¿Cómo son las personas que nos atraen?

Este artículo fue redactado y avalado por la psicóloga Raquel Aldana
· 21 febrero, 2019
Las personas que nos atraen tienen un poder especial sobre nosotros. Factores como el aspecto físico, compartir aficiones y tener unos mismos valores son algunos factores que lo explican.

¿Cómo son las personas que nos atraen y por qué lo hacen? Queda claro que toda relación nos aporta algo en positivo y negativo. Sin embargo, es muy común que nos preguntemos cuál es el misterio por el cual, alguien acaba fascinándonos. La ciencia ha tratado de estudiar si verdaderamente los polos opuestos se atraen o preferimos relacionarnos con quien compartimos gustos y actitudes.

La primera presunción planteada es la que nos dice que los polos opuestos se atraen. Desde la Universidad de Wellesley en Massachusetts y la Universidad de Kansas (EE.UU.)  nos señalan que las personas nos emparejamos para complementarnos.

Estos investigadores creen que las personas elegimos con quien compartir nuestra vida conforme a la capacidad de esa relación para satisfacer sus necesidades. Un ejemplo sería que una persona muy dominante elija a alguien sumiso para relacionarse y viceversa.

En segundo lugar, nos plantean la opción de que los polos opuestos no se atraen. De esta forma, valoran la posibilidad de que entre nosotros y las personas que nos rodean haya mayor semejanza en las actitudes que lo que se esperaría por puro azar.

Son como vemos ejemplos opuestos que no hacen más que añadir más preguntas y más dudas. ¿Hay por tanto algún tipo de dato definitivo que nos explique cómo son las personas que nos atraen?

«La sensualidad es la máxima movilización de los sentidos: una persona observa atentamente a la otra y escucha cada uno de los sonidos que produce»

-Milan Kundera-

pareja  simbolizando a las personas que nos atraen

Mismos valores y un mismo proyecto vital

Parece que, aunque la creencia popular de que los polos opuestos se atraen está muy arraigada, la investigación indica de manera abrumadora que la regla es la semejanza. Este es por tanto una primera conclusión que tener en cuenta.

  • Este planteamiento es el que está siendo evidenciado una y otra vez: somos más parecidos a nuestros amigos y parejas que lo que se esperaría si nos emparejasen de forma aleatoria con cualquier otra persona.
  • No obstante, hay estudios que plantean que la similitud quizás es más percibida que real.
  • El estudio dirigido por Wetzel (1979) mostraba con claridad que nos sentimos más atraídos por personas con ideas similares; esto se explica porque percibimos que vamos a estar más de acuerdo con esa persona y tendemos a acercarnos o sentir más afinidad con ella.

Curtis y Miller (1986) hicieron creer a una parte de los participantes de su estudio que le gustaban a un desconocido y a otros que no eran del agrado de éste. Los que creían que gustaban fueron más simpáticos, autorreveladores, mantuvieron más contacto visual y hablaron de forma más afectiva con el desconocido que los que creyeron que desagradaban al desconocido.

Las personas que nos atraen y el aspecto físico

La atracción física es importante tanto a la hora de iniciar una interacción social. Las personas que nos atraen también lo hacen por su rostro, imagen, por aquello que desprenden con su aspecto.

Parece que en un inicio nos sentimos más atraídos por las personas que nos parece que tienen una apariencia física agradable y que es comparable a nosotros.Por otra parte, cuando conocemos a alguien tendemos a agrupar los rasgos de personalidad en dos conjuntos.

  • El primero englobaría los rasgos afectivos (cariñoso, alegre, amable, feliz, considerado…).
  • Las señales no verbales: cómo sonríe, mantiene la mirada, expresa emociones en su rostro, etc.
  • El segundo conjunto de rasgos de personalidad que consideramos tiene que ver con la competencia percibida: tiene una conversación interesante, sabe de lo que habla, sabe transmitir, no impone, etc.

La inteligencia

La inteligencia es otro factor clave pero poco podemos decir ya que su papel en la atracción entre personas no está claro puesto que las investigaciones han obtenido resultados contradictorios.

Por último, se desprende de la investigación en este campo que un rasgo desfavorable a la hora de sentirnos atraídos es percibir a esa persona como injusta o, lo que es lo mismo, cometiendo una injusticia.

¿Influye el entorno en las personas que nos atraen?

Sí. Las personas más próximas a nosotros nos resultan más atractivas. Bien sea porque el estar cerca favorece que nos relacionemos o porque a raíz de ver a esas personas y convivir con ellas pasan a convertirse en personas familiares y no amenazantes.

Steinzor mostró que las personas sentadas frente a frente se tienen en mayor consideración, quizás porque no pueden evitar relacionarse. Evans y Wilson realizaron un curioso estudio en el que analizaban las relaciones entre chicas universitarias que vivían juntas.

Pareja bajo la luz de la luna  simbolizando a las personas que nos atraen

Si lo que compartían era habitación en el 90 % de los casos eran amigas y si compartían piso lo eran en un 69 %. La proximidad física es importante a la hora de comenzar una relación.

En definitiva, las investigaciones realizadas hasta ahora indican que nos sentimos más atraídos por personas que tienen una forma de pensar similar a la nuestra, personas que son parecidas físicamente a nosotros, personas agraciadas físicamente, personas competentes, personas con facilidad de relación y personas justas.

No buscamos, pues, nuestra media naranja, sino las naranjas más parecidas a nosotros. Curioso, ¿verdad?

  • Hogg, MA, y Hardie, EA (2008). Atracción social, atracción personal y autocategorización, un estudio de campo. Boletín de Personalidad y Psicología Social , 17 (2), 175–180. https://doi.org/10.1177/014616729101700209
  • El paradigma de la atracción. (2006). Terapia conductual , 3 (2), 337–338. https://doi.org/10.1016/s0005-7894(72)80121-7