Ambientes de aprendizaje: definición, tipos y características

Los ambientes de aprendizaje son entornos que permiten enseñar y aprender. Para cumplir su función, deben cumplir unos requisitos mínimos. Ahora, ¿cuáles son y qué podemos hacer para que se den?
Ambientes de aprendizaje: definición, tipos y características
Laura Ruiz Mitjana

Escrito y verificado por la psicóloga Laura Ruiz Mitjana el 04 septiembre, 2021.

Última actualización: 04 septiembre, 2021

¿Crees que podemos aprender en cualquier sitio? ¿O qué son necesarios ciertos “mínimos” para poder aprender? De esto tratan los ambientes de aprendizaje: espacios, escenarios donde se desarrolla el aprendizaje.

Lugares (físicos o virtuales) donde alguien enseña, y otro aprende. Este tipo de ambientes van más allá de las clásicas aulas (que también), y se centran también en entornos digitales, informales…

Pero, ¿qué son exactamente los ambientes de aprendizaje? ¿Qué características tienen y qué tipos existen?

Ambientes de aprendizaje: ¿qué son?

Los ambientes de aprendizaje se definen como escenarios donde es posible desarrollar un proceso de enseñanza-aprendizaje. Se construyen con dos objetivos principales: favorecer situaciones de aprendizaje organizado y crear un ambiente idóneo para que los estudiantes puedan establecer una relación con el docente.

¿Cómo es posible promover un aprendizaje organizado? A través de tres elementos clave: los recursos o material didácticos, la gestión de las interacciones estudiante-docente y la gestión del tiempo de enseñanza.

La función principal de los ambientes de aprendizaje es promover un aprendizaje significativo, eso es, garantizar que el contenido impartido se aprehenda o adquiera de forma eficiente.

Características

¿Qué debe tenerse en cuenta a la hora de crear un ambiente de aprendizaje? ¿Qué características tienen estos espacios? Hablamos de 4 elementos o aspectos a tener en cuenta que resultan imprescindibles:

1. Conocimiento

Los ambientes de aprendizaje ideales requieren siempre de conocimiento para ser transmitido

Cuando se produce un proceso de enseñanza-aprendizaje, un conocimiento está siendo adquirido (o al menos, impartido).

El conocimiento es la base del aprendizaje, sea del tipo que sea. Los conocimientos pueden ser de todo tipo, e incluir aspectos académicos, pero también informales (como la experiencia de la propia vida).

2. Materiales

Los materiales que se utilizan para favorecer este proceso de enseñanza-aprendizaje también importan. Por materiales entendemos: actividades, lecturas, ejercicios, exámenes, clases virtuales, clases presenciales…

3. Organización del espacio

Otro elemento a tener en cuenta a la hora de crear ambientes de aprendizaje es la organización del espacio. Si esta organización es buena, es agradable, el aprendizaje también lo será.

Hablemos del aula, por ejemplo; esta, idealmente, deberá tener una adecuada iluminación y estar bien ventilada. Deberá estar organizada de tal forma que se potencien las interacciones entre estudiantes y docentes.

4. Atender los estilos de aprendizaje

Para enseñar de forma idónea, se deberá conocer el perfil de alumnos. No olvidemos que todos aprendemos de manera diferente.

Por ello, a la hora de potenciar un aprendizaje significativo, será importante atender el estilo de aprendizaje de cada estudiante. Esto en la escuela pública, con tantos alumnos en cada clase, no es tarea sencilla.

Todas las personas aprendemos a ritmos diferentes, tenemos distintos intereses y vivimos en entornos muy diversos.

Tipos de ambientes de aprendizaje

En función de sus características, encontramos hasta 4 tipos de ambientes de aprendizaje: físicos, virtuales, formales e informales.

Ambientes de aprendizaje físicos

Hablamos de la clásica aula, ese entorno físico que rodea a los estudiantes. Se trata de un espacio que suele ser fijo, con unos horarios también fijos.

Permite la interacción entre estudiantes y docente. También se conoce como contexto áulico, y engloba los recursos del centro educativo, que deberán ser adaptados para optimizar el aprendizaje.

Ambientes de aprendizaje virtuales

Cada vez más extendidos y utilizados, los ambientes de aprendizaje virtuales son entornos digitales donde también se desarrollan procesos de aprendizaje. Implica aprender de forma remota, a distancia; en ellos se aprende gracias al uso de ordenadores, tablets o móviles, mediante las clases en formato virtual.

Cuando acudimos a clases virtuales, no es necesaria la presencia física; solo debemos conectarnos. En este tipo de entorno los estudiantes se benefician de recursos interactivos y digitales.

¿Una ventaja de estos ambientes? La mayor autonomía que se favorece en el alumno.

Ambientes de aprendizaje formales

Los ambientes de aprendizaje formales son un concepto más amplio, y tienen que ver con los sistemas educativos institucionalizados y estructurados.

Estos ambientes están formados por escuelas públicas y privadas, que son reguladas por instituciones estatales (ministerios de educación). Los ministerios son los encargados de establecer qué contenido educativo se impartirá (y cuál no) en cada etapa de la escolarización (desde la etapa preescolar hasta la universitaria).

Ambientes de aprendizaje informales

Finalmente, los ambientes de aprendizaje informales, también otro concepto muy amplio, engloban todos aquellos espacios donde la persona aprende, más allá de la escuela. En estos ambientes, que no cuentan con un plan de estudios oficial o con un docente que imparta una serie de contenidos, la persona vive experiencias, se relaciona con su entorno y, en definitiva, aprende.

¿Ejemplos de este tipo de ambientes? Las conversaciones con un amigo, la visita a un museo, viajar, asistir a exposiciones y conferencias… incluso, ir al cine o al teatro.

Hombre impartiendo una conferencia sobre psicología

Como hemos visto, los ambientes de aprendizaje son espacios, físicos o virtuales, que permiten procesos de enseñanza-aprendizaje. Existen varios tipos de ambientes, aunque todos ellos deberían compartir ciertas características o elementos mínimos.

Entre ellos: un contenido a impartir (o algo que enseñar, aunque no esté protocolarizado), alguien que imparta ese contenido, alguien que lo “reciba” (que aprenda), recursos didácticos y actividades para posibilitar ese aprendizaje y una adecuada organización del espacio.

“La mente humana, una vez ampliada por una idea nueva, nunca recobra sus dimensiones originales”.

-Oliver Wendell Holmes-

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  • Duarte Duarte, J. (2000). Ambientes de aprendizaje: una aproximación conceptual. Revista Iberoamericana de Educación. Tomado de rieoei.org.
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  • Rollin, K. (2001). El aprendizaje digital. Revista Electrónica Sinéctica, 18: 77-83. E-ISSN: 1665-109X