Cómo ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia

Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater
Nuestros mayores nos necesitan. Además de protegerlos frente a la pandemia, es importante atender su bienestar mental. Existen una serie de estrategias psicológicas que todos podríamos seguir para mejorar su estado de ánimo y su motivación.
 

Nuestros padres y abuelos son la población más vulnerable en la actual crisis sanitaria. Ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia no es solo una necesidad, es una prioridad. Como bien sabemos, muchos de ellos afrontan esta situación desde la soledad de sus hogares, lo que sitúa a este colectivo en riesgo a lo que a salud mental se refiere.

Los echamos de menos y sufrimos por ellos. Una vez que logremos contener la enfermedad se abrirán múltiples compromisos, y uno de ellos será, sin duda, reformular por completo la asistencia en los centros sociosanitarios, tanto de personas mayores como para personas con discapacidad.

Toda sociedad que se considere a sí misma avanzada debe proteger y atender a esa población a la que le debemos tantas cosas. Bien sea en las residencias o en sus hogares, los adultos mayores requieren de estrategias urgentes y no solo de aquellas que les protejan contra el virus.

Atender a su bienestar psicológico es prioritario y ahí todos podemos ser de ayuda. Veamos cómo.

Hombre jubilado representando cómo ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia

¿Cómo ayudar a nuestro mayores a nivel psicológico?

Una vez superamos los 65 años ya se nos considera un adulto mayor. Ahora bien, si hay algo que tenemos claro, es que esta generación de sesenta o setenta años es más activa y vital que nunca. Son esos abuelos y abuelas que suelen encargarse de sus nietos, que viajan, que acuden a fiestas, que siguen aprendiendo y situando objetivos en su horizonte.

 

El colectivo de adultos mayores es uno de los más extensos. Como bien sabemos, nuestra sociedad está cada vez más envejecida y las necesidades que presentan son muy diversas.

Tenemos jubilados muy activos y también personas mayores dependientes que necesitan de una asistencia continuada de calidad. Asimismo, una parte de ellos viven en soledad, otros con sus parejas y una parte junto a otra unidad más extensa (con hijos y nietos).

Todos ellos se han visto de pronto en un contexto en el que son los más vulnerables y quienes presentan mayores complicaciones ante el coronavirus.

Sus medidas de confinamiento son más severas, hasta el punto de que gran parte llevan todo este tiempo sin tener contacto directo con sus hijos y nietos. El efecto de esta situación puede ser por tanto muy severo.

Veamos cómo ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia.

Redes sociales de ayuda al adulto mayor

La sociedad no puede descuidar al adulto mayor y cuando hablamos de sociedad, estamos todos incluidos. Algo así significa que desde cada localidad, pequeña o gran ciudad, deben organizarse mecanismos para atender a los mayores por parte de Ayuntamientos, organismo, asociaciones, etc.

 

Asimismo, los vecinos son a menudo las figuras de referencia más cercanas para nuestros mayores, sobre todo si están solos o si sus familias están lejos. Saber si están bien o si necesitan algo debería ser algo cotidiano en nuestras vidas.

La tecnología es la gran aliada: deben aprender a manejarla

En el contexto actual, la tecnología es el puente que nos permite conectarnos entre nosotros. Para nuestros mayores son ventanas abiertas desde las que hablar con sus hijos, ver a sus nietos y hablar con sus amigos.

A menudo, el simple hecho de tener esa cita por videollamada ya les alegra el día. Les obliga a arreglarse, a pensar en qué van a decir, a recordar anécdotas del día para explicarlas después.

Pareja de adultos mayores haciendo una videollamada

Actividades mentales para mantener el cerebro activo

Cada persona debe dedicar tiempo a aquella actividad que más le entretenga y le beneficie. Nuestros padres o abuelos pueden hacer crucigramas, sudokus, montar maquetas, tejer a mano, pintar, cocinar, etc.

Es importante que conozcan también los abundantes recursos de los que disponen en sus móviles y ordenadores para realizar ejercicios mentales. Esos juegos en línea siempre son beneficiosos.

 

Ejercicio físico con cuidado y moderación

Para ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia también es adecuado que les propongamos a realizar algo de ejercicio. No obstante, cuidando siempre sus limitaciones y sin correr ningún riesgo.

Muchos de nuestros padres, madres o abuelos tenían como costumbre salir a caminar. En la situación actual, es necesario que encuentren otras actividades para mantenerse activos.

Un ejemplo podría ser subir escaleras si viven en un piso o realizar estiramientos suaves o ejercicios de yoga adaptados a su edad y estado físico.

Pautas para controlar el tiempo y mejorar la memoria

Uno de los problemas más comunes que pueden tener nuestros mayores es la confusión mental, la desubicación, la dificultad para saber en qué día se encuentran. Necesitan realizar tareas que los pongan en contacto con el aquí y ahora, así como con su identidad e historia personal.

Sería ideal que siguieran unas rutinas diarias. Llevar un diario en el cual escribir qué día es hoy, lo que hicieron ayer y lo que piensan hacer sería lo más adecuado. Repasar álbumes de fotos también es positivo.

Escribir a mano

El atardecer es el mejor momento para realizar una videollamada con nuestros mayores

Las personas mayores suelen experimentar una bajada de ánimo cuando llega el atardecer. Este momento del día es especialmente sensible para quienes sufren demencia.

El síndrome del ocaso es una condición mental muy común entre las personas más mayores y se relaciona sobre todo con alteraciones en el núcleo supraquiasmático y el déficit de melatonina.

Por lo tanto, siempre que nos sea posible sería adecuado llamarles al final de la tarde. Es clave también, preguntarles cómo les ha ido el día, que han comido y cómo se encuentran. Después de asegurarnos que están bien, es recomendable guiar la conversación hacia los siguientes aspectos:

  • Recordar momentos positivos del pasado para estimular su memoria.
  • Proponerles cosas que haremos en común con ellos cuando pase todo para alentar la esperanza.
  • Reducir y racionalizar los miedos que puedan evidenciar. Muchos ancianos experimentan un miedo elevado al ver las noticias y, en la medida de lo posible, debemos transmitirles calma y decirles que lo están haciendo bien.
 

Para concluir, todos podemos ayudar psicológicamente a nuestros mayores durante la pandemia. Cada uno de nosotros podemos ser ese vecino que les hace la compra, ese nieto que le envía mensajes cariñosos y divertidos, ese hijo que alivia los miedos y le asegura que todo irá bien y que pronto volverán a abrazarse…