Baby blues, cuando la maternidad se torna en tristeza - La Mente es Maravillosa

Baby blues, cuando la maternidad se torna en tristeza

Andrea Pérez 27 septiembre, 2016 en Psicología 408 compartidos
madre con niña

El nacimiento de un bebé suele ser un momento de intensa alegría y felicidad para la futura familia; sin embargo, por muy comunes que sean lo cierto es que no siempre estos sentimientos están presentes. En ocasiones la maternidad viene acompañada de sentimientos transitorios de tristeza.

No todas las persona son iguales, ni todo el mundo vive la llegada de su hijo de la misma manera. Antes de suponer y dar por hecho que una mujer o un hombre están viviendo la llegada del bebé con alegría, deberíamos preguntar a la persona con el verdadero interés de escuchar.

Debido a la presión social que existe sobre la maternidad y la felicidad de la que se acompaña, resulta muy difícil poder expresar abiertamente los verdaderos sentimientos que rodean al acontecimiento. A veces la alegría se junta con la tristeza, la ira o la frustración y las verdaderas emociones no coinciden con aquello que teóricamente la madre o el padre tendrían que experimentar.

Baby blues

El conocido baby blues es una tristeza transitoria que aparece después del parto. Aparece durante los primeros días tras dar a luz, especialmente durante el 3º-9º día, por ello ha sido llamado también el síndrome del tercer día.

El baby blues hace referencia a una ansiedad y depresión de intensidad variable, aunque normalmente leve y transitoria, que por lo general afecta a madres primerizas.
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Este fenómeno es bastante habitual, produciéndose en un alto porcentaje de mujeres. La madre suele sentirse triste, irritable, ansiosa o incluso vacía. Es posible que quiera aislarse y no ver a sus familiares, sintiéndose abatida y apática.

La importancia de la biología y de la mente

Entre los factores que influyen en los cambios de humor de la maternidad se encuentran tanto los físicos como los psicológicos. Por un lado, el cuerpo de la mujer experimenta una serie de cambios hormonales que pueden afectar a su estado de humor.

Los cambios hormonales, el cansancio de los primeros días, las expectativas o el estrés de la llegada de un bebé pueden influir en el estado de ánimo de la madre tras el parto.
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amor madre

Por otro lado, el estrés psicológico que supone la llegada de un bebé, especialmente el primero, también puede tener una gran influencia. Los primeros días la madre tendrá que atender como novedosas las necesidades del recién nacido y abordarlas puede conllevar sentimientos de inseguridad, tristeza y ansiedad.

Del hijo “imaginario” al real

En una sociedad donde la maternidad es venerada y está prácticamente idealizada y mitificada, se hace difícil expresar ideas contrarias a aquello que se da por hecho. Son muchas las expectativas que las personas se hacen sobre la función de ser madre o padre y el futuro bebé que vendrá.

Antes de que el bebé nazca las madres crean un “bebé imaginario” en su mente en relación a las expectativas que tienen sobre él. En el momento del parto esta idea de cómo será el futuro hijo muere para dar lugar al recién nacido real, lo que puede conllevar sentimientos de tristeza.
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Cuando el bebé nace las expectativas dejan de ser tal para dar paso a la realidad. Algunas de las ideas previas que los padres tenían sobre el bebé se cumplirán, mientras que otras lo harán solo en parte o no lo harán.

Estar triste no es lo mismo que estar deprimido

Muchas veces confundimos la tristeza normal o transitoria con la depresión. Aunque la tristeza es parte de la depresión no es suficiente para diagnosticar un trastorno depresivo. La depresión es un síndrome más complejo, intenso y duradero.

La tristeza del baby blues es transitoria, normalmente leve y puede atribuirse a los efectos del parto mientras que la depresión es un trastorno más prolongado y grave donde la tristeza coexiste con otros síntomas.
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mujer triste

Esta tristeza puede aumentar el riesgo de sufrir depresión mayor en la madre, pero eso no implica que estar triste después del parto sea un síntoma de depresión. Si la tristeza se prolonga durante varias semanas y/o los síntomas se acentúan es aconsejable acudir a un especialista en busca de ayuda.

Andrea Pérez

Psicóloga general sanitaria. Trabajo atendiendo a personas con discapacidad y enfermedad mental. Escribo para que los conocimientos lleguen a un público más amplio. En continuo reciclaje y aprendizaje.

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