Cómo saber si tienes un buen pensamiento crítico

¿Miras y procesas la realidad desde una perspectiva crítica? Hay quien da por sentado que posee esta competencia y, sin embargo, es víctima de la desinformación y la manipulación de los medios. Descubre si cumples con el perfil de los pensadores críticos.
Cómo saber si tienes un buen pensamiento crítico
Valeria Sabater

Escrito y verificado por la psicóloga Valeria Sabater.

Última actualización: 01 octubre, 2022

En un mundo cada vez más apresurado, hiperconectado y dominado por la información constante, la paciencia está en peligro de extinción. Casi no tenemos tiempo para dudar, el deseo de contrastar, la afición por reflexionar y la disposición para ver la realidad desde un punto de vista más escéptico quedan en un segundo plano. Damos veracidad a cuestiones que son coherentes con nuestras creencias de origen, lo que aumenta el coste de la autocrítica.

Reflexionar sobre aquellas ideas que incorporamos a nuestros esquemas mentales es la tabla de salvación para una realidad cada vez más difusa y compleja. Gracias a ese proceso metacognitivo podemos llegar a diferenciar lo verdadero de lo falso, lo importante de lo insustancial. Necesitamos entrenar un cerebro curioso, capaz de separar el hecho científico de la opinión del gurú de feria. Pero admitámoslo, nadie nos ha enseñado cómo desarrollar esta habilidad.

De pequeños, por ejemplo, nos guían para adquirir competencias lectoras, pero no para asentar recursos con los que detectar la manipulación en la palabra impresa. Asimismo, cuando un niño cumple 12 o 14 años y ya empieza usar su primer teléfono móvil, no siempre le advertimos sobre lo que se puede encontrar. Sobre cómo el universo digital puede distorsionar su autoestima e identidad.

Adquirir un enfoque crítico, ser prudente a la hora de dar algo por cierto y ávido para contrastar la información que nos llega, es un pilar indiscutible. Así que, ¿y si nos ponemos a prueba para descubrir si tenemos o no esta herramienta?

“No me aterra que me hayas mentido, me aterra que ya no pueda creerte”.

-Friedrich Nietzsche-

Adolescente triste con el móvil pensando en cómo desarrollar un buen pensamiento crítico
Las redes sociales y la información que discurre en ellas ponen a prueba nuestro pensamiento crítico cada día.

Claves para saber si dispones de un buen pensamiento crítico

Todos tenemos la habilidad para pensar y razonar, y la mayoría asume que lo hace maravillosamente (cuando no siempre es así). De hecho, si preguntáramos a cualquiera por la calle si dispone de un buen pensamiento crítico, dirá de manera tajante que sí.

Las personas confiamos en exceso en nuestros recursos mentales y competencias para no dejarnos manipular. Sin embargo, una parte amplia de la población desarrolla lo que conocemos como pensamiento pseudocrítico. Es decir, tienen una confianza extrema en sus opiniones y las defienden como verdades absolutas.

No admiten enfoques opuestos, simplifican la realidad, no saben aportar argumentos cuando se les contradice y terminan, la mayor parte de las veces, con berrinches infantiles cuando pierden la paciencia. La buena noticia es que “pensar bien” (siendo más críticos, reflexivos, curiosos y libres de sesgos cognitivos) es una competencia que todos podemos aprender.

Para ello, es interesante comprobar primero si disponemos de un buen pensamiento crítico. Analicemos, por tanto, las siguientes claves y seamos sinceros con nosotros mismos a la hora de admitir si llevamos a cabo o no, cada una de estas prácticas.

1. Te das cuenta de que, a veces, tus concepciones o creencias no son precisas y las corriges

Las personas nos pasamos muchos años dando por sentadas ciertas realidades hasta que, de pronto, encontramos información que las contradice. Tener pensamiento crítico es también descubrir nuestras ideas sesgadas y desactivarlas, corregirlas, sanearlas. Por llamativo que nos parezca, este acto no es algo que haga todo el mundo.

Hay quien entiende que nada puede ser peor que descartar una creencia equivocada. Hacerlo afecta a su autoimagen y autoconcepto, así que recurrirá a todo tipo de argucias psicológicas para seguir dando veracidad a sus ideas originarias. Por muy caducas que sean.

2. Te preocupas en saber cómo piensas, para “pensar mejor”

“Pensar en cómo piensas”. Parece un trabalenguas y una tarea de lo más enrevesada. Sin embargo, desarrollar una autoconciencia del propio pensamiento nos permite razonar, decidir y actuar de manera más eficaz. Solo quien es capaz de preguntarse cómo razona es capaz de detectar sesgos, prejuicios y creencias irracionales.

Nuestra mente alberga toda una artillería cognitiva que entorpece el tener un buen pensamiento crítico. Ser capaces de preguntarnos cómo pensamos y cómo llegamos a ciertas deducciones, nos permitirá ser más eficientes.

3. Te agrada mantener conversaciones en las que otros opinan de manera diferente

¿Tienes paciencia para dialogar con quien opina diferente a ti? ¿Te sientes amenazado hablando con una persona que evidencia unas creencias que discrepan de las tuyas? Tener un enfoque crítico nos permite ser capaces de tener conversaciones en las que atender enfoques diferentes al de uno mismo. 

A veces, resulta enriquecedor tener debates con figuras que nos aportan datos nuevos capaces de abrirnos otras perspectivas.

Si eres una persona con un buen enfoque crítico, te definirán la humildad y la capacidad de admitir aquello que no sabes y no entiendes. A fin y al cabo, solo cuando somos demasiado confiados y asumimos que lo sabemos todo, es cuando más caemos en el error y la manipulación.

4. Eres curioso e inquisitivo

En un interesante estudio realizado en la Universidad McMaster, en Canadá, destacaban la relevancia de transmitir a los estudiantes esta competencia, la del pensamiento crítico. En este trabajo definían al pensador crítico como alguien de mente abierta e imparcial que busca la evidencia.

Son personas inquisitivas que tratan siempre de estar bien informados, teniendo en cuenta los puntos de vista ajenos para revisar las propias creencias. Asimismo, y aquí llega el dato relevante, el buen pensamiento crítico necesita motivación, curiosidad e interés constante por estar informados.

Hombre escuchando a mujer amablemente sobre cómo desarrollar un buen pensamiento crítico
Las personas con un buen pensamiento crítico, disfrutan conversando con quien piensa diferente, porque siempre intentan poner a prueba sus propias creencias.

5. Toleras la ambigüedad y la incertidumbre

El mundo no es blanco y negro, no todo se basa en verdades rotundas y no siempre es fácil tener respuestas rápidas ante eventos inesperados. Una mirada crítica sabe y entiende que la realidad está llena de matices, es incierta y no es sencillo predecir o dar soluciones inmediatas a los grandes desafíos.

La mente que sabe ser paciente y acepta sin desesperarse ese matiz de caos cotidiano, revela sabiduría y acierto.

6. El buen pensamiento crítico requiere que separes identidad de creencias

Hay quien asume aquello de “yo soy mis opiniones y mis creencias”. Por ello, cuando alguien opina ante ellos de manera diferente, se siente amenazado. Sus ideas son su identidad. Sin embargo, la persona con una mente abierta y crítica no ata su identidad a sus creencias, porque sabe que estas pueden modificarse y actualizarse.

Su única necesidad es dar validez a realidades que son ciertas y no dejarse manipular. Es así como refuerzan su autoimagen y se sienten bien. Pero ese fin requiere, como no, ser siempre críticos, meticulosos, curiosos y pacientes para contrastar cada dato que les llega. Tal tarea implica tiempo, algo que escasea bastante.

Para concluir, es cierto que puede ser agotador mantener un enfoque crítico. Sin embargo, recordemos siempre que el mejor modo de evitar ser engañado y manipulado es tomar el control de tu forma de pensar.

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