¿Cómo puedo ayudar? 5 acciones significativas

Edith Sánchez·
02 Junio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Sergio De Dios González al
25 Abril, 2020
Hay acciones significativas que están al alcance de la mayoría de las personas y constituyen una vía para enriquecernos y prepararnos para afrontar las consecuencias de la pandemia.
 

En tiempos de borrasca y tumulto son muchos los que quieren ayudar de algún modo, pero no saben cómo o piensan que no tienen la posibilidad real de hacerlo. Sin embargo, hay acciones significativas con la que cualquiera de nosotros puede contribuir.

La solidaridad es necesaria y no debe condicionarse a una circunstancia en concreto. Tampoco debe medirse como si se tratase de un remedio que deba administrarse por gotas, en dosis muy controladas. En realidad, la solidaridad es algo que todos la necesitamos en algún momento, por la razón que sea, y puede venirnos bien y propiciar una atmósfera de bienestar común.

Uno a uno, todos somos mortales. Juntos, somos eternos”.

–Apuleyo–

Mujer pensando si el confinamiento puede cambiará nuestro carácter

1. Ocúpate de tu angustia

Uno de los aspectos más difíciles de sobrellevar una crisis es la incertidumbre. La falta de certezas incluso a la hora de imaginar qué consecuencias tendrá así como su impacto en nosotros nos genera inquietud y malestar.

 

Todo ello es suficiente como para generar un importante cúmulo de ansiedad. Por lo mismo, una de las acciones significativas en este momento es la de hacernos cargo de ese exceso emocional. Esto significa incrementar nuestra capacidad para tramitar esos momentos de ansiedad por los que pasamos una y otra vez, y renunciar a volcar esa angustia sobre otros, en forma de agresividad, intolerancia o irritabilidad.

Seguro que si nos ponemos en ello, seremos capaces de encontrar formas de relajarnos o de distanciarnos, si nos sentimos mal. También podemos buscar ayuda, pedir que nos escuchen, de manera madura y amable.

2. Evita el conflicto, una de las acciones significativas

Uno de los efectos de una ansiedad mal gestionada es el impulso a desatar conflictos. Estamos tensos y una buena discusión ayuda a liberar algo de esa angustia que llevamos dentro. Sin embargo, el remedio podría ser peor que la enfermedad, porque esos conflictos también dejan huella y alimentan sentimientos y actitudes negativas en los demás.

 

Definitivamente no podemos comportarnos todo el tiempo como si fuéramos invulnerables. Es claro que casi todos, de alguna manera, tendremos un conflicto con los demás durante el confinamiento. Lo importante es estar atentos para que esto no se convierta en una dinámica habitual. Otra de las acciones significativas es la de evitar el conflicto, especialmente por aquellas razones que no lo merecen.

3. Ocúpate

No es necesario que emplees el “tiempo muerto” para realizar la gran obra de tu vida, como a veces se sugiere. Cada quien debe decidir cómo se siente más cómodo con su tiempo. Algunos pondrán énfasis en el descanso, especialmente si no lo han hecho en mucho tiempo, o se sienten muy sobrecargados con la situación.

Ocupar parte del tiempo en algo que nos haga sentir útiles puede mejorar nuestro humor y disposición. Encontrando actividades con las que nos sintamos bien conseguiremos que sea la propia evolución en nuestro quehacer la que capture nuestra atención.

 

4. Llama a tus amigos

¿Por qué no llamas a tus amigos para saber cómo están y para que sientan algo de compañía? De hecho, esta también es una manera de acceder a nuevos estímulos y trascender el espacio reducido que suponen las paredes de tu hogar.

Cultivar y enriquecer la amistad son dos acciones significativas que no solo nos vienen bien a nosotros sino también a los nuestros. Da fuerza moral saber que no estamos solos. En este sentido, pensemos especialmente en aquellos que pasan sus días en soledad y para quienes la comunicación de un amigo tiene un gran valor.

Familia haciendo videollamada

5. Comparte

Una de las lecciones que podemos extraer de los momentos de crisis es que a veces hay que aprender a compartir más y promover una atmósfera de unión y ayuda mutua, pues esto es algo que resulta beneficioso para todos en gran medida.

 

Después de todo, en muchos casos, la suerte colectiva depende en gran medida de las acciones individuales. Por ello es bueno que los momentos difíciles nos recuerden que formamos parte de una misma especie y que dependemos unos de otros.

El solo hecho de pensar en cómo ayudar a otros ya es una de las acciones significativas, pues supone la adopción de una actitud constructiva. Pensar en los demás y buscar la forma de ayudarles es algo que en la mayoría de los casos nos hace sentirnos más fuertes y optimistas.

 
  • Arceo, F. D. B., Rojas, G. H., & González, E. L. G. (2010). Estrategias docentes para un aprendizaje significativo: una interpretación constructivista. McGraw-Hill Interamericana.