Breadcrumbing, la última moda para dejar a alguien - La Mente es Maravillosa

Breadcrumbing, la última moda para dejar a alguien

Pedro González Núñez 26 diciembre, 2017 en Pareja 1569 compartidos
Mujer llorando por ser víctima del Breadcrumbing

William Shakespeare, uno de los más grandes literatos de la historia de la humanidad, afirmaba que “las heridas que no se ven son las más profundas”. Estas heridas son precisamente la consecuencia de una forma de actuar que amenaza con ponerse de moda y que ya ha alcanzado cierta popularidad, desgraciadamente. Hablamos del Breadcrumbing.

A veces, los seres humanos somos capaces de fabricar formas de afrontamiento realmente miserables o con poca consideración para nuestra naturaleza de seres con sentimientos. Hace un tiempo se popularizó una forma de abandono tras una o varias citas, el ghosting. Se caracterizaba por hacer el vacío y desaparecer por completo del mundo de la persona a la que se iba a dejar. Ahora, parece que le sustituye el Breadcrumbing. Sepamos en qué consiste.

¿Qué es el Breadcrumbing?

Popularizado especialmente en redes sociales, este vocablo inglés proviene de la palabra breadcrumb, que significa miga de pan. Es decir, que esta modalidad es puesta en práctica por aquellas personas que envían las señales mínimas a su pareja o amante, para saber que sigue ahí, dando esperanzas de que la relación pueda ir a más, pero a sabiendas de que nunca va a avanzar.

Mujer mirando el móvil

Como hemos dicho, esta especie de “técnica”, por llamarla de alguna manera, ha nacido y crecido principalmente en redes sociales. Sin embargo, parece ir a más. Es decir, llega a relaciones donde se establecen citas físicas en las se trata a la otra persona con amabilidad… Pero sin llegar a nada concreto.

O sea, que como su propio nombre indica, esa persona va dejando “migas de pan” creando esperanza en la otra. Sin embargo, en su fuero más interno, sabe que la situación nunca va a llegar a nada porque en ningún caso la persona está dispuesta a apostar por ella, provocando con ello un dolor considerable en el otro, que terminará sintiéndose muy frustrado al haberlo intentado todo y no haber podido arreglar la relación.

Según expertos, como la psicóloga Encarna Muñoz, esta práctica puede provocar ansiedad y dolor en los afectados. LAs señales que reciben son equívocas, de manera que en todo momento tienen la sensación  de estar haciéndolo mal, pero sin saber por qué.

¿Cómo saber que eres víctima de Breadcrumbing?

En realidad, esta es una forma de manipulación. Por eso es importante saber si se está siendo víctima de este tipo de actuaciones, para poder frenarlas cuanto antes. Para ello, es necesario fijarse en:

  • Si nuestra pareja es una persona poco concisa y clara. Normalmente, al plantearle planes, da respuestas ambiguas como “ya veremos” o “quizás”, pero la concreción no llega nunca.
  • Da “señales de vida” cada bastante tiempo. Es decir, puedes pasar semanas sin saber de esa persona. No obstante, siempre dejan la puerta entreabierta, acaban por volver a buscarte, pero nunca intensifican la comunicación.
  • Generalmente, buscan interacción online y suelen huir de la relación física, aunque no siempre es así. Además, fabrican una especie de “tira y afloja”, un flirteo que sirve para mantener a la otra persona pendiente, pero nunca dan el paso para ir más allá.
  • Actúan de forma errática e incongruente. Te pueden llegar a hacer sentir de maravilla, pero si observas bien, hay lagunas en su comportamiento. Además, son especialistas en hacerte creer que esos sin sentidos son cosa tuya.
  • Nunca es el momento para hablar de sentimientos. Obviamente, temen dar la cara, así que por más que quieras intimar, nunca va a ser la ocasión adecuada. Pondrán excusas, ya que no buscan intensificar o profundizar en la relación.

Pareja mirándose

¿Qué hacer si eres víctima de Breadcrumbing?

No siempre es fácil ser conscientes de que estamos siendo víctimas de prácticas como esta. No obstante, si notamos que algo anda mal, podemos descubrir si alguien se está comportando así con nosotros. Para ello, fíjate en:

  • Analizar la situación de forma objetiva. Quienes practican esta técnica consiguen hacer sentir culpable a la otra persona, que suele ser insegura. Sin embargo, es necesario analizar de la forma más objetiva posible la situación. ¿Te parece normal saber de tu pareja solo cada dos o tres semanas?
  • Lo dicho, ¿de verdad quieres una relación en la que cada vez que algo no cuadra te sientes culpable? ¿Crees que es normal una relación en la que la intimidad es poca o ninguna por mucho tiempo que pase? Como seguramente respondes negativamente, ya sabes, tienes que dar un paso adelante y acabar con la situación.
  • Pon límites. Por más que la otra persona no quiera intimar, habla con claridad y pon límites. Si aun así no reacciona, ya sabes que no estáis teniendo una relación sana.

Ya conoces un poco mejor esta nueva forma de relación. Si te está sucediendo algo parecido, es muy posible que tarde o temprano tengas que poner fin o lo haga el otro por ti. Trata de salir de ahí cuanto antes, sino el sufrimiento en estos casos puede llegar a ser muy grande.

Pedro González Núñez

Escritor, amante de la vida, de mi chica y de mi gente. La filosofía y la psicología, especialmente infantil, son mi auténtica pasión. Me encanta la libertad que me dan mis ideas.

Ver perfil »
Te puede gustar