Bruce Springsteen: así sobreviví a la oscuridad de la depresión

Bruce Springsteen explicó en su libro "Born to run" que la depresión se derramó sobre su vida como el petróleo. El pasado con su padre, diagnosticado con esquizofrenia, tuvo mucho que ver con ese sufrimiento latente del que no se ha repuesto del todo.
Bruce Springsteen: así sobreviví a la oscuridad de la depresión
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 19 agosto, 2022

Bruce Springsteen lo admite: “sé que no estoy del todo bien”. Es consciente de que esa batalla contra la depresión implica intentar sobrevivir cada día con buenos recursos. También con una mente que elige la esperanza antes que la oscuridad. Esa en la que ha quedado atrapado en más de una ocasión, emergiendo a duras penas con la ayuda de la medicación, la terapia y su familia.

Born to run (2016) fue el libro autobiográfico en el que nos reveló muchos de esos callejones más íntimos que corren parejos a su faceta musical. Porque el arte, en cualquiera de sus expresiones, se nutre de las propias existencias y, sobre todo, de esos retazos menos amables para los que la música, sirve de catarsis. También de refugio para almas sensibles, a la vez que atormentadas.

En las páginas de sus memorias rezuman la sinceridad y también la crudeza. Explica que ha aprendido habilidades para lidiar con «eso» (la depresión, a la que no nombra), pero admite que aún le tiene miedo. Es algo poderoso, explica, una presencia que surge de lugares inexplicables. Y esos espacios, para Springsteen, tienen que ver con la genética.

Su padre padecía esquizofrenia y la familia de este también tenían numerosos problemas de salud mental.

Bruce Springsteen lamenta que su padre no pudiera decirle “te quiero” antes de su muerte.

Bruce Springsteen
Bruce Springsteen sufrió la última crisis emocional a los 60 años. Crédito editorial: Ron Adar / Shutterstock.com

Bruce Springsteen y sus territorios oscuros

Bruce Springsteen tiene 72 años, 20 premios Grammy y más de 120 millones de discos vendidos. Canta, compone y lo conocemos como The Boss, aunque más allá de los escenarios, las salas de grabación y la compañía de su guitarra, hay alguien más. Alguien que trasciende a la consagrada estrella del rock and roll, y que nos revela una faceta más de su vida que no todos conocíamos.

En los últimos tiempos estamos viendo cómo muchas figuras públicas dan el paso y hablan de su salud mental. Algunos dirán que es una moda. Sin embargo, sincerarse y relatar las batallas que libra cada uno con sus problemas psicológicos es un modo de colectivizar las experiencias. Solo así tomamos conciencia de que todos hemos pasado o podemos pasar por lo mismo.

Además de su biografía, hace poco más de un año inició un podcast junto al expresidente Barack Obama. Justo en el primer episodio de Renegades: Born in the USA, habló de su infancia y de la relación con su padre…

“Mi depresión se  derrama como el petróleo por todo el hermoso golfo verde turquesa de mi existencia, cuidadosamente planeada y controlada. Su lodo negro amenaza con asfixiar hasta la última parte viva de mí”.

-Bruce Springsteen-

Rock and roll y demonios familiares

El padre de Bruce Springsteen tenía esquizofrenia y un largo historial familiar de problemas mentales. Muchos de esos parientes ni tan solo llegaron a recibir un diagnóstico. Algunos temían los espacios cerrados, otros se arrancaban el cabello… Crecer en un entorno dominado por un progenitor que navega en el sufrimiento, el caos emocional y el desequilibrio deja marca y lo altera todo.

La infancia de Springsteen estuvo dominada por una figura paterna violenta y poco afectiva. Sin embargo, cuando hizo de la música su vida, no dudó en apropiarse de los demonios paternos para crear sus canciones. También para crear su imagen. Eligió su ropa de obrero e impregnó de oscuridad su música. Hizo un homenaje a su identidad y le sirvió, a su vez, como narrativa de la historia de su país.

Sus dos encuentros con la depresión

La primera vez que se encontró cara a cara con la depresión fue a los 30 años. Más tarde, esa sombra volvió cumplidos los 60, y no fue hasta los 64 cuando pudo dejarla ir nuevamente. Tal y como el propio Bruce Springsteen explica, estuvo construyendo durante mucho tiempo unas altas defensas para soportar el estrés de su infancia.

Pero llegado un momento, todas esas construcciones internas dejaron de ser útiles. Todo se vino abajo. Había confiado en que contener sus emociones hasta un grado extremo sería la solución, pero finalmente llegó el colapso. Se sentía como un tren cargado de nitroglicerina. Tal y como explica en sus memorias, no llegó a ser hospitalizado, pero debería haberlo sido.

Desde esa primera crisis, empezó a tomar medicación. Asume que el origen de sus depresiones y estados maníacos tienen una raíz y es la que le une a la figura de su padre. Una oscuridad que lo acerca, según él, a lugares bastante malos.

Todo lo que sé es que a medida que envejecemos, el peso de nuestros equipajes sin clasificar se vuelve más pesado. Con cada año que pasa, el precio de nuestra negativa a hacer esa selección sube más y más.

Cerebro iluminado de azul
La depresión puede deberse a múltiples factores, uno de ellos es el genético.

¿Cómo salió Bruce Springsteen de su oscuridad?

The Boss sabe que, de algún modo, no ha terminado de salir del todo de ese territorio depresivo. Sigue medicado, pero ha aprendido, gracias a la terapia, valiosas herramientas para sobrellevar y afrontar esos pensamientos y sensaciones más adversas. Tal y como detalla en su libro, lo más importante es hablar y nombrar aquello que nos duele.

“Me siento mal porque…”, “lo que siento ahora es”, “ha pasado esto y lo que me preocupa es”… Hay que definir de manera detallada lo que experimentamos, reconocer la presencia de esas emociones y esos estados y entonces, trabajar en ello. Solo con dar nombre a lo que nos corroe sin alzar barricadas, ya nos libera.

A pesar de ello, Bruce Springsteen no puede dejar de hacerse una pregunta: ¿puedo enfermarme alguna vez lo suficiente como para parecerme mucho más a mi padre de lo que pensé? De momento esto no ha sucedido y la música, como el apoyo de su familia, sigue siendo su mejor soporte.

Posiblemente, toda la oscuridad que le residía en él ha quedado ya en el exterior y en muchas de las letras de sus canciones. Así lo esperamos.

Crédito editorial de la imagen principal: Antonio Scorza / Shutterstock.com
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  • Springsteen, Bruce (2018) Burn to Run. DeBolsillo