Cuando la enfermedad mental alcanza a la élite (Trastorno Bipolar)

24 Febrero, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
Nadie está a salvo de padecer una enfermedad mental, puesto que nos puede llegar en cualquier momento y lugar, muchas veces independientemente de las circunstancias. De ahí, la importancia de un correcto diagnóstico y tratamiento temprano que mejores ostensiblemente el pronóstico.
 

Fue hace 11 años; el diez de noviembre de 2009, para ser exactos. A las 18.15 de la tarde, como de costumbre, pasó el  ferrocarril por la estación de Hannover. Robert Enke lo sabía. Lo tenía más que estudiado. El guardameta internacional alemán, y entonces militante del club de fútbol de la capital, se arrojó a la vía. Murió en el acto. Tenía treinta y un años. La enfermedad mental no perdona a nadie.

El caso de Robert Enke

El caso de Robert Enke conmocionó a todo el mundo del deporte. Su trayectoria profesional le había llevado a defender la portería de algunos de los clubes más laureados de Europa, como el F.C. Barcelona o el Benfica, y había sido internacional con la selección alemana.

Pero pocos sabían por el infierno que había estado pasando. Según el libro “Una vida demasiado corta”, escrito por el periodista y amigo del jugador, Roland Reng, Enke llevaba varios años sufriendo de Trastorno Bipolar.

Según Reng, Enke no era el típico jugador profesional que se preocupa sólo por los méritos deportivos individuales. Era vulnerable y se preocupaba por los demás, lo que solía volverse en su contra en ese mundo tan competitivo.

 

La primera crisis fuerte la pasó mientras estaba a las órdenes de Van Gaal, entrenador del equipo de la Ciudad Condal. En Barcelona no consiguió ser titular por la aparición de Valdés, pero lo que más le dolió de aquella etapa, según le contó al propio Reng, era que no tenía ningún amigo.

La presión a la que estaba sometido no hizo sino empeorar la situación. A todo esto se les sumaron los reproches, tanto de los técnicos, como los que se hacía a sí mismo, que empezaron a ser cada vez más constantes. El cancerbero alemán, con el tiempo, asimiló que todo y todos estaban en su contra. El sentimiento de culpa  es uno de los síntomas del Trastorno Bipolar, aunque suele pasar inadvertido. Este caso no fue una excepción.

La importancia del diagnóstico y el tratamiento de la enfermedad mental

Enke, como muchos de los que padecen esta enfermedad mental, no estaba diagnosticado. Según los especialistas, es crucial atajar este trastorno lo antes posible, porque su tratamiento es más efectivo. Pero la realidad es que el porcentaje de la población que acude al profesional es muy bajo.

Muchos rehúsan solicitar la ayuda de psicólogos y psiquiatras, bien por desconocimiento, bien por vergüenza. Pero  deberíamos tener presente que en España, por ejemplo, el 1.3 por ciento de la población padece de Trastorno Bipolar, por lo que es mucho más común de lo que nos imaginamos.

También es importante el papel de la familia. Los afectados por esta enfermedad mental no suelen percatarse de los síntomas por sí mismos. Por lo tanto, el testimonio de familiares y amigos pueden acelerar el inicio del tratamiento. Se estima que los pacientes suelen acudir a cuatro médicos distintos antes de que se consiga un diagnóstico certero,  el cual suele tardar unos años en llegar.

 

En resumen, el caso de Enke, deportista de élite que tuvo a profesionales de la medicina a su servicio, debe servir de ejemplo para concienciarnos de que tenemos que prestar atención, pero sin ser alarmistas, de los indicios y señales que nos puedan mostrar las personas que nos rodean, y de que se trata de una enfermedad mental. Por lo que debemos darle tanta importancia como a la diabetes o la hipertensión, por ejemplo.

Así, si logramos diagnosticar y tratar el trastorno a tiempo, el pronóstico será mucho más favorable, y redundará en la calidad de vida del paciente y su familia.