Miedo a la soledad - La Mente es Maravillosa

Miedo a la soledad

Milagro Mendoza Gutierrez 21, Diciembre 2013 en Psicología 64 compartidos
mujer con miedo a la soledad

¡Quien se fijará en mi a esta edad! ¡No puedo empezar a esta edad! ¿Te suena familiar la frase? Muchas personas, en especial, mujeres de edad mediana suelen mantener un matrimonio de apariencia. Pero, para hacerlo, a veces deben soportar infidelidades, maltrato verbal y psicológico.

También sufren prohibiciones para compartir momentos con sus familiares y amigos, y negativas para ejercer una profesión, limitándose a quedarse en casa para criar a los hijos. Todo esto les impide que alcancen metas profesionales, sociales, económicas en donde desarrollen sus talentos.

El miedo a la soledad a veces provoca que aceptemos situaciones que, en otro caso, no permitiríamos bajo ningún concepto pues nos afectan y nos limitan impidiéndonos sentirnos libres y dueños de nuestra propia vida.
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El miedo a la soledad paraliza

Todas las situaciones descritas anteriormente producen angustia, tristeza, desesperación  y en ocasiones deriva en rabia y frustración para convertirse en apatía.  La relación de pareja se convierte en sofocante, restrictiva. Ambos se predisponen ante el mínimo intento de conversar. En otras, tales conversaciones es un hablar a oídos sordos.

La agonía de la relación llega al nivel de no compartir la intimidad física ante el vacío, y la sensación de uso que siente la mujer. Las pocas que aún conserven sus amistades, suelen ser animadas a poner fin a la relación. Son reticentes a buscar ayuda psicológica. Familiares y allegados se preguntan ¿por qué no se pone fin a la relación?

Una de las causas puede ser la falta de soporte afectivo o social por parte de la familia de origen. En el fondo, la mujer se paraliza ante el miedo a la soledad. En su mente, aparecen una y otra vez, imágenes desoladoras en la vejez. Se ve sola y abandonada. Tales pensamientos aumentan el miedo. Permaneciendo inmóvil ante la vida que ve pasar frente a ella.

El entorno tiene una fuerte influencia sobre la persona que sufre miedo a la soledad pues su confianza y su autoestima se encuentran bastante dañadas.
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Además, puede que la familia empiece a dar motivos para quedarse y aguantar la situación tales como “dónde encontrarás a alguien a tu edad”, “mira que son muchos años, ¿vas a permitir que se vayan por la borda?”, “intenta luchar y aguantar por tu amor por él”…

la importancia de la edad

Un temor fruto de un sentimiento de infravaloración

Aunque una mujer que se encuentre en esta situación se vea apoyada por amigos, pero no por familia, para abandonar esa relación dañina, siempre surgirán las dudas y las excusas. Palabras tales como “mis hijos necesitan un padre” o “voy a aguantar por mis hijos” es un intento de no afrontar ese miedo a la soledad que tanto tiene.

Depositar en los hijos el peso por no decidir es algo que ellos sufrirán. Pues, aunque se intente por parte de los adultos que se mantengan al margen, ellos serán testigos del ambiente, de las discusiones y de las caras de infelicidad que están presentes cada día en el hogar. Los hijos sufren mucho viviendo la situación que para ellos también es asfixiante.

Ahora, de ¿dónde surge el miedo? Hay matrimonios, en los cuales el esposo asume todas las responsabilidades, anulando a su esposa en la toma de decisiones. Hay mujeres que nunca realizaron una compra en el supermercado. Tampoco saben realizar trámites en bancos u otras diligencias. Fueron aisladas y desarrollaron un sentimiento de minusvalía.

Creen que no son atractivas y tampoco podrán rehacer sus vidas a medida que va aumentando su edad. Sin embargo, nada más lejos de la realidad ya que el tiempo pasa para todos, tanto hombres como mujeres.

Nunca dejes que nadie te diga cuáles son tus límites.
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Si la persona que sufre miedo a la soledad cree que se merece algo mejor, es consciente de su situación y cuenta con un poco de apoyo que le insta a romper con esos hábitos que se ha ido enroscando poco a poco y fuertemente en su cuello, este será un buen punto de partida.

En el caso de que esto no ocurra, es necesario pedir ayuda, acudir a un psicólogo para superar ese miedo a la soledad tan infundado y fruto de creencias ya obsoletas que te permitirán gozar de la libertad que permitirá desarrollar el potencial que se tiene como ser humano.

Imágenes cortesía de Ines Rehberger.

Milagro Mendoza Gutierrez

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