¿Cómo deshacernos del sentimiento de culpa?

25 Marzo, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por el psicólogo Bernardo Peña Herrera
¿Debemos cargar constantemente con el peso del sentimiento de culpa por nuestros actos y omisiones?

¿Cómo deshacernos del sentimiento de culpa? Bueno, podemos empezar por lo siguiente. Una premisa con la que debemos vivir: Nadie es perfecto, y por tanto, habrá multitud momentos de nuestra vida donde cometamos todo tipo de errores, algunos más graves que otros. ¿Significa esto que tengamos que martirizarnos y flagelarnos ante cualquier adversidad? Nada más lejos de realidad. Cuando erremos, lo mejor es buscar una solución para lo ocurrido y después aprender para que así no vuelva ocurrir.

Sin embargo, muchas veces la sociedad nos dice que la culpa siempre tiene que recaer sobre alguien, independientemente de lo ocurrido o de las partes implicadas. ¿Cuándo te ocurre esto no sabes cómo gestionar este sentimiento de culpa? A través de las siguientes líneas te damos una serie de pautas para que lo controles mejor.

¿Cómo deshacernos del sentimiento de culpa?

1. No siempre hay culpables

En muchas ocasiones, el centro de discusión se centra para averiguar quién ha tenido la culpa de aquello que ocurrió. Sin embargo, es importante darse cuenta que, a veces, las cosas ocurren sin más y que de nada sirve intentar buscar un culpable. Cuando cometamos un error, lo mejor es aceptarlo, buscarle una solución (si es que la tiene) e intentar que no vuelva a ocurrir.

2. Debemos ser consecuentes con nuestros actos

Habrá veces que tomemos la decisión que tomemos, siempre habrá una consecuencia negativa, sobre todo si hay otras personas implicadas. ¿Y qué hacemos entonces ante esta situación? Pues no queda otra que elegir la que mejor nos convenga y menos dañe a los demás. Habrá que elegirla con todo lo que implique después, pero esto forma parte de nuestras vidas, donde las decisiones más difíciles no tendrán vuelta atrás.

3. No podemos estar al tanto de todo

Es muy fácil que cuando cometemos un error, nos echemos toda la culpa alegando: “Ay, si no lo hubiera hecho así”. A toro pasado es muy fácil todo. Pero en el momento que las cosas están sucediendo es difícil a veces encontrar la solución perfecta. Por lo tanto, somos personas con nuestros defectos, virtudes y por tanto de nada sirve dejarnos abatir por el sentimiento de culpa sobre algo de lo que teníamos pleno desconocimiento.

4. Es imposible contentar a todo el mundo

Cuando hacemos algo por alguien, quizás a otra persona no le guste tanto lo que estamos haciendo. Es importante concienciarse de que siempre habrá situaciones donde será imposible contentar a todo el mundo. Cuando antes nos concienciemos de esto, más libres nos sentiremos y, por tanto, el sentimiento de culpa será mucho menor. En esta vida, dice el refrán, nunca llueve a gusto de todos.

5. Los demás también cometen errores

Antes de empezar cualquier riña para averiguar quién ha tenido la culpa, lo mejor es pararse y preguntarnos lo siguiente: ¿Lo ocurrido nos podría haber pasado a nosotros? Si la respuesta es positiva, simplemente hay que achacarlo a que todas las personas cometemos errores. No pasa nada si la otra persona lo admite y te pide perdón. Por tanto, en vez de centrarse en el quién y por qué, lo mejor es aprender y pasar página.

Finalmente, esperamos que estas premisas hayan podido ayudarte a darte cuenta de que, a veces, es inútil sentirse culpable por algo que no pudimos controlar, una decisión tomada con poco acierto y otras cosas más. Queremos dejarte con una frase de Enrique Rojas sobre el sentimiento de culpa:

“Desterrar el sentimiento de culpa, ya que nos hace susceptibles de chantajes morales de terceros.”