El cerebro de Heslington, un extraño fenómeno

El caso del cerebro de Heslington ha despertado la curiosidad de científicos y legos. Hasta el momento, no hay ninguna explicación completa para este fenómeno. En eso reside buena parte de la fascinación que produce.
El cerebro de Heslington, un extraño fenómeno
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 27 noviembre, 2021

En el año 2008, la comunidad científica se vio sorprendida por el hallazgo que un grupo de arqueólogos hizo en la población de Heslington, Inglaterra. Se trataba de un cráneo que contenía parte de su cerebro. Fue bautizado como el cerebro de Heslington.

Este descubrimiento no tendría nada de extraño si el cráneo no hubiera tenido más de 2600 años de antigüedad. Por lo tanto, el fragmento de cerebro se habría logrado conservar de manera inexplicable a través del tiempo.

La trascendencia de este hecho involucra adicionalmente la posibilidad de adentrarse en los secretos del envejecimiento cerebral. Así mismo, la posibilidad de enriquecer el conocimiento para obtener curas contra enfermedades como el alzhéimer.

 “Es dudoso que el género humano logre crear un enigma que el mismo ingenio humano no resuelva”.

-Edgar Allan Poe-

¿Qué sucedió en Heslington?

El hallazgo sin precedentes sorprendió a los científicos, pues no se explicaban cómo se había producido el fenómeno. Hay que tener en cuenta que los órganos, como el cerebro, son especialmente susceptibles a la descomposición. En condiciones normales, tras la muerte de cualquier individuo sobreviene una potente actividad química asociada a la degradación. Dicho proceso natural y espontáneo solo puede ser interrumpido con técnicas de momificación.

Tales técnicas tienen como objetivo preservar el cuerpo con fines rituales o científicos para su posterior investigación. Sin embargo, en el llamado cerebro de Heslington no había ninguna señal de tratamiento de conservación. Esto dejó muchas preguntas sin responder.

Interrogación

Historia del cerebro de Heslington

El cráneo fue encontrado en un área lodosa del poblado inglés de Heslington, por lo que de inmediato se dio a conocer como el cerebro de Heslington. Al datar su edad se determinó que tenía más de 2600 años de antigüedad; es decir, que correspondía a la Edad de Hierro.

Al parecer, se trataba de un hombre de entre 26 y 45 años de edad y cuya muerte se habría producido por decapitación. Todo indica que poco tiempo después del deceso, su cabeza fue enterrada en esta zona de pantano.

Los investigadores no lograron explicar por qué en el cerebro de Heslington no se dio el proceso de descomposición. En especial si se tiene en cuenta que no había pasado por un proceso de embalsamamiento después de la muerte.

Estudios posteriores

Hoy sabemos que tras la muerte, órganos como el cerebro se descomponen excepcionalmente rápido. Esto se debe a un proceso natural conocido como autolisis, en el que las enzimas corporales inician un proceso de destrucción de células y tejidos.

Algo que aumentó aún más la confusión fue que no se encontraron restos de cabello o piel en el cráneo. Si bien, aspectos como el ambiente húmedo, el frío y la pobreza en oxígeno de este entorno a buen seguro favorecieron la conservación, no respondían a los interrogantes. Debía haber algo más.

Al respecto, una investigación reciente parece despejar esta serie de interrogantes. El grupo de científicos liderado por Axel Petzold del University College London abordaron el problema desde un punto de vista molecular.

La investigación de Axel Petzold

Esta investigación se centró en los diferentes tipos de proteínas presentes en la muestra de estudio. Después de un trabajo cuidadoso en el laboratorio durante un año, lograron identificar la presencia de más de 800 tipos de proteínas.

Un aspecto que llamó la atención del equipo fue hallar proteínas muy resistentes, cuya respuesta estaba íntimamente ligada con la inmunidad. Dichas proteínas se habían plegado formando estructuras compactas y estables, como una especie de escudo de protección.

Esto explicaría el principal motivo por el cual los microorganismos no pudieron acceder al fragmento de cerebro. Según el estudio, las proteínas ácidas fibrilares gliales y los neurofilamentos son las responsables de su preservación.

Cerebro amarillo con lupa

Dudas no resueltas

Está claro que la investigación de Petzold y su equipo explica por qué el cerebro de Heslington no se descompuso externamente. Sin embargo, no explica por qué no se inició el proceso de autolisis internamente por parte de las enzimas.

Los autores del estudio suponen que, de alguna manera, un fluido ácido debió haber entrado en contacto con el tejido cerebral interno para inhibir las enzimas. La evidencia forense sugiere, que antes de su decapitación, el hombre fue colgado o golpeado en su cabeza.

Una probabilidad adicional abre la posibilidad de la presencia de algún tipo de enfermedad en el individuo que haya producido este tipo de efecto. Aunque muchos factores pudieron haber intervenido en la preservación del cerebro de Heslington, el interrogante persiste.

Este caso es único en el mundo, lo que impide realizar estudios comparativos que arrojen luz sobre el hecho. Solo resta esperar a que nuevos estudios aporten información que permita despejar dudas. Al menos por ahora, el caso del cerebro de Heslington continúa siendo, en buena medida, la inspiración para una buena cantidad de preguntas que no hemos sido capaces de contestar.

Imagen principal: el cerebro de Heslington (A. Petzold et al., 2020.)
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  • Petzold A, Lu CH, Groves M, Gobom J, Zetterberg H, Shaw G, O'Connor S. Protein aggregate formation permits millennium-old brain preservation. J R Soc Interface. 2020 Jan;17(162):20190775. doi: 10.1098/rsif.2019.0775. Epub 2020 Jan 8. PMID: 31910770; PMCID: PMC7014809.
  • Wagner, B. B. (2020). El extraño fenómeno del cerebro de Heslington de 2.600 años.