Aprovechar los momentos de soledad

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 14 febrero, 2018
Brais Romero · 30 septiembre, 2013

La soledad no es sinónimo de ausencia, pues nos encontramos en compañía de nosotros mismos, de nuestros pensamientos, de nuestros sentimientos. No debemos tenerle miedo a estar solos.

De hecho, cuando estamos solos es un buen momento para tomar decisiones, ya que no estamos influidos o influidas por el exterior. No digo que no haya que escuchar lo que nos digan nuestros amigos cercanos, en absoluto, siempre es bueno tener en cuenta las opiniones, pero igualmente es bueno ponerlas en perspectiva.

“La soledad, cuando es aceptada, se convierte en un regalo que nos lleva a encontrar nuestro propósito en la vida.”

-Paulo Coelho-

¿Y si nunca estamos solos?

Chicoc sentado en soledad

Decir que nunca se está solo es como decir que no se tiene tiempo para uno mismo, para la introspección. La falta de soledad puede provocar que nuestros comportamientos sean un tanto “mecánicos”, por decirlo de algún modo; como consecuencia, no disfrutaremos tanto de nuestros actos.

Pero la soledad puede ser elegida, y es entonces  cuando se convierte en una fórmula para volver a conectar con nosotros mismo, para mirar en nuestro interior, para reflexionar sobre nuestra vida o para tomar decisiones importantes.

Por eso a veces hay que buscar momentos para estar solo con uno mismo. Porque necesitamos momentos para nosotros y porque comprendernos nos ayuda a comprender a los demás.

“He visto que los grandes hombres están a menudo solos. Esto es comprensible, porque han construido unos estándares tan altos para ellos mismos que a menudo se sienten solos. Pero la misma soledad es parte de su habilidad para crear.”

-Yousuf Karsh-

Aprovechar los momentos en soledad

Es aquí cuando tomamos decisiones, cuando pensamos y nos damos cuenta de nuestros errores y de nuestros aciertos, de que nos hemos enamorado, de la belleza del mundo, de que decir que sí no es siempre la mejor opción, por ejemplo.

Mujer andando en soledad

El artista desarrolla su creatividad fundamentalmente cuando se está solo, al enfrentarse consigo mismo. Piensen en los músicos y, sobre todo, en los escritores y pintores (por poner unos ejemplos un tanto visuales), yo no me los imagino componiendo o escribiendo en una discoteca, aunque claro, nada quita que sea ahí donde reciban la inspiración, la cual es evidentemente anterior a la creación.

El proceso creativo en el arte, por lo general, requiere de la soledad, algo indispensable para todo aquel que quiera crear. Es la soledad la que permite sacar del interior de uno mismo eso que quiere expresar, ya sea con palabras, con trazos o con notas musicales.

“La soledad es buena pero necesitas a alguien que te diga que la soledad es buena.”

-Honoré de Balzac-

No sabemos si nuestros seres queridos estarán siempre con nosotros, pero una cosa sí es cierta, la soledad siempre nos acompañará, por ello debemos aprender a disfrutarla. Toda nuestra vida la llevaremos dentro de nosotros, así que más nos vale cuidarla.

Consejo final

Digamos que te encuentras con que tienes media hora en la que no has planificado ninguna actividad. Aprovecha esos ratos de ocio para conversar contigo mismo, para descubrir tus pensamientos. Tras haberlo hecho te darás cuenta de que te has encontrado un poco más.

Por ello, siempre es bueno dedicar un poco de tiempo a tus pensamientos, a tus pesares y alegrías, a la soledad. Porque a veces la soledad es buena compañía, no siempre, es cierto, pero sí en ocasiones.

Pero eso no significa que te tengas que encerrar en tu mundo interior, equilibra la balanza, pues tan bueno como la soledad es la compañía, y a ninguna de ellas hay que temer. Pero para los que temen estar solos, recuerden que esta “es un camino al propio descubrimiento”.