Agosto, la película: roles familiares que causan daño psicológico

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 14 septiembre, 2018
Sonia Budner · 14 septiembre, 2018

La familia es el instrumento socializador que media entre el individuo y el resto del mundo. Será el primer modelo que tomemos para empezar a relacionarnos: un punto de partida social que en muchos casos tiene influencia más allá de la infancia. En este sentido, Agosto es una película que plasma una realidad muy alejada de lo idílico, pero que se repite más de lo que nos gusta admitir.

Es un entorno familiar modelo para el exterior, pero solamente los que lo viven desde el interior saben lo que se urde en cada casa. Personajes que se debaten entre el amor fraternal hacia las personas que les han dado la vida y el desolador panorama de un entorno donde se proyecta la frustración, la envidia y la competitividad… en vez del amor y la protección.

Agosto: sinopsis

Tras la muerte por suicidio del padre de familia, su esposa llama a sus tres hijas para que regresen a la casa familiar y asistan al funeral. Para cada una de las hijas esta visita es un reencuentro con los conflictos y resentimientos del pasado.

El padre llevaba años refugiado en el alcohol y la madre es adicta a los fármacos. El matrimonio mantiene una relación muy destructiva que básicamente se limita a satisfacer las demandas y quejas de ella. La mujer no cree recibir el trato que merece. Castiga impunemente a su marido por una infidelidad cometida muchos años atrás de la que nació un niño. Ambos ocultan el hecho como el gran secreto de familia.

Los dos provienen de un entorno marginal de pobreza y de maltrato de sus progenitores. Gente ruda que estaba acostumbrada a las inclemencias de la vida. Ambos se enorgullecen de haber salido de aquel entorno falto de oportunidades y de haber triunfado gracias al sacrificio y al trabajo duro.

Han proyectado sobre sus hijas sus propios deseos de éxito, pero ninguna parece haber cumplido con sus expectativas. La madre siente un profundo desprecio por las tres y no pierde oportunidad para cuestionar su estilo de vida.

Una madre pasivo-agresiva

El personaje de la madre en Agosto tiene algunos elementos narcisistas, pero sobre todo define bien la personalidad pasivo-agresiva. Se enfoca únicamente en los errores cometidos por sus hijas. Les reprocha haber tenido oportunidades que ella no tuvo. Es manipuladora y excesivamente teatral y dramática cuando sus artimañas no le funcionan como ella quiere.

Se siente en competencia con todo el mundo. Cualquier información que obtiene de sus hijas la utiliza como arma arrojadiza contra ellas. Utiliza constantemente el mensaje doble vinculante (comentario negativo-positivo-negativo).

Es el rol de la enferma que domina el mundo. Se siente agredida porque sus hijas hicieron sus vidas. Hace lo que sea para que vuelvan y recordarles “sus obligaciones con ella”. No para de decirles lo poco que ella tuvo y lo mucho que ellas han tenido.

La hija mayor

A la hermana mayor se le ha asignado siempre el rol de mediadora e instauradora del orden en las crisis familiares, tanto con sus hermanas menores como con sus propios padres. Ha desarrollado un carácter más controlador y esto le ha acarreado numerosos problemas con su propio marido, que se ha divorciado de ella. Hecho que desconoce aun toda la familia.

A pesar del amor que su marido y su hija sienten por ella, les resulta insufrible que no se permite relajarse ni un momento con ellos. Hay una lucha interna en ella por la no repetición generacional de patrones.

La hermana mediana

En las familias tradicionales siempre hay una hija a la que se le asigna el rol de cuidadora de los padres. Este es el caso de la hija mediana en la película. No se ha casado ni ha hecho gran cosa con su vida además de cuidar de sus padres y esto le ha hecho acumular mucho rencor hacia ellos y hacia sus hermanas. Mantiene una relación muy extraña con un medio primo, pero nadie lo sabe.

Su madre no tiene ningún problema en que esta hija desarrolle a la perfección el rol que se le ha asignado, pero no lo valora ni lo admite en absoluto. Ha escondido su culpabilidad atacando a su hija constantemente.

Le reprocha no haber formado su propia familia por culpa de su aspecto poco femenino. Incluso se atreve a competir en este sentido para burlarse de ella. Esta hija tiene graves problemas para relacionarse con los demás y parece haber desarrollado una personalidad evitativa.

La hermana pequeña

La hija pequeña está totalmente perdida. Es una mujer muy infantil y frágil que solo desea agradar a todo el mundo para ser aceptada. Ha pasado toda su vida adulta saltando de una relación a otra, cada cual peor, corriendo riesgos con hombres que no la tratan bien.

Sin embargo, para ella todas sus relaciones son la definitiva. Es una persona emocionalmente muy dependiente. Hace grandes esfuerzos por demostrarle a su madre lo feliz que es y lo perfecto e idílico de su relación actual, sea cual sea. Para los demás sus parejas son solo “el novio de este año”. Es difícil de decir con los datos que muestra la película, pero bien podríamos estar hablando de una personalidad límite.

Familia comiendo

Reconociendo patrones

Las tres hijas han crecido en un estilo educativo autoritario. Sus padres no han demostrado nunca ninguna clase de afecto por ellas y han ejercido un rígido control sobre sus vidas. Hay un apego desorganizado en todas ellas, aunque cada una ha lidiado con esto de maneras diferentes.

Aun así, cuando aparecen las crisis en la familia, la primera estrategia que utilizan es la negación. Esto les hace fácil sostener una falsa homeostasis familiar y cada uno ha desarrollado diferentes mecanismos de defensa para sobrevivir a este núcleo familiar.

En definitiva, es un entorno familiar “normal” para el ojo ajeno, pero tremendamente disfuncional desde dentro, donde se dan multitud de triangulaciones.

Agosto es solo una película, pero ha sabido recoger muchos de los roles que se asignan automáticamente a los miembros de una familia y que plasma la cantidad de problemas que estos roles pueden ocasionar en el futuro en forma de deseos frustrados y negados. La película se desarrolla en el mes de agosto, con un calor asfixiante. Una asfixia que puede sentirse en sus personajes.

El Hospital Provincial de Castellón, presentó hace algunos meses un análisis brillante de la película Agosto en uno de su seminarios de meta-formación y que profundiza en cada uno de estos temas desde la perspectiva terapéutica. Son roles en los que muchas personas pueden verse reflejadas y es un fenómeno que conviene revisar para el propio bienestar psicológico de quien sufre estos entornos y de las personas que tienen a su alrededor en la edad adulta.