Cinco claves para huir de los pensamientos negativos

10 Abril, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga María Vélez
En ocasiones nuestra mente no para de darle vueltas a pensamientos que no nos hacen bien. Llegado ese momento, es necesario pararse y huir de ellos. Aquí te damos algunas claves para poder hacerlo.
 

Hay momentos de nuestra vida que queremos que caigan en el olvido para siempre. Estos recaen sobre nuestra conciencia provocando que nos sintamos realmente mal con nosotros mismos. De hecho, en ocasiones estas situaciones son muchas veces la “semilla” de un cuadro estrés o de depresión. Todo esto se forma en nuestros pensamientos. Por eso, hoy descubriremos cómo huir de los pensamientos negativos.

Es muy importante que, en la medida de lo posible, se tenga “la mente fría” para ser capaces de huir de los pensamientos negativos. Aunque sea difícil, es en esos momentos cuando hay que intentar parar la mente e intentar ver el problema desde fuera. Además, seguir las siguientes pautas ayudará a verlo todo más claro.

Ponte cómodo

Cuando nos sentimos mal, nuestros músculos y articulaciones se engarrotan. Por ello, es importante reconocer ese síntoma y hacer algún tipo de relajación. Puede ser desde tu técnica favorita, a colocarte en una postura cómoda donde tu cuerpo se sienta relajado (sentado o tumbado por ejemplo). Si además, aunque no te apetezca, sonríes, tu estado de ánimo mejorará.

sonrisa en la boca
 

Exterioriza tus problemas

Nuestra mente es a veces tan “perversa” que cuando nos ocurre algo negativo, tiende a maximizar y empeorar aún más los problemas. Por esta razón, cuando te encuentres desesperado, habla con alguien de confianza como un amigo cercano o un familiar que te escuche y te comprenda.

La empatía y apoyo que estos te brinden será un gran remedio para luchar contra la negatividad. También te servirá para darte cuenta que tus problemas “no eran para tanto”.

«Di lo que sientes o esos silencios te harán ruido toda la vida«

-Anónimo-

Sal y que te dé el aire

Muchas personas le dan vueltas y vueltas a la cabeza para saber qué han hecho mal. ¿Y esto de qué sirve? Un antiguo proverbio chino dice: “Si las cosas tienen solución ¿Por qué preocuparse? Y si no la tienen, ¿por qué preocuparse?”.

Por ello, si no puedes hacer nada por solucionar un problema, o no se te ocurre alguna solución, no estaría de más que salieses a respirar un poco de aire fresco. También puedes quedar con un amigo para ir al cine o tomar un café. Cualquier cosa sirve para “desconectar un poco” y huir de esa negatividad tan dañina. Así, una vez vuelvas a pensar en el tema, tu mente no estará tan cargada y lo verás con otro enfoque.

¿Qué ha merecido la pena en tu vida?

Una buena forma de huir de los pensamientos negativos es pensando en otros positivos. Así que cuando te sientas realmente mal, echa la mirada al pasado y recuerda todos esos momentos y acciones que marcaron tu vida para bien.

 
¿Qué ha merecido la pena en tu vida?

La graduación en la universidad, tu primer sueldo, el día tan inolvidable de tu boda… Cualquier cosa vale para sentirte mejor contigo mismo. Seguro que después ves la realidad con un prisma mucho más positivo.

Huir de los pensamientos negativos es posible con grandes dosis de pensamientos positivos

Explota tu creatividad

No vale de nada que te estés machacando con ese problema, ya que así la negatividad irá a más. Por ello, es buena idea que dediques tu atención a otras cosas como leer, escribir o dibujar. Esto también te servirá para desarrollar la parte creativa de tu mente mientras desconectas un poco de todo. Si consigues realizar cualquiera de estas actividades durante al menos cinco minutos, ten por seguro que ya te sentirás algo mejor.

Estos son alguno de los consejos con los que podrás huir de los pensamientos negativos. Muchas veces estos no desaparecen de la noche a la mañana. Aunque como saben, el mero paso del tiempo es una medicina que les ayudará a curar cualquier problema que surja en sus vidas.

Huir de los pensamientos negativos ayuda a sobrellevar mejor el problema. No obstante, a veces es necesario prestarles atención para entender cómo pensamos y cómo nos hace sentir. Eso sí, que pensar en ellos sea constructivo y nos ayude a avanzar.