Cibermareo: cuando la tecnología nos abruma

La tecnología nos afecta. Con ella somos capaces de crear entornos visuales tan inmersivos que podemos llegar a volver loco a nuestro sistema perceptivo. Hablamos de los cibermareos.
Cibermareo: cuando la tecnología nos abruma
Ebiezer López

Escrito y verificado por el psicólogo Ebiezer López.

Última actualización: 03 diciembre, 2021

¿Alguna vez has sentido dolor de cabeza o fatiga visual después de pasar mucho tiempo frente a una pantalla? Si te pasa con frecuencia, es probable que estés sufriendo cibermareo. Aunque no escuches esta palabra a menudo, se trata de una afección cada vez más común en nuestra sociedad. Por esa razón, es importante conocer sus síntomas.

A pesar de que puede parecer un problema leve -y precisamente por serlo-, existe una probabilidad alta de que se vuelva crónico. De esta manera, termina afectando a la capacidad para funcionar de modo normal e incluso pueden causar accidentes. Así, no deberíamos ignorar el cibermareo.

¿Qué es el cibermareo?

Un mareo puede hacernos perder el equilibrio y la orientación. Además, otros síntomas relativamente frecuentes son las náuseas y la sensación de que la cabeza da vueltas. Siguiendo esta línea, existen diferentes tipos de mareos. En este caso, vamos a enfocarnos en el mareo por movimiento.

El mareo por movimiento ocurre cuando hay discordancia entre la información sensorial. Por ejemplo, en un barco, el oído interno es capaz de sentir el movimiento por las olas. Sin embargo, los ojos no detectan ningún movimiento, y esa incoherencia es lo que produce el mareo.

Ahora bien, el cibermareo es un trastorno que se asocia el uso de las tecnologías como smartphones, ordenadores, etc. Los síntomas que genera son similares a los del mareo por movimiento común, tales como:

  • Fatiga visual.
  • Dolores de cabeza.
  • Náuseas.
  • Visión borrosa.
  • Dificultad para concentrarse.
  • Vértigo.
Mujer cansada con el móvil

Causas

Cualquier persona que se exponga a las pantallas puede presentar los síntomas. Sin embargo, ¿de qué manera la tecnología puede marearnos?

Cuando estamos usando algún dispositivo, nos exponemos a una gran cantidad de información visual que se mueve de forma constante. Por ejemplo, al mirar una galería de imágenes que vamos desplazando. Entonces, los órganos visuales perciben movimiento, pero nosotros no nos estamos moviendo. Por ende, el oído y otros sentidos envían al cerebro la señal de que estamos quietos. A causa de esa incoherencia, se genera el cibermareo.

Por lo general, se suele asumir que el mareo cibernético y el mareo por simuladores son lo mismo. Sin embargo, un estudio en el que se hicieron ocho experimentos con diferentes sistemas virtuales señala que los perfiles clínicos son diferentes. En el mareo cibernético predomina la desorientación como síntoma, mientras que con los simuladores son las afecciones oculomotoras (Stanney, Kennedy y Drexler, 1997).

Factores que contribuyen al mareo cibernético

Todavía no conocemos con precisión los factores que harían que una persona padeciera mareo cibernético. Weech, Varghese y Barnett-Cowan (2018) publicaron un trabajo sobre los componentes sensomotores que participan en el mareo cibernético. De este modo, concluyeron que ciertas variables, como la susceptibilidad al mareo por movimiento, predicen el riesgo de sufrir cibermareo.

No obstante, hay otras medidas que deben considerarse, y en las que existirían grandes diferencias individuales. Por tal motivo, los autores señalan que es necesario desarrollar métodos para evaluar las variables individuales. Así, los aparatos electrónicos y de realidad virtual pueden ajustarse a las necesidades de cada usuario para prevenir el mareo cibernético.

De hecho, los aparatos de realidad virtual, como el Oculus Rift, incluyen ajustes para calibrar según se necesite. Para las empresas de tecnología es importante desarrollar métodos para aliviar esta afección y así poder vender sus productos. Aunque, todavía hacen falta herramientas más específicas que mejoren la experiencia.

Riesgos asociados

Es común que las personas tiendan a subestimar los peligros que se relacionan con los síntomas del mareo virtual. La mayoría de las veces, los síntomas suelen durar algunos minutos u horas. Pero existen casos graves donde el cibermareo persiste hasta por 24 horas. En consecuencia, supone un riesgo para la salud, ya que altera la función normal.

Por ejemplo, alguien que experimenta mareo cibernético podría intentar conducir un vehículo y sufrir un accidente. Asimismo, al manipular utensilios peligrosos como cuchillos u otras herramientas podría haber lesiones. También el vértigo podría provocar caídas y golpes peligrosos.

Si presentas alguno de los síntomas del mareo virtual, lo mejor es evitar cualquier actividad de riesgo y pedir ayuda.

Hombre mareado frente a un ordenador

¿Qué podemos hacer?

La mejor estrategia para lidiar con el mareo virtual es usar la tecnología de manera más saludable. Si trabajas desde casa, es importante hacer descansos periódicos para que tus ojos se relajen. No es una buena idea esperar a sentirnos mal para hacerlo.

Para finalizar, recordad que el trabajo en remoto ha hecho que muchas personas pasen más horas frente a una pantalla, haciéndonos más propensos al cibermareo.

Sumado a esto, la realidad virtual -y la tecnología que la permite- está avanzando mucho en los últimos años. Con ella, físicamente podemos estar en un lugar y mentalmente en otro: una situación propicia para que se den incoherencias respecto a la información que recibimos de los sentidos.

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  • Stanney, K. M., Kennedy, R. S., & Drexler, J. M. (1997, October). Cybersickness is not simulator sickness. In Proceedings of the Human Factors and Ergonomics Society annual meeting (Vol. 41, No. 2, pp. 1138-1142). Sage CA: Los Angeles, CA: SAGE Publications.
  • Weech, S., Varghese, J. P., & Barnett-Cowan, M. (2018). Estimating the sensorimotor components of cybersickness. Journal of neurophysiology, 120(5), 2201-2217.