Cómo ayudar a un amigo que lo está pasando mal

Cómo ayudar a un amigo que lo está pasando mal

Eva Maria Rodríguez 30 noviembre, 2014 en Psicología 11 compartidos

Cuando un amigoo una persona que queremos está pasando por un mal momento y se comporta de manera diferente no es fácil saber qué hacer para ayudarle, o qué decirle para que se sienta mejor. Muchas veces intentar hacer algo es contraproducente, especialmente si no tenemos en cuenta que lo importante es respetar el momento malo por el que está pasando el otro, dándole tiempo.

Para ello vamos a ver cuatro maneras de ayudar a alguien a superar su mal momento permitiéndole mantener sus límites, manejar su frustración y mantener la paciencia.

1. – Respeta el proceso del otro

Es una práctica muy habitual intentar distraer al otro para que se olvide de lo que le ha pasado. Sin embargo, esto no soluciona nada, y puede dar lugar a situaciones de tensión, discusiones y malos entendidos. En cualquier caso, este intento por acelerar el proceso de duelo o de superación puede funcionar durante un rato, pero no va a solucionar nada y es muy posible que, incluso, lo empeore. El dolor reprimido no desaparece,sino que continúa apareciendo en formas casi insoportables a veces muy inoportunas.

En este sentido, lo que realmente va ayudar al otro es dejarle que pase su proceso natural, incluyendo conductas impulsivas. Hay que dejarlo que llore, que proteste, que esté solo si lo necesita… Porque disimular el dolor no hace que este desaparezca.

También es importante respetar su propia manera de enfrentarse al proceso. Hay gente que llora mucho, otros que no lloran. Hay gente que necesita compañía, pero también otra a la que le sobra la gente. Y así un largo etcétera. Deja que tu amigo haga lo que necesite sin preocuparte por convencionalismos sociales o por el qué dirán.

2. – Entiende sus límites

Cuando alguien está en proceso de superación de algo que le ha ocurrido es probable no sea capaz de ver más allá, que de pronto se vuelva irascible, irratable, incomprensivo e incluso maleducado o grosero. Pero esto no es indicativo de cómo va a ser el resto de su vida. Solo es una mala racha, y hay que dejarlo pasar. Sin embargo, si lo reforzamos con actitudes en forma de reprimendas o reproches, o nos enfadamos todavía más, esto irá a más, y entonces es muy probable que algo cambie en la relación, en incluso en las personas.

Por lo tanto, haz un esfuerzo por entender que en lo malos momentos todos tenemos nuestros límites y que es necesario dejarlo pasar, con paciencia.

3. – Deja que tu amigo encuentre su propio camino

Desde fuera creemos comprender cuál es la mejor solución, y tendemos a intentar convencer al otro para que haga lo que nosotros le decimos. El otro no ve las cosas claras, y nos sentimos en la obligación de guiarlo, como si fuera un invidente caminando solo por la calle sin bastón ni lazarillo. Pero el otro necesita encontrar su propio camino, necesita tranquilizarse y buscar su propia solución. Nadie puede meterse en su cabeza para saber lo que realmente quiere o necesita. Puede que los demás no estemos de acuerdo, pero eso no nos da el derecho de decidir por él.

Si realmente quieres ayudar a tu amigo, lo que tienes que hacer es acompañarlo y estar ahí por si sale mal, no intentar imponerle tu criterio. Esto es ser respetuoso. Lo otro es una manera egoísta de intentar solucionar algo de la manera más rápida y sencilla para ti. Pero no se trata de ti; se trata del otro, no lo olvides.

4. – Ten cuidado con los detalles

Los detalles son importantes. La pena absorbe todo, y lo magnifica. Cualquier cosa que pueda provocar un malentendido o cualquier actitud que pueda ser desagradable u ofensiva va a dolerle mucho al otro e incluso puede deteriorar seriamente la relación. Pero las cosas buenas también cuentas, y pequeños detalles de afecto pueden marcar la diferencia y ayudar muchísimo.

Eva Maria Rodríguez

Profesora, escritora, blogger y madre de dragones. Espero que mi experiencia como madre, como educadora y como mujer sea de utilidad para tod@s los que leéis este blog.

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