de ver por muy ciego que sea el amor. Sin embargo, una persona que piensa mucho en su ser amado, aparta de forma inconsciente la mirada de otra gente considerada atractiva. De hecho, incluso existe un nombre para este fenómeno, el sesgo de atención inconsciente.

Mujer tapándose los ojos con corazones dibujados en sus manos

Pupilas dilatadas

También la ciencia estipula que al estar enamorados, nuestras pupilas aparecen más dilatadas. Este fenómeno se asocia al estado emocional que vivimos, de enorme intensidad. Así pues, en los primeros estadios de una relación, nuestros ojos sí parecerán el espejo del alma, como se dice popularmente.

Te vuelves más valiente… e imprudente

El amor nos permite tener una fe ciega en la otra persona. De hecho, según los estudios, los varones especialmente muestran una gran predisposición a correr riesgos con tal de conquistar y encandilar a su pareja o amante potencial.

“El amor nunca tiene razones, y la falta del amor tampoco. Todo son milagros”

-Eugene O’ Neill-

Ya conoces muchos efectos secundarios del enamoramiento que en realidad son curiosos y simpáticos. Ahora, si tienes amor, a disfrutar, y si no es el caso, ya sabes un poco mejor qué cambios que caer en este estado podría producir en ti.