La cláusula de reserva de Epicteto: dónde se esconde su sabiduría

Hoy viajamos al mundo de los estoicos, a la casa de uno de sus representantes más ilustres para desvelar cómo afrontar aquello que escapa de nuestro control.
La cláusula de reserva de Epicteto: dónde se esconde su sabiduría
Gema Sánchez Cuevas

Revisado y aprobado por la psicóloga Gema Sánchez Cuevas.

Escrito por Edith Sánchez

Última actualización: 29 octubre, 2022

La cláusula de reserva de Epicteto es en sí misma un antídoto contra la obsesión por controlarlo todo. Un control del que la mayoría, en mayor o menor grado, disfrutamos. Lo hacemos trazando planes y preparando el terreno para seguirlos, minimizando el número de factores que podrían presentarse como un obstáculo. Esto nos produce una sensación de seguridad y confianza.

Con frecuencia, la realidad es muy distinta. Ningún plan se desarrolla igual que lo imaginamos, y no son pocas las ocasiones en las que los acontecimientos imponen que los modifiquemos. Eso es lo que nos recuerda la cláusula de reserva de Epicteto: el supuesto control que tenemos sobre algunas cosas no es más que una ilusión.

Lo anterior aplica, sobre todo, para situaciones cotidianas y personales. Quizás sea más fácil mantener el control sobre algún proyecto que tenemos entre manos, pero no tanto frente a lo que sucederá cuando vayamos a hacer un trámite bancario o tras seis meses de salir con alguien. Por eso es importante tener presente la cláusula de reserva de Epicteto. Veamos de qué se trata.

Un barco no debería navegar con una sola ancla, ni la vida con una sola esperanza”.

-Epicteto-

Mujer pensando
Poner nuestra atención solo en los resultados puede llevar a la frustración.

La cláusula de reserva de Epicteto

La cláusula de reserva de Epicteto es un consejo que nos dejó este filósofo estoico en su Enquiridión, palabra que se traduce como “Manual”. En el punto 2 de este texto, nos dice: “sírvete únicamente del impulso que te lleva a la acción y de la rienda que te permite la inacción, pero con suavidad, con moderación y con una cláusula de reserva”.

¿A qué se refiere con esto? Lo explica mejor en el punto 4 del mismo escrito: “cuando vayas a iniciar una acción, recuerda aquello en lo que en realidad consiste esta. Si vas a bañarte, ten en mente lo que suele suceder en los baños públicos: alguno habrá que te salpique, otro que te empuje, otro que te insulte, otro que te robe”.

Lo que el filósofo quiere decir con todo esto es que es muy difícil predecir el desenlace de los acontecimientos y que, por lo tanto, al iniciar una acción es recomendable tener presente que no existe ninguna garantía de que en verdad esta se puede llevar a cabo, tal y como se había previsto. Al tomar esto en cuenta, se ahorran muchas frustraciones.

La fuerza del azar

La cláusula de reserva de Epicteto menciona la palabra “hupexhairesis”. No hay una traducción exacta para ese término, pero equivale a expresiones como “Dios mediante” o “si Dios lo quiere” o “siempre que el destino no se oponga”. Esa es precisamente la reserva frente al futuro: hay aspectos de ese porvenir que son imposibles de prever y que, por tanto, tienen el poder de cambiar el rumbo de los acontecimientos.

No solo Epicteto, sino todos los estoicos, promovieron la idea de que lo más importante es centrarse en los esfuerzos y no tanto en los resultados. Si se dirige la atención hacia estos últimos, la posibilidad de sentirnos frustrados es mucho más elevada.

Dicho de otra manera, los estoicos, en general, nos animan a centrarnos en aquello sobre lo que tenemos más control. En este orden de ideas, lo más sabio es enfocarnos en la voluntad de hacer algo o de adelantar un plan; también en las convicciones que nos mueven a hacerlo. Lo demás, no se sabe…

Mujer pensando
Según Epicteto, lo mejor es centrarse en los esfuerzos, en lugar de los resultados.

La utilidad de la cláusula

La principal utilidad de la cláusula de reserva de Epicteto es recordarnos que, incluso si nos sentimos dueños y señores de la realidad, esto no es más que una fantasía. Teniendo presente esto, es mucho más fácil eludir la desilusión. Así mismo, podemos estar más abiertos a cambiar de planes, si la realidad nos lo exige, sin tener la sensación de derrota.

Si tenemos un guion mental muy rígido y la realidad provoca giros imprevistos, es probable que terminemos solo renegando o paralizados. En cambio, cuando existen la apertura mental y la flexibilidad suficientes como para aceptar que hay una nueva dirección y que se deben reformular los planes, sufrimos menor desgaste emocional y avanzamos con más fluidez.

La cláusula de reserva de Epicteto es muy útil en estos tiempos, cuando la incertidumbre es el pan de cada día. Vivimos tiempos en que grandes acontecimientos tienen suficiente fuerza como para cambiar vidas individuales. Las guerras, las enfermedades, el cambio climático y muchos factores más hacen que esa reserva sabia frente al futuro sea más necesaria que nunca.

Te podría interesar...
Epícteto, un sabio de la antigüedad
La Mente es Maravillosa
Leerlo en La Mente es Maravillosa
Epícteto, un sabio de la antigüedad

Hay pensadores que, a pesar de haber vivido hace muchos años, nos han dejado un legado tan interesante como actual... Este es el caso de Epícteto!



  • Braicovich, R. S. (2012). La recepción de la doctrina de los indiferentes en Epicteto. Nova tellus, 30 (1), 105-132.
  • Rovira Faixa, T., Fernández Castro, J., & Edo Izquierdo, S. (2000). Análisis de la influencia de la conducta en la ilusión de control. Anales de psicología.

Los contenidos de La Mente es Maravillosa se redactan solo para fines informativos y educativos. No sustituyen el diagnóstico, el consejo o el tratamiento de un profesional. Ante cualquier duda, es recomendable la consulta con un especialista de confianza.