Cómo alimentar el desarrollo del cerebro del niño - La Mente es Maravillosa

Cómo alimentar el desarrollo del cerebro del niño

Eva Maria Rodríguez 21, Octubre 2016 en Psicología 2241 compartidos
Niña mirando un cerebro

Los tres primeros años de vida de un niño son cruciales para el desarrollo de su cerebro. Este es el momento en que el cerebro del niño está desarrollando las habilidades sociales, emocionales, lingüísticas, cognitivas y motoras a una velocidad de vértigo.

El cerebro de los niños crece a un ritmo muy rápido. Un informe del doctor Jack Shonkoff, de la Universidad de Harvard, dice que en el cerebro de un bebé se forman 700 neuronas por segundo en los primeros cinco años de vida. Ahí es nada.

El peso del cerebro se triplica al comienzo de tres años y se establecen unos 1000 billones de conexiones nerviosas. La forma en que un niño ve, siente y oye son factores que ayudan al crecimiento del cerebro. Cuando el niño utiliza cualquiera de estos sentidos, una conexión nerviosa o neurona se establece en el cerebro. Las nuevas conexiones se establecen también cuando cualquier nueva experiencia se repite varias veces.

Datos sobre el cerebro del niño

Los abrazos son importantes. La importancia del contacto físico con tus hijos va mucho más allá de la salud emocional. Un estudio sobre el crecimiento del hipocampo, una parte del cerebro responsable de la modulación del estrés y la memoria, realizado en la Universidad de Washington, St. Louis, mostró que esta parte era más grande en tamaño y estaba mejor desarrollada entre los niños que recibieron con frecuencia abrazos de sus madres.

niño cerebro

Al nacer, el hipocampo, responsable de en parte de nuestra memoria, está solo desarrollado en un 40%. Se desarrolla plenamente cuando el bebé tiene 18 meses de edad. Esta es la razón por la cual los bebés reconocen la voz de su madre y otros sonidos que podrían haber escuchado en el útero. Poco a poco verás como el bebé empieza a recordar cosas habituales, como caras u objetos.

El cerebro de su niño pequeño consume mucha energía. Dado que las nuevas neuronas se están desarrollando a un ritmo rápido y el tamaño del cerebro se duplica cada año durante los tres primeros años, es bueno que el niño no se vea privado de estimulación, mucha de la cual puede llegar mediante juegos. Además, las horas de sueño son fundamentales, igual que en los adultos, para la consolidación de lo aprendido.

El desarrollo del cerebro de los niños se potencia cuando cuando los padres juegan, cantar, leen, hablan o cuentan una historia al niño, les alimentan adecuadamente y les proporcionan atención, amor y afecto.
Compartir

En los primeros años, los bebés necesitan mucho amor y cuidado. Las caricias y los mimos, así como hablar con ellos, puede estimular el crecimiento del cerebro y sentar las bases de su estilo de apego. Hay que tener en cuenta, además, que los bebés lloran para comunicar sus necesidades y, por tanto, cuando los padres responden a su llanto los bebés desarrollan un sentido de seguridad y confianza.

Cabe destacar que los bebés adoran la música y las canciones de cuna. Esto favorece el desarrollo de las habilidades lingüísticas, la orientación espacial, la psicomotricidad y el sentido del ritmo.

Alimenta el cerebro de tu hijo

Las sugerencias anteriores ayudan que el niño desarrolle una amplia gama de habilidades que serán la base de su crecimiento y desarrollo. Estas habilidades se refieren a:

  • La capacidad de aprender y de visualizar objetos y actividades.
  • El desarrollo habilidades sociales positivas.
  • El desarrollo de una sana y de la autoconfianza.
  • La construcción y desarrollo de la empatía.
  • El desarrollo de vínculos sociales más fuertes y menos dependientes.

Padre e hija

Es importante que los padres y cuidadores participen en diferentes actividades para mejorar el desarrollo del cerebro del niño. Es de vital importancia para que potencien el desarrollo de su cerebro animarles a explorar y aprender, a descubrir cosas nuevas y a buscar respuestas y solucionar problemas por sí mismo.

Hay que darles a los niños la oportunidad de ser creativos e independientes para explorar el entorno por sí mismos, aunque sin perder de vista que hay que supervisar lo que hacen y vigilar que las condiciones sean seguras. Si los niños buscan sus respuestas y soluciones, en vez de obtenerlas siempre de los adultos, se beneficiarán al máximo de esa estimulación y su desarrollo cerebral será óptimo.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para [email protected] los que leéis este blog.

Ver perfil »