Alzheimer, consejos y cuidados para los familiares

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 29 enero, 2015
Sofia Alcausa Hidalgo · 29 enero, 2015

En este artículo, queremos hablaros de la enfermedad de Alzheimercentrándonos en sus fases y en cómo podemos identificar algunos síntomas que nos indiquen que una persona puede presentar esta enfermedad. Además, os ofrecemos algunas pautas que pueden servir de ayuda para afrontar esta situación de la mejor manera posible.

¿Cuáles son las fases del Alzheimer?

 

Según la Fundación Alzheimer de España,un enfermo de Alzheimer tiene aproximadamente, un promedio de entre 10 y 12 años de vida después de haber sido diagnosticado.

La enfermedad de Alzheimer tiene una evolución lenta pero progresiva, en la que poco a poco, la autonomía de la persona va disminuyendo hasta llegar a ser dependiente.

Una vez la enfermedad se inicia, pueden surgir diversas dificultades y dudas. Todo el entorno que rodea a la persona, tendrá que ser reorganizado, para evitar cualquier tipo de daño y facilitar el manejo de situaciones complicadas.

Existen básicamente 3 fases en la evolución de la enfermedad de Alzheimer:

  • Fase Ligera. Se caracteriza porque el enfermo empieza a olvidar cosas cotidianas como citas, nombres de familiares, pagar las facturas, hacer la declaración de la renta etc. Tiende a tener cambios de humor y puede enfadarse cuando se da cuenta de sus errores. Suele retraerse en sí mismo y volverse menos sociable. Además tiene problemas en la comunicación; no encuentra las palabras adecuadas o no sigue bien una conversación. En general, en esta fase, el enfermo aún se encuentra bien, sigue razonando adecuadamente y puede llevar su vida diaria, incluso trabajar sin problemas.

 

  • Fase Moderada. En esta fase, la persona sufre un fuerte deterioro en la memoria; olvida hechos recientes y aunque recuerde el pasado, en ocasiones, los recuerdos no los sitúa bien en el tiempo. Suele preguntar por familiares ya muertos y tiene alucinaciones, miedos…En esta fase el enfermo suele tener reacciones agresivas. Cada vez habla menos, tiene menos vocabulario y repite las mismas frases.Tiene dificultades para coordinar sus movimientos como abrocharse los botones, sostener los cubiertos y se cae y se golpea frecuentemente. Llevar la vida diaria se le hace cada vez más difícil.

 

  • Fase Severa. En esta fase el enfermo es totalmente dependiente de las personas que lo cuidan; ha perdido totalmente la memoria. No conoce ni el pasado ni el presente. No reconoce ni a sus hijos ni a su cónyuge ni al resto de familiares. Su humor es imprevisible; ahora ya no habla, sólo balbucea sin podersele entender y sus actividades diarias han desaparecido totalmente. La mayor parte del tiempo lo pasa en la cama.

 

Acudir cuanto antes al médico, resulta fundamental para que se tomen las pautas adecuadas respecto a la evaluación de la pérdida de autonomía de la persona y de la selección del tratamiento adecuado; ofreciendo al familiar toda la información posible, tanto del pronóstico, cómo de la evolución y de los hábitos o recomendaciones a seguir.

Consejos y cuidados a seguir

 

-Llevar siempre la misma rutina con el enfermo.

-No le regañes.

-No te tomes a mal, sus errores y equivocaciones son producto de su enfermedad.

-No discutir nunca con el enfermo. Intenta mantener la calma todo lo que puedas.

-Alabarle sus logros, animarlo, enseñarlo, nunca le avergüences. Puedes ayudarle con su autoestima dejándole una pequeña cantidad de dinero para que él la administre, haciéndole participe en las reuniones y conversaciones familiares etc.

-Deja que el enfermo lleve su propio ritmo.

-Demostrar afecto.

 

Es muy importante que seas consciente de que si tú eres el familiar que está a cargo de una persona con Alzheimer debes cuidarte tú.

Apoyarte en las personas de tu alrededor, hablar de cómo te sientes y cómo te afecta su enfermedad y permitirte tener un tiempo libre, son algunas de las medidas que puedes y debes llevar a cabo. Recuerda que si eres su sostén, tu también debes estar sano.

Aunque no hay una respuesta clara sobre si puede prevenirse el Alzheimer o no, lo cierto es que el ejercicio físico y la dieta, mantener vínculos sociales y la actividad mental intelectual pueden prevenir en algunos casos esta enfermedad.