¿Cómo estás nutriendo tu mente?

19 Agosto, 2020
Este artículo ha sido escrito y verificado por la psicóloga Elena Sanz
Lo que ves, lo que escuchas, lo que piensas, las personas de quienes te rodean... todo esto va alimentando tu mente e incorporándose a tu definición (autoconcepto). ¿Estás escogiendo de manera inteligente este alimento?

Si te preguntan con qué sueles nutrir tu cuerpo, quizás puedas responder rápidamente. Quizás hablarías de tu esfuerzo consciente por tomar más productos ecológicos, por ingerir más frutas y verduras, o tal vez admitirías consumir más alimentos procesados de lo recomendable. Sin embargo, quizás encuentres más dificultades para responder a la pregunta “¿con qué estás nutriendo tu mente?”. Hablamos de un interrogante al que muchos de nosotros no le prestamos atención.

Sin darte cuenta, estás continuamente nutriendo tu mente. Lo que piensas, lo que ves, lo que escuchas, lo que haces… todo esto va alimentándote interiormente y haciéndote ser quien eres.

¿Eres feliz y positivo?, ¿te sientes cargado, irritable y pesimista?, ¿estás preocupado o agradecido? Cada segundo, la información que te llega desde dentro y desde fuera va moldeándote; pero, ¿eres consciente de la calidad de esa información?

Mujer suspirando

Paz

Tenemos interiorizado un concepto de felicidad que se basa en lograr metas y alcanzar el éxito. Sin embargo, el verdadero bienestar proviene de lograr un estado de paz, de calma interior. Esto no es algo sencillo de obtener, y requiere perseverancia y entrenamiento por nuestra parte, ya que no es algo a lo que estemos acostumbrados.

Por ello, dedica al menos media hora diaria a proporcionarte espacios de silencio, de quietud y de presencia. Realiza respiraciones, practica la meditación, pasea por la naturaleza… Simplemente permítete conectar contigo mismo sin distracciones externas. Este corto periodo de tiempo será suficiente para generar cambios visibles en tu ánimo y en tus niveles de ansiedad.

Pensamientos

Si fuésemos conscientes del poder de nuestros pensamientos, no los dejaríamos al azar. Lo que piensas determina cómo te sientes, cómo te consideras a ti y a los demás, qué esperas de la vida y del futuro

Tendemos a creer que nuestros pensamientos son consecuencia directa de nuestra realidad: “si algo me sale mal, tendré pensamientos negativos”. La verdad es que en cada momento tenemos el poder de escoger nuestros pensamientos y así dirigir nuestra vida.

¿Estás nutriendo tu mente con optimismo, positividad, comprensión y mesura? O, por el contrario, ¿te estás alimentando pensamientos pesimistas, victimistas, críticos y exagerados?

¿Con qué tipo de información estás nutriendo tu mente?

Cada día accedemos a grandes cantidades de información, tanto de forma voluntaria como involuntaria. Los programas que escogemos ver en la televisión, la música que escuchamos, los libros que leemos… todo ello tiene un impacto beneficioso o perjudicial.

El contenido que consumes, la información que buscas ¿sobre qué versa?, ¿qué tipo de emociones te produce?, ¿qué palabras utiliza? Antes de escogerla, imagina que tu mente es como un ordenador que se va a programar con aquello que reciba.

Así, tienes la posibilidad de programarte para la felicidad, el amor, la diversión y la gratitud, y no para la injusticia, las desgracias y el aspecto más oscuro de la vida. Recuerda que esa información seguirá funcionando en tu interior una vez que cierres el libro, apagues la radio o el televisor.

Relaciones

Por último, has de saber que somos la suma de las cinco personas con quienes más nos relacionamos habitualmente. Precisamente por esto es importante rodearnos de seres humanos que nos inspiren, nos motiven, nos aprecien y nos respeten.

Si deseas convertirte en una persona amable, responsable, feliz o positiva, escoge compañías que te aporten aquello que tú mismo deseas reflejar. Nada drena tanto nuestra energía como las personas manipuladoras y negativas.

Amigas hablando en un puente

Vive nutriendo tu mente de forma consciente

Por lo general, caminamos por la vida en piloto automático y sin prestar demasiada atención a los aspectos anteriormente mencionados. Por ello es necesario hacer un esfuerzo consciente para empezar a escoger, de forma deliberada, aquello que queremos permitir en nuestra vida.

Presta atención a quienes te rodean, a las actividades que realizas a diario, a los pensamientos que sueles mantener. ¿Constituyen un alimento mental nutritivo, saludable y enriquecedor? ¿Contribuyen a formar la persona que deseas ser y el entorno del que deseas formar parte? En gran medida, una mente sana, un estado anímico positivo y una vida satisfactoria dependen de estas pequeñas elecciones que realizamos a diario, no renuncies a tu poder.

  • Gutiérrez, G. S. (2011). Meditación, mindfulness y sus efectos biopsicosociales. Revisión de literatura. Revista electrónica de psicología Iztacala14(2), 223.
  • Seligman, M. E. (2014). Aprenda optimismo: Haga de la vida una experiencia maravillosa. DEBOLS! LLO.