¿Por qué me siento así? El cóctel de emociones postparto

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gema Sánchez Cuevas el 25 agosto, 2017
Dolores Rizo · 25 agosto, 2017

Dar a luz un bebé por primera vez supone un cambio muy importante para la mamá y el papá, que recién estrenados deberán convivir con un cóctel de emociones que se produce tras el postparto, hasta que se normalice la situación.

Dentro de ese cambio, además de lo que significa el cambio de vida entorno al bebé dependiente de sus progenitores, el cambio más importante del postparto es el que no se ve, el que la mamá lleva por dentro. Nos estamos refiriendo al proceso emocional y físico que supone la etapa posterior al parto.

Durante este periodo de tiempo, conocido como puerperio, el cuerpo materno vuelve de nuevo al equilibrio. La parte física suele durar unos 40 días pero la recuperación de los hábitos de vida y de pareja puede tardar en llegar hasta un año.

“¿Qué se siente al ser padre? Es una de las cosas más difíciles que hay, pero a cambio te enseña el significado del amor incondicional”.

-Nicholas Sparks-

El cóctel de emociones: desequilibrios hormonales y cambios físicos

Si durante los nueve meses de embarazo la futura mamá ya sintió en su cuerpo los cambios hormonales y por tanto, su afectación en las emociones, durante el postparto no es menos. En este período las hormonas vuelven a revolucionarse con el objetivo de conseguir que el útero se contraiga y que las mamas empiecen a producir leche.

  • Se reducen los estrógenos y la progesterona, hormonas encargadas del ciclo ovárico, que aparecerán tras unos meses o un año, cuando vuelva la menstruación.
  • Suben los niveles de la prolactina y la oxitocina, para contraer el útero, lo que generan unas contracciones que pueden ser dolorosas y también la subida de la leche.
Madre amamantando a su hijo recién nacido

Estos factores son indicadores de que la mujer puérpera vive unos cambios relevantes en su sistema endocrino, pudiendo provocar cambios emocionales intensos.

Todo cambia desde el nacimiento

Las hormonas son también las encargadas de que el mundo de la mamá puérpera se redirija a su bebé. La prolactina y la oxitocina  producen un estado de mayor atención y focalización en el bebé, relativizando u obviando otros estímulos del entorno exterior a éste.

La mamá experimentará ansiedad respecto a la separación de su bebé, ya que sus sentimientos están totalmente conectados a este. Se sentirá sensible respecto a todo lo que ocurre a su alrededor, sintiéndose superada por situaciones aparentemente habituales, pero que para ella, ahora mismo, no son su normalidad.

Por otro lado, existe una pérdida del interés sexual y de otras actividades, que antes eran importantes. La vida está centrada en las demandas de afecto, lactancia y cuidados de su bebé.

Además, podríamos añadir, cambios debidos al desgaste nutricional del que la mamá se recupera poco a poco, con la consiguiente falta de hierro, y en algunos casos de yodo. También se observan alteraciones a nivel intestinal, por alteraciones en la serotonina. Otros cambios son:

  • Cambios de humor
  • Falta de sueño
  • Preocupación
  • Incomodidad
  • Dificultades para dar el pecho (grietas en los pezones y dolor)

Todo esto puede llegar a generar inseguridad, decepción, agotamiento, irritabilidad, falta de concentración, angustia, miedos, necesidad de llorar, estrés, hipersensibilidad y en ocasiones, desembocar en la depresión post-parto.

El lugar del Padre

Y además de todo este cambio en la mamá, el papá se encuentra desubicado, sin saber muy bien cuál es su lugar y lo que debe hacer en cada momento. A la misma vez que no entiende ni reconoce a su pareja, a la cual no sabe cómo ayudar o apoyar.

Madre y padre felices tras el parto

Por otro lado, la familia quiere ayudar, normalmente la madre de la mujer puérpera asume el apoyo principal, lo cual descoloca todavía más al papá, que tiende a buscar otras funciones en las que sentirse útil lejos de la pareja.

La paternidad es el trabajo más duro en la tierra. Eres el responsable del desarrollo físico, emocional y mental de otro ser humano.

¿Cómo restablecer el equilibrio?

Es importante conocer que el puerperio es un proceso normal y pasajero que nos permitirá adaptarnos a la nueva vida, centrados en el bebé. Para ello, aceptar los cambios físicos, sociales y emocionales es indispensable, normalizando así el proceso y superándolo en pareja.

El cuerpo es sabio y sabe volver al equilibrio, sólo necesitamos un ambiente de calma y apoyo dentro de la relación con nuestra pareja, para que ocurra de forma natural y llevadera.