Cómo activar nuestras ondas alfa

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sergio De Dios González el 14 octubre, 2018
Sofia Alcausa Hidalgo · 8 diciembre, 2014
Técnicas como el método silva nos ayudan a activar las ondas alfa. Este frecuencia cerebral media en los estados de relajación y calma, idóneos para activar la creatividad y reducir la sintomatología relacionada con la depresión.

Los impulsos eléctricos que emite el cerebro y que viajan a través de nuestras neuronas son las llamadas ondas cerebrales. Las ondas alfa son aquellas que presentan una mayor actividad cuando nuestro cerebro está en un estado de “reposo”. Así, prácticas como la meditación, el leer un libro o incluso cuando vemos una película activan esta frecuencia.

Gracias a los electroencefelogramas o también llamados EGG y a los avances en técnicas de diagnóstico, cada vez avanzamos mucho más en materia de neurociencia. Fue en los años 60 cuando muchos psicólogos y neurólogos empezaron a interesarse en cómo las diferentes ondas cerebrales afectan a nuestro comportamiento.

En la actualidad, hemos hecho ya grandes avances en esta comprensión. Un ejemplo de ello es el estudio llevado a cabo en la Universidad de Medicina de Harvard, y liderado por el doctor Robert W. McCarley. Según este trabajo, hay un tipo de neuronas que media en una actividad cerebral que promueve los pensamientos desordenados que cursan con la esquizofrenia.

Aún más, se sabe también que las ondas alfa son clave para potenciar la creatividad y para reducir los efectos de la depresión. Estamos sin duda ante un tema de gran interés médico y psicológico en el que vale la pena profundizar.

Las ondas alfa tienen una frecuencia entre 8 y 13 Hz y se generan cuando se está relajado, viendo la televisión o pensando en forma relajada y optimista. Las frecuencias más bajas de las ondas alfa de 8 hertzios son las que corresponden a un estado anterior al sueño

Las ondas cerebrales

Hay hasta 5 tipos de ondas, entre las que se encuentran las ondas alfa. Cada una de ellas tiene un significado diferente y están más presentes en nuestra vida diaria de lo que podemos ser conscientes. Asimismo, es interesante saber cómo la actividad eléctrica de las neuronas que conforman nuestro cerebro, generan todo lo que somos: emociones, pensamientos, sentimientos, conductas…

Veamos a continuación, esas características más básicas de la ondas cerebrales.

Ondas Alfa (8 a 13 Hz)

Son las ondas de la relajación. Las ondas que se activan justo antes de dormir, cuando estamos descansando, estamos pasando un día tumbados tomando el sol en la playa o la sensación que tenemos justo después de tomar un baño calentito.

Median en los procesos creativos y se sabe además que entrenarlas y propiciarlas en el día a día mejora el estado de ánimo.

Ondas Beta (12 a 33 Hz)

Son las ondas opuestas a las anteriores. Son las ondas de mayor velocidad y se producen cuando estamos trabajando a un ritmo ligero, cuando estamos estresados, escuchando ruidos o estudiando. Representan una actividad intensa en nuestro cerebro. Por ejemplo las personas con ansiedad tienden a producir muchas ondas Beta.

Mujer con ansiedad

Ondas Theta (3,5 a 7,5 Hz)

Son las responsables del estado que decimos como “tener la cabeza en otro sitio” o “estar en la luna de Valencia”. También producen relajación y nos permiten llegar a ideas creativas. Nos llevan a un especie de estado de somnolencia.

Ondas Delta  (1 a 3 Hz)

Son las que se generan durante el sueño profundo. Este tipo de ondas suelen estar presentes en los recién nacidos, pues duermen muy bien y de manera muy relajada. En cambio, son más difíciles de descubrir en personas adultas, ya que muy pocas logran conseguir este estado de relajación.

Las ondas alfa también son ideales para la meditación. Además, aumenta la memoria y desarrolla la intuición

Ondas Gamma (25 a 100 Hz)

Las ondas gamma presentan una alta frecuencia y a su vez, una menor amplitud. En la actualidad, este tipo de onda está recibiendo cierto interés científico al estar relacionada con nuestra consciencia. Aparece también en un gran número de procesos cognitivos: atención, memoria…

Los 5 tipos de ondas están presentes en todos los momentos aunque alguna puede predominar sobre otras en un momento dado. En este sentido hay estudios que demuestran que podemos contribuir a generar nuestras ondas alfa que son las que nos producen la relajación.

En estos tiempos en los que todos estamos tan estresados, nerviosos, imbuidos en las ciudades llenas de ruido, de sobrecarga de trabajo, de pitidos de claxon y un largo etc. podemos con simples gestos activar nuestras ondas alfa.

Multitud

Las Ondas Alfa ayudan a concentrarnos, a ver con más claridad nuestros objetivos, nos tranquiliza y nos ayuda a tener menos miedos, mejora la memoria, nos ayuda a perder peso y a dejar de fumar y fortalece nuestro sistema inmunitario.

¿Qué podemos hacer por nuestras ondas alfa?

¿Quieres saber cómo sacarle el mayor partido a las ondas alfa? Estas son algunas de las cosas que puedes hacer por ellas y que te pueden ayudar mucho para que puedas utilizarlas a tu favor. Es importante que utilices las claves que te presentamos en esta lista de manera constante. Así verás cómo desarrollas el hábito y estimularás estas ondas que tanto te van a ayudar.

  • Cuenta lentamente del 100 al 1.
  • Siéntate o túmbate en la cama, cierra tus ojos y céntrate en la respiración. Haz respiraciones profundas.
  • Escucha música relajante. También está demostrado que la música Barroca despierta las ondas alfa. Aunque estés trabajando intenta contrarrestar tus ondas Beta con las Alfas que conseguirás escuchando música mientras trabajas.

¿Y qué es el Método Silva? Es un método ideado por José Silva para mejorar nuestro cociente intelectual a través de un estado de relajación profunda generando Ondas Alfa.

Escucha este vídeo de música Alfa ¿Te funciona? Compruébalo por ti mismo dándole al play.

Niedermeyer E (1997). "Alpha rhythms as physiological and abnormal phenomena". International Journal of Psychophysiology. 26 (1–3): 31–49. Palva S.; Palva J.M. (2007). "New vistas for a-frequency band oscillations". Trends of Neurosciencie. 30: 150–158.