Ayn Rand: el icono intelectual del capitalismo

28 Julio, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Cristina Roda Rivera
Ayn Rand es una de las figuras más icónicas del siglo XX. Su pensamiento ha influido en millones de personas. Una mujer con vida y obras apasionantes. Te contamos su historia.
 

Ayn Rand fue una de las principales intelectuales del siglo XX. Nacida en Rusia en 1905 y educada allí, emigró a los Estados Unidos después de graduarse en la universidad. Al dominar el inglés y establecerse como escritora de ficción, se hizo conocida como una apasionada defensora de una filosofía que llamó objetivismo.

Esta filosofía está en la tradición aristotélica, con el énfasis de esa tradición por la validación de toda teoría en base a la razón empírica. Su filosofía política está en la tradición liberal clásica, con el énfasis en el individualismo, la protección constitucional de los derechos individuales, la libertad, la propiedad y el gobierno limitado.

Ayn Rand escribió obras técnicas y populares de filosofía y la presentó en formas ficticias y no ficticias. Su pensamiento ha influido en varias generaciones de académicos e intelectuales públicos y ha tenido un gran atractivo popular. Se la considera un icono intelectual del capitalismo y de la crítica a la religión.

 
Libros sobre una mesa de madera

Vida de Ayn Rand

Nacido en San Petersburgo el 2 de febrero de 1905, Rand se crió en una familia de clase media. Cuando era niña, le encantaba contar historias y a los nueve años decidió convertirse en escritora.

En la escuela mostró ser una promesa académica, particularmente brillante en matemáticas. Su familia fue devastada a nivel económico por la revolución comunista de 1917, pues la farmacia de su padre que fue confiscada por los soviéticos.

La familia se mudó a Crimea para recuperarse económicamente y escapar de la dureza de la vida que la revolución trajo a San Petersburgo. Más tarde regresaron a Petrogrado (el nuevo nombre dado a San Petersburgo por los soviéticos), donde Rand iba a asistir a la universidad.

En la Universidad de Petrogrado, Rand concentró sus estudios en historia, con enfoques secundarios en filosofía y literatura. En la universidad, fue repudiada por su criticismo hacia el comunismo.

 

Su amor correspondido hacia los Estados Unidos

Ayn Rand estudió historia y política estadounidense en la universidad y comenzó a admirar las obras de teatro, la música y las películas occidentales. Se convirtió en admiradora del individualismo, el vigor y el optimismo estadounidenses, viéndolos como lo opuestos al colectivismo, la decadencia y la tristeza de Rusia.

Después de varias paradas en ciudades de Europa occidental, Rand llegó a la ciudad de Nueva York en febrero de 1926. Desde Nueva York, viajó a Chicago, donde pasó los siguientes seis meses viviendo con familiares, aprendiendo inglés y desarrollando ideas para historias y películas. Había decidido convertirse en guionista y después de recibir una extensión de su visa, se fue a Hollywood.

En el segundo día de Rand en Hollywood, ocurrió un evento que fue digno de sus mejores ficciones. Fue vista por Cecil B. DeMille, uno de los principales directores de Hollywood, mientras estaba parada en la puerta de su estudio. Ella lo reconoció cuando él pasaba en su automóvil y él se dio cuenta de que ella lo miraba fijamente.

 

Se detuvo para preguntarle por qué estaba mirando y Rand explicó que había llegado recientemente de Rusia, que siempre había sido una apasionada de las películas de Hollywood y que soñaba con ser guionista. DeMille estaba trabajando en “The King of Kings” y la llevó a su set de películas y la contrató como extra.

Durante su segunda semana en el estudio de DeMille, ocurrió otro evento significativo. Ayn Rand conoció a Frank O’Connor, un joven actor que también trabaja como extra. Rand y O’Connor se casaron en 1929.

Rand trabajó para DeMille como lectora de guiones y tuvo dificultades financieras mientras trabajaba en su propia escritura. También tuvo una variedad de trabajos no escritos hasta que en 1932 pudo vender su primer guión, Red Pawn a Universal Studios.

En 1932, su primera obra de teatro La noche del 16 de enero se produjo en Hollywood y más tarde en Broadway.

Las ideas de Ayn Rand: el egoísmo racional

El interés propio correctamente entendido, según Rand, es verse como un fin en uno mismo. Es decir que la propia vida y felicidad son los valores más altos y que uno no existe como sirviente o esclavo de los intereses de los demás.

 

Tampoco existen otros como sirvientes o esclavos de los propios intereses. La propia vida y felicidad de cada persona son sus fines últimos. El interés propio correctamente entendido también implica responsabilidad propia: la vida de uno es propia y también lo es la responsabilidad de mantenerla y mejorarla.

En otras palabras, la legitimidad moral del interés propio implica que las personas tienen derechos sobre sus vidas, sus libertades, sus propiedades y la búsqueda de su propia felicidad y que el propósito del gobierno es proteger esos derechos. Económicamente, dejar a las personas libres para perseguir sus propios intereses implica a su vez que solo un sistema económico capitalista o de libre mercado es moral.

Las personas libres usarán su tiempo, dinero y otras propiedades como lo consideren conveniente. Nuestra capacidad de razonar es lo que nos permite sobrevivir y prosperar. Por lo tanto, Ayn Rand aboga por un interés propio racional.

Mujer sentada en una escalera mirando el mar
 

Influencia de Ayn Rand

Fue sometida a cirugía por cáncer de pulmón en 1974 y en 1976, dejó de escribir en su periódico. A pesar de sus objeciones iniciales, le permitió a Evva Pryor, una trabajadora social de la oficina de su abogado, que la inscribiese en la Seguridad Social y Medicare. Falleció en 1982 y está enterrada junto a su marido en el cementerio de Valhalla (estado de Nueva York).

El impacto de las ideas de Rand es difícil de medir, pero ha sido grande. Ha vendido más de cuarenta millones de copias y continúa vendiendo aproximadamente un millón de ellas cada año. Una encuesta realizada por la Biblioteca del Congreso de los Estados Unidos y el Club del Libro del Mes a principios de la década de 1990, pidió a los lectores que nombraran el libro que más había influido en sus vidas.

El resultado fue asombroso ya que La rebelión de Atlas fue superado solo por la Biblia. Extractos de las obras de Rand se reproducen regularmente en libros de texto y antologías de la universidad y se han publicado varios volúmenes que contienen sus primeros escritos, diarios y cartas.

 

La influencia de Rand en el mundo académico ha sido limitada, aunque los libros de prensa de la universidad y los artículos académicos sobre su trabajo continúan publicándose regularmente. Fuera del mundo académico hay varios institutos fundados por aquellos influenciados por Rand.