Alquimia y desarrollo psicológico

Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
La alquimia es justo lo contrario a lo que el no-iniciado piensa y espera. El oro que busca no es material, se encuentra dentro de nosotros, esa chispa dorada y fulgurante que guarda la esencia de la creación, la esencia divina.
 

La alquimia, al menos tal y como los analistas junguianos la entienden, no trata de transformar el plomo u otros metales en oro. Tal vez hubiera algunos que, bajo este pretexto, realizaran la verdadera actividad de la alquimia: revertir simbólicamente lo material, terrenal e inconsciente en espíritu, consciencia y sentido. Este es el verdadero oro.

Esta ingente obra se hacía bajo la asunción hermética de corporeizar el espíritu y espiritualizar el cuerpo. Básicamente, consistía en un viaje o tránsito bajo el amparo del dios Hermes-Mercurio, mediador de contrarios. Así, todo el tema de la transmutación de piedras y metales tiene que ver, según Jung, con la transformación de la psique proyectada en la materia.

La obra alquímica se transforma en el mundo simbólico, como en el caso del Santo Grial. La materia en forma, el no-sentido en sentido, el inconsciente en consciente. Sería como una especie de transustanciación o transformación de la materia en pneuma o espíritu.

El secreto de la alquimia y su relación con el desarrollo psicológico

Por todo lo anterior, no es de extrañar que en la alquimia se hable de sublimación, destilación y condensación o coagulación, pues el proceso central es regresivo (disolución) y progresivo (condensación). Estos serían los pasos fundamentales del proceso alquímico:

 

Momentum: Nigredo

Nigredo quiere decir negrura, negro: se trata del proceso de disolución (melancolía), caracterizado por la regresión, el descenso al infierno o inconsciente.

Momentum: Albedo

El albedo hace referencia al color blanco, a la purificación, a la catarsis. Es fundamental en este momento la confrontación con la sombra y el apoyo con el ánima o ánimus.

Hay que reconocer, incorporar y dominar todos aquellos contenidos «negros» del inconsciente. En estas fases se ponen las primeras piedras para la iluminación.

Momentum: Rubedo

El rubedo o rojo-dorado fulgurante hace referencia a la irisación o complexión mística que se da en pleno Coniunctio o matrimonio alquímico. También, en este momento trascendente, se produce la encarnación del sentido como oro simbólico o Sol renacido del seno de la Madre Tierra y sus tinieblas.

El gran secreto de la alquimia psicológica

A continuación, se propone un esquema del camino iniciático recorrido por cientos de personas hasta el momento presente. Se presentará en forma de ideas-concepto, para que sea el lector el que cree su propia imagen simbólica en el recorrido.

 
  • El individuo absoluto, en toda estrategia de liberación, construye su octógono mágico. Desde ese espacio-tiempo energético, ganado en combate, realiza su gran obra.
  • A través de la alquimia, separa los elementos que el otro unió en maia en el mundo de las formas y une los elementos que el otro mantuvo separados en todo espejismo emocional.
  • Mediante la magia, como ciencia del espíritu, integra en sí mismo todo lo que el otro disgregó en la niebla mental de la ilusión.
  • A través del proceso del individuación, construye un puente hacia la existencia, apoyándose en la sombra, la imaginación y lo simbólico, las tres antiguas esfinges del universo.
  • Solo quien existe desde Sí-Mismo, puede franquear los cuatro círculos de lo creado:
    • Primer círculo, donde habita el inconsciente personal. En el cual, los muertos traccionan hacia la tierra.
    • Segundo círculo, donde habita el inconsciente colectivo, en el cual las fuerzas arquetípicas traccionan hacia la psicoesfera planetaria.
    • En el tercer círculo, habita lo inconsciente cósmico, en el cual los arcontes traccionan hacia las estrellas.
    • En el cuarto círculo, habita la conciencia universal, en la cual los dioses traccionan hacia sus propios argumentos, reclutando adeptos.
  • De los cuatro círculos el individuo absoluto se libera existiendo en cada paso y destilando su propia quintaesencia.
 

En conclusión, como vemos, mucho antes de que incluso existiera la mera idea de una psicología moderna, ya existían caminos iniciáticos para alcanzar la completitud del ser, el individuo absoluto o la individuación.

Como vemos, la alquimia no solo fue la precursora de la química, también lo fue de la psicología. Hermes Trismegisto es nuestro más remoto antecesor.

  • Burckhardt, T. (1976). Alquimia. Plaza & Janés, Barcelona.
  • Jung, C. G. (2005). Psicología y alquimia: Vol. 12. Madrid: Editorial Trotta, SA.
  • von Franz, M. L. (1991). Alquimia. Luciérnaga.