Acompañar a crecer, un desafío actual con visión de futuro - La Mente es Maravillosa

Acompañar a crecer, un desafío actual con visión de futuro

José Mariano Biaus 11, Octubre 2013 en Psicología 5 compartidos

Actualmente muchos padres permiten hacer lo que quieran a sus hijos y parece que no existe el límite, de esta forma piensan que están ayudando a su hijo a desarrollarse mejor como persona, pero en realidad no es tan así ya que el niño, por su etapa vital y su corta existencia necesita ciertos puntos de referencia y hasta los pide cuando no los encuentra.

Un ejemplo bien concreto puede ser cuando el niño tira algo a propósito o hace algo fuera de lugar y los padres lo "celebran" de alguna manera mostrando qué divertido es su niño. En esos casos el niño está pidiendo un límite, dentro de su mente está diciendo "si nadie hace nada con esto yo sigo molestando".

Hasta este punto parece que la cuestión para que el niño se desarrolle bien es ser más riguroso, pero no es así, simplemente lo mejor para que un niño se desarrolle de manera sana y contemple en su vida la frustración como opción (no como algo negativo ni positivos sino como algo que puede sucederle) es acompañándolo en su proceso de crecimiento.

Los límites necesarios


Entonces ¿Cuál puede ser la opción? Sencillamente poner el límite, pero de una manera cálida pero firme, por ejemplo, si el niño intenta patear un florero, se le puede decir con firmeza y calidez al mismo tiempo "no hagas eso porque puedes romper el florero, mojar el piso y hasta lastimarte", el niño entenderá el límite y no lo hará ya que se le explicó por qué no hacerlo.

En un artículo anterior expliqué dos tipos de comunicación, la abierta y la cerrada, cuando ejercemos una comunicación abierta el niño puede entender fácilmente lo que puede hacer y hasta dónde llega su límite, de esta manera se evitan heridas futuras y traumas en el pequeño por inculcarle la culpa o el miedo como estrategia para poner límites.

Existen innumerables situaciones en las que los padres se ven forzados a decir "no" a sus niños, el tema no está en hacerlo o no, sino en cómo se hace. Por ejemplo si el niño no quiere ir al colegio porque le resulta verdaderamente una pérdida de tiempo y aburrido existen dos formas de lograr que vaya la primera es "o vas al colegio o esta noche no tienes postre" y la segunda es "mira, puedes no ir al colegio, pero en realidad si lo haces pierdes la oportunidad de encontrar nuevos amigos y aprender cosas nuevas", esa segunda frase motivará en el niño su deseo de descubrir eso "nuevo" de lo que se le está hablando y se logrará que vaya al colegio sin traumarse.

Acompañar al niño en su crecimientolo ayudará a crecer sabiendo lo que quiere


La clave del acompañamiento es dejar que el niño haga las cosas que le gustan y no frustrarle los sueños que tiene, pero siempre viendo la manera sana de encontrar un límite y explicar por qué "hasta aquí", si el niño está motivado a estudiar música ¿por qué no alentarle esa vocación? Es importante motivarle de pequeño que haga las cosas que le gustan, eso lo formará en un futuro como una persona como la que todo padre quiere que su hijo sea "emprendedor, decidido, seguro, educado, etc.".

Por tanto lo más importante es que desde pequeñas las personas se encuentren acompañadas por sus padres, con límites claros y alimentación sana de sus deseos y vocaciones (que siempre aparecen de pequeños, cuando por ejemplo un niño dice "quiero ser aviador, músico, astronauta u otras tantas) eso lo formará de manera plena y lo ayudará a crecer sabiendo lo que quiere, lo que lo va a llevar a tener una gran ventaja ya que cuando llegue el momento de decidir él tendrá más herramientas que los demás para hacerlo.

Acompañar a crecer es el mejor legado que un padre puede dejarle a su hijo, no sólo por la formación que tendrá el niño sino también por la transmisión de enseñanzas que en un futuro les dará a sus hijos.

José Mariano Biaus

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